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Honda Scoopy 125i

Honda nos citó en Barcelona (donde casi hay más Scoopy que habitantes...) para conocer sus nuevos modelos 2009 y por fin pudimos ponernos a los mandos de esta esperada versión del superventas absoluto de nuestro mercado. En las presentaciones de los nuevos modelos por lo general nunca nos sobra demasiado tiempo para conocer a fondo la novedad en cuestión, debemos esperar a tener el scooter en nuestra redacción para poder hacerle una radiografía intensiva, hacerle kilómetros y ponerlo a prueba por nuestras calles de todos los días, con sus atascos y sus semáforos, por donde pasamos con todos y cada uno de los scooter del mercado.
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Honda Scoopy 125i
Pues bien, ya lo tenemos aquí y le hemos hecho un «a fondo» para que no se nos escape ningún detalle. Lo primero que has de saber es que existen dos versiones del Scoopy 2009, uno «básico» y más económico que equipa freno de tambor en el eje trasero, como hasta ahora, y otro que sí cuenta con un «señor disco» en lugar de ese tambor. El que aquí te ofrecemos es este último pero no estará en las tiendas hasta el próximo mes de abril por lo que, como habrá que esperar, de momento la marca aún no ha declarado su precio. El que sí sabemos es el de la versión tambor, 3.499 euros, así que piensa que el desembolso habrá de ser algo mayor si lo que quieres es el verdaderamente nuevo Scoopy.

Cada vez mejor
Una vez dicho esto, y sabiendo cuál de las dos versiones es la que tenemos aquí, ya sabes cuál es la gran novedad que ofrece el nuevo Scoopy. Llevamos años pidiéndolo, quejándonos de que un scooter de la categoría y precio del Scoopy no se merecía montar en su eje trasero un obsoleto freno de tambor, exigiendo un mayor mantenimiento al tener que tensarlo cada cierto tiempo además de ofrecer una eficacia no comparable a la de un disco.

Pero es que además montar tambor implica tener una frenada combinada que sí funciona pero... de aquella manera. Mediante un sistema puramente mecánico al utilizar la maneta izquierda tiramos de una varilla que recorre el manillar y tira a su vez de la maneta derecha, poniendo en funcionamiento también el freno delantero pero dejando esa maneta con un desagradable recorrido vacío, como muerto. Pero por fin Honda nos ha escuchado, nos ha hecho caso (a nosotros y a todos los que se ponen a los mandos de un Scoopy) y en esta renovada versión 2009 ha montado un disco en la rueda trasera ¡Por fin! Éste como el delantero es de 240 mm y ahora sí están conectados mediante un sistema combinado de verdad, hidráulico, como debe de ser.

Como verás en los detalles desde la maneta izquierda enviamos líquido tanto delante como detrás, consiguiendo unas frenadas más seguras, rápidas y sencillas, sobre todo para los menos expertos que a veces no se deciden a utilizar el delantero con toda confianza. Ahora que Honda ha decidido mejorar este importante detalle cuesta encontrar pegas realmente «graves» a solucionar en el superventas de Honda.

Sin que cambie lo bueno
Por lo demás, y en cuanto a la parte mecánica se refiere, el Scoopy sigue siendo el mismo de siempre, un «rueda alta» confortable, agilísimo y con un nivel de acabados muy cuidado. Sigue contando con el propulsor 4T, de refrigeración líquida e inyección electrónica de la casa, con diferencia el más suave y sedoso de su especie, con un tacto exquisito y unas prestaciones bien puestas a punto, con una aceleración muy decente y una velocidad punta que alcanza los 111 km/h reales, lo que permitirá los desplazamientos por vías rápidas sin demasiados inconvenientes.

Las suspensiones se encargan de mantener ese comportamiento agradable en todo momento, confortables en ciudad y lo suficientemente estables para circular a ritmo rápido fuera de ella, algo a lo que sus grandes ruedas de 16 pulgadas ayudan de una manera decisiva. Todo esto hace que el Scoopy tenga un comportamiento de primera y muy equilibrado, manteniendo siempre un paso tan firme como ágil en todo momento, dentro de la ciudad o fuera de ella, sorteando coches y retrovisores o enlazando curvas a punta de gas. Todo está donde debe y todo funciona de manera fiable, sin titubeos y sin sorpresas. Vamos, que el Scoopy no es que sea el líder del mercado por casualidad.

Más joven
La renovación estética tampoco le ha venido nada mal, no estaba anticuado pero ahora es un scooter mucho más fresco, más actual y con un aire algo más deportivo gracias también a esa pequeña cupulita, pero con el cuidado de mantener una estética «muy Scoopy», elegante y estilizada. Ahora el asiento es un centímetro más bajo, una pequeña ayuda a quienes tengan las piernas más cortas, pero donde Honda no ha metido mano ha sido debajo del asiento y ahí sí que habría sido necesario un rediseño estudiando e inteligente.

Como hasta ahora en su hueco el espacio es mínimo y si quieres guardar un casco deberá ser un jet pequeño, por ejemplo el que Honda tiene especialmente diseñado para este modelo. Eso o un par de guantes de invierno, olvídate de alguna bolsa o mochila. Para solucionarlo la marca te ofrece por 100 euros más la posibilidad de salir de la tienda con un baúl trasero original, del color del scooter y con el que aumentar sustancialmente la capacidad de carga y así echar una mano a la práctica plataforma plana, eso sí, ahora 2 cm más larga.

Desde luego el Scoopy no es un scooter barato, ahora sube un poco más pero al menos sabemos que contamos con un equipo de frenos de categoría, como siempre debería haber sido. Pero a decir verdad, siendo realistas, más barato o más caro algo nos dice que si hasta ahora ha sido el líder indiscutible de nuestro mercado ahora lo seguirá siendo y con más razón.

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