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Mazda2 1.3 86 CV

Si no fuera por el nombre, y que también comparte bastidor con el futuro Ford Fiesta, podríamos decir que el nuevo Mazda 2 es otro coche; ha dejado de lado el concepto monovolumen para ser más emocional, atractivo, estable y... pequeño. Con el motor 1.3 de 86 CV se mueve bien y muestra algo más que carácter ciudadano.
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Mazda2 1.3 86 CV
No destaca por ser un coche rápido, puesto que su potencia tampoco lo pretende, pero comparado con rivales de la talla del nuevo Corsa o el Clio con motores de similar potencia, el 2 les supera con holgura, igualándose en prestaciones a los Ibiza y Polo con su mismo motor de 80 CV. Los desarrollos del cambio están bien elegidos. Qué pena que en este tipo de motores no se estilen las cajas de cambios de seis velocidades -tampoco la tienen en la competencia-, porque una sexta marcha serviría para rebajar consumos y, al menos este motor, podría moverla con cierta soltura. La sonoridad de esta mecánica también es buena, sobre todo al ralentí y contribuye al carácter agradable del coche.

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También nos ha gustado el rendimiento del equipo de frenos. Las distancias registradas son muy buenas y la resistencia a la fatiga es alta; el coche pesó 1.044 kilos, iba equipado con unos deportivos neumáticos de compuesto blando y la máxima medida que permite su ficha de homologación - son opcionales-, lo que explica su calidad de frenada. Este modelo podemos encontrarlo con tres motores de gasolina: una misma 1.3 cc con 75 y 86 caballos y otra 1.5 de 105 CV. En espera de la Diesel, que ha de llegar en enero de 2008, como primera prueba hemos optado por la versión intermedia de 86 CV. Emplea 1,3 litros de cubicaje, con culata de 16 válvulas y admisión variable. En el banco de potencia ha aumentado hasta los 93,6 CV, con un par máximo de 12,7 CV, de ahí que haya superado con creces las prestaciones homologadas.

A pesar de ser de los utilitarios más rápidos de su segmento y categoría mecánica, el bajo peso -se ha trabajado mucho en el grupo Ford para realizar este bastidor, 22 kilos más ligero que el de la anterior generación- le permite unos consumos contenidos; con 6,9 litros cada 100 km de media, aterriza así entre los rivales menos gastones. Con un depósito un poco más grande -43 litros y sus rivales parten de 45 hacia arriba-, se habría redondeado el buen consumo con una mejor autonomía, y eso que ésta, con 620 km de media, no es nada mala.

Y hablando del depósito... el diseño de la boca nos obliga a prestar más atención de lo normal cuando repostamos, porque al llenarse a tope escupe algo de combustible fuera, y es fácil mancharse los zapatos o la ropa. Se soluciona metiendo menos el boquerel del surtidor. — Comportamiento
— Agrado de uso
— Prestaciones — Detalles de acabado
— Habitabilidad trasera
— DSC caro y rueda de repuesto de emergencia No destaca por ser un coche rápido, puesto que su potencia tampoco lo pretende, pero comparado con rivales de la talla del nuevo Corsa o el Clio con motores de similar potencia, el 2 les supera con holgura, igualándose en prestaciones a los Ibiza y Polo con su mismo motor de 80 CV. Los desarrollos del cambio están bien elegidos. Qué pena que en este tipo de motores no se estilen las cajas de cambios de seis velocidades -tampoco la tienen en la competencia-, porque una sexta marcha serviría para rebajar consumos y, al menos este motor, podría moverla con cierta soltura. La sonoridad de esta mecánica también es buena, sobre todo al ralentí y contribuye al carácter agradable del coche. También nos ha gustado el rendimiento del equipo de frenos. Las distancias registradas son muy buenas y la resistencia a la fatiga es alta; el coche pesó 1.044 kilos, iba equipado con unos deportivos neumáticos de compuesto blando y la máxima medida que permite su ficha de homologación - son opcionales-, lo que explica su calidad de frenada. Este modelo podemos encontrarlo con tres motores de gasolina: una misma 1.3 cc con 75 y 86 caballos y otra 1.5 de 105 CV. En espera de la Diesel, que ha de llegar en enero de 2008, como primera prueba hemos optado por la versión intermedia de 86 CV. Emplea 1,3 litros de cubicaje, con culata de 16 válvulas y admisión variable. En el banco de potencia ha aumentado hasta los 93,6 CV, con un par máximo de 12,7 CV, de ahí que haya superado con creces las prestaciones homologadas.

A pesar de ser de los utilitarios más rápidos de su segmento y categoría mecánica, el bajo peso -se ha trabajado mucho en el grupo Ford para realizar este bastidor, 22 kilos más ligero que el de la anterior generación- le permite unos consumos contenidos; con 6,9 litros cada 100 km de media, aterriza así entre los rivales menos gastones. Con un depósito un poco más grande -43 litros y sus rivales parten de 45 hacia arriba-, se habría redondeado el buen consumo con una mejor autonomía, y eso que ésta, con 620 km de media, no es nada mala.

Y hablando del depósito... el diseño de la boca nos obliga a prestar más atención de lo normal cuando repostamos, porque al llenarse a tope escupe algo de combustible fuera, y es fácil mancharse los zapatos o la ropa. Se soluciona metiendo menos el boquerel del surtidor. — Comportamiento
— Agrado de uso
— Prestaciones — Detalles de acabado
— Habitabilidad trasera
— DSC caro y rueda de repuesto de emergencia

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