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Primera prueba: Mercedes AMG C, marcando distancias

El nuevo Mercedes AMG C llega al mercado marcando distancias frente a la competencia, para consolidarse como el modelo más potente y rápido de la categoría. Tiempo habrá para comprobar si es también el más eficaz y gratificante a la hora de conducir; la primera impresión, no ha podido ser más positiva.
Juan Collín. -
Primera prueba: Mercedes AMG C, marcando distancias

Tan sólo unos meses después de que la nueva Clase C de Mercedes llegara al mercado, aparecen las versiones AMG. Estas llegan marcando diferencias frente a la competencia, por potencia, prestaciones y no menos importante es que ahora se ofrecen con dos motores diferentes, tres niveles de potencia, dos tipos de carrocería y también llega la tracción total.

Mercedes C AMGComo viene siendo habitual entre las realizaciones de AMG, la discreción es la nota dominante. Exteriormente, son muy pocos los detalles que distinguen a estas versiones AMG, pero gracias a la adopción de llantas y neumáticos específicos, las cuatro salidas de los escapes, las voluminosas entradas de aire en el frontal o el discreto difusor trasero, consiguen imponer a esta berlina una imagen más deportiva.

Para animar al AMG C 63 se emplea el motor V8 turboalimentado de 4 litros que recientemente se estrenaba en el AMG GT y que se ofrece en versiones de 476 CV para el AMG C 63 y 510 CV si se escoge la variante S. En esta ocasión el C AMG también se encuentra disponible con una motorización seis cilindros más modesta, que se presenta como una variante de acceso y que cuenta con la ventaja de la tracción total, mientras que las poderosas versiones V8 se mantienen fieles a la propulsión trasera. El C 450 AMG cuenta así con un motor V6 3 litros turbo de 367 CV, 34 CV más que en el C 400, modelo del que deriva y que, por tanto, conserva la tracción total 4Matic. El bastidor, por su parte, ofrece una puesta a punto similar a la de sus hermanos mayores, lo mismo que los frenos.

De todas formas, si lo que se busca es vivir sensaciones fuertes, no cabe duda que la opción más razonable es decantarse por la motorización de ocho cilindros. No en vano, su poderío y capacidad de respuesta es apabullante a cualquier régimen, casi brutal. Con 510 CV de potencia y un par que supera los 70 mkg, el AMG C 63 S consigue así acelerar de 0 a 100 km/h en 4 segundos, una décima más en el caso de la carrocería Estate, mientras que la velocidad máxima está limitada electrónicamente a 250 km/h, pero puede llegar a 290 km/h en la berlina y 280 km/h en el Estate si se escoge el paquete AMG Driver.

El modelo de la estrella se sitúa, por tanto, a la cabeza en prestaciones entre los de su clase; no en vano, el BMW M3 emplea 1 décima más para acelerar de 0 a 100 km/h y la cifra aumenta hasta 7 décimas en el Audi RS4. Por su parte, conviene apuntar que la versión de 476 CV apenas pierde 1 décima de 0 a100 km/h, mientras que el C 450 AMG de 367 CV consigue para el cronómetro en 4,9 sg, lo que no está nada mal.

Impresionante motor 

Mercedes C AMGEl motor V8 de 4 litros turboalimentado que anima al AMG C 63 va asociado a un cambio automático Speedshift MCT de siete velocidades. Esta transmisión combina el convertidor de par con un embrague multidisco y como en otras ocasiones demuestra que poco tiene poco que envidiar a los cambios de doble embrague que montan sus oponentes, algo que dice mucho a su favor.

Como no podía ser de otra manera, el nuevo AMG C 63 también monta un diferencial autoblocante mecánico, que en el caso de la versión S va gestionado electrónicamente para mejorar su eficacia. El C 63 S añade  además apoyos dinámicos para el motor, llantas de 19” en lugar de 18”, frenos más potentes en el tren delantero y pinzas más grandes. En opción se pueden montar un impresionante equipo de discos cerámicos de 400 mm de diámetro que cuesta aproximadamente 6.500 € y que es muy recomendable para aquellos que visiten el circuito con asiduidad.

El AMG C 63 ofrecen los programas de conducción Eco, Confort, Sport, Sport+ y Race, este último reservado en exclusiva a la versión S, mientras que el modo Individual permite configurar el coche a nuestro gusto. Dependiendo del programa escogido, se varía la respuesta y el sonido del motor, la velocidad del cambio, la dureza de la suspensión con tres tarados disponibles, también la asistencia de la dirección y las ayudas a la conducción que se pueden desconectar parcial o totalmente.

Mercedes C AMGEn carretera el AMG C 63 es un coche muy rápido, pero a la vez bastante confortable, una máquina ideal para realizar viajes de largo recorrido a velocidades de infarto. No en vano, por prestaciones tiene poco que envidiar a los deportivos más rápidos del mundo. Impresiona por sus prestaciones y capacidad rutera, también por la eficacia que ofrece para rodar por trazados sinuosos. Aunque es voluminoso y bastante pesado −en orden de marcha supera los 1.700 kg−, el tren delantero es muy ágil y se inscribe en los virajes con total facilidad y precisión; ni que decir tiene que con semejante rendimiento mecánico, el trasero cobra especial protagonismo en la conducción, pero sorprendentemente se muestra bastante civilizado en sus reacciones gracias a un diferencial autoblocante y a unas ayudas a la conducción que entran en acción de forma sumamente eficaz y sin interferir apenas en la conducción, al menos en el modo Sport y Sport+.

El programa Race específico para rodar en pista es todavía más permisivo y permite mayores deslizamientos de la zaga, pero las ayudas a la conducción quedan latentes y entran en acción para evitar que un simple derrapaje acabe en un espectacular trompo. A los más osados siempre les queda la posibilidad de desconectar totalmente las ayudas a la conducción cuando se rueda en pista, pero realmente se gana muy poco frente al crono y el riesgo de meter la pata se multiplica exponencialmente.  

El AMG C 63 S ofrece unas prestaciones de primera y una conducción que cautiva, pero es posible que a algunos les parezca demasiado. Para este tipo de cliente el C 450 AMG parece mucho más apropiado. Desde luego no es tan radical, pero ofrece unas prestaciones de primera y gracias a la tracción total 4Matic, su conducción es mucho más asequible para la mayoría. El precio también juega a su favor, ya que si bien esta versión no llegará al mercado hasta dentro de un par de meses, en Mercedes declaran que estará muy por debajo de los 92.400 € que cuesta el AMG C 63 y los 101.600 € que se piden por la versión S. Evidentemente esta última no sólo se distancia de la competencia por potencia y prestaciones, también marca diferencias en precio. 

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