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Mercedes Benz C 63 AMG Coupé

Sin duda, uno de los últimos ejercicios de libertad: poder disponer de una fuerza inusitada que, como en una quema controlada, solo tú sabes cuándo desencadenar. Este es el fuego a discreción que esconde bajo su capó el Mercedes Clase C 63 AMG Coupé.
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Mercedes Benz C 63 AMG Coupé
Como un animal en vías de extinción, este C 63 AMG, es un “rara avis” de nuestras carreteras. Ya al arrancar, el rugido emitido por su descomunal motor nos indica que la fiera ha despertado. Este es un 8 cilindros en V a 90º, atmosférico de 6.208 cm3 e inyección indirecta, todo trasmitido únicamente al eje trasero. No hay ni rastro de Stop/Start, recuperación de energía, ni baterías auxiliares que aporten un ahorro de energía o empuje extra; bueno, la dirección, aún con asistencia hidráulica, sólo funciona cuando actuamos en el volante. De esta forma dicen los más expertos que se ahorra algo de gasolina. Pues vale.

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Mercedes C63 AMG la prueba

Como curiosidad, sólo he encontrado un modelo con una configuración similar, casi idéntica, el Chevrolet Corvette en su variante Grand Sport, aunque en este los árboles de levas sigan en el bloque. Con todo este arsenal uno puede pensar que es un deportivo indomable, pero no es así del todo. Es un modelo que su afortunado propietario puede utilizar durante la semana, con cuatro cómodas plazas, maletero y diámetro de giro típico de Mercedes, aunque en esta ocasión un poco mermado. Ya en el fin de semana, hora de montar un juego de ruedas distinto y darse un homenaje en cualquier circuito. Independientemente de la situación, es muy difícil que defraude en algo salvo por la asiduidad a los repostajes, ya que en un uso normal es difícil bajar de los 12 litros cada 100 km. En carreteras viradas, lo que más llama la atención es el gran equilibrio entre efectividad y confort, equilibrio que en anteriores generaciones se había perdido a favor de una u otra cualidad. Ahora bien, si decidimos dar libertad a nuestra adrenalina, tenemos que pulsar unos segundos el botón del ESP y quitar las riendas a los 457 'amigotes' que esperan debajo del capó. El motor parece no tener fin y la sensación de empuje no desaparece ni cuando la velocidad es absurdamente elevada: solo hay que remitirse a la tabla de prestaciones. En las arrancadas y curvas de 90 grados la dosificación del acelerador es indispensable para no ir dejando huella en cada una de ellas, incluso en enlazadas y curvas de radio más amplio es posible ir de lado sin proponérselo. El ESP tiene otro programa (Sport) que permite este tipo de conducción libre con más margen de seguridad. Para este tipo de trazados el programa del cambio S+, me pareció incluso más propicio que la posición manual, ya que los cambios son prácticamente instantáneos y es una manera de olvidarse de las levas que giran solidarias al volante y por lo tanto a veces quedan a desmano. El cambio automático de siete velocidades ya no es por convertidor de par, el acoplamiento es por un embrague multidisco y salvo el detalle de las levas, que para una conducción deportiva siempre es mejor que estén fijas, no merece ningún pero. Siendo mucho más suave que los PDK y DKG de Porsche y BMW, sólo es un poco más lento.

En cuanto al equipo de frenos, los cuatro discos son ventilados, perforados y rayados, y aguantan el trato exigente sin dar muestras de fatiga. Aún así, hay un equipo opcional, en teoría con mejores prestaciones. La dirección con asistencia variable en función de la velocidad, salvo en carreteras muy, muy viradas en la que se le acumula el trabajo y podría ser un poco más directa y rápida, se siente mucho más precisa en vías rápidas y en circuito, donde realmente está su hábitat natural. En definitiva, un modelo que premia a su conductor día a día, con sus consumos y sus emisiones, pero ¿Qué sería del sector del automóvil sin modelos como este? Por todo esto: Gracias. ¿Qué recomendar cuando entramos en el mundo del capricho? ¿La tapicería roja 'designo' de 2.750 euros? ¿El paquete de iluminación interior de 165 euros? Unos preferirán eliminar peso superfluo y escogerían el Drivers Package AMG, que incluye un curso de conducción y la velocidad máxima pasa a 280 km/h (2.970 euros es su precio), otros querrán disfrutar de las funciones completas del Comand APS de 2.580 euros. La alarma (448 euros) y los bixenón 'inteligentes' (1.210 euros) sí podrían ser extras acordes para todos. ¿Qué opinas de esta noticia? Debate en los foros con otros aficionados al mundo del motor.
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