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Ford Focus 1.6 Ecoboost vs VW Golf 1.4 TSi

Golf y TSi, referencias obligadas para quien busque un compacto de gasolina. Pero ahora la competencia se rearma y llega pegando fuerte. El que más, por sus precios y trayectoria, el Focus, ahora con una nueva generación de motores capaz de poner sobre las cuerdas la eficiente tecnología de VW.
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Ford Focus 1.6 Ecoboost vs VW Golf 1.4 TSi

Más centímetros por dentro con menor longitud interior. El Golf parece hacer magia porque con una carrocería bastante más pequeña y una batalla más corta hace más prácticas sus plazas traseras — en especial, por cota longitudinal y altura— sin sacrificar la capacidad de maletero. Es cierto que a la calidad del Golf no llega el Focus aunque esté ejemplarmente resuelto… aunque del de VW agradecería un estilo tan fresco como. Este también invita a conducirlo desde una posición más elevada, tal vez por la altura de la línea del salpicadero y consola, y sus asientos ofrecen menos sujeción lateral que los del rival, más amplios y de mullido más firmes. Es el Focus algo más confortable aunque desde el puesto de conducción se siente nítidamente un tren trasero con una calidad de amortiguación no tan lograda como en el Golf, algo más seco, pero mejor filtrado.

En ciudad, ahora el Ecoboost también queda en silencio gracias al Stop-Start, aunque el rearranque no resulta tan fino. A su fácil conducción y excelente comportamiento se añade una alta equipación por pasiva y grandes posibilidades de personalización, aunque no en la misma vertiente. A destacar el airbag de rodilla del Golf, sus faros de xenón o la posibilidad de añadir airbag traseros. En el Focus, englobado en el Paquete de equipamiento Tech, asistente de límite de carril con sus modos de aviso y actuación, prevención de riesgo por alcance, detector de ángulo muerto o reconocimiento de señales, entre otros elementos, un equipamiento de vanguardia que también pone su granito de arena en la seguridad. El Golf, por su parte, se desmarca con optimizaciones de chasis: una amortiguación deportiva que mejora el comportamiento a límites raramente aprovechables y otra pilotada para ofrecer lo mejor de dos mundos: confort y efectividad. Calcan la frenada, pero con un pedal más esponjoso en el Ford y una más temprana degradación al tacto tras largas jornadas.

Si hace cuentas, más razones darán al Focus ganador. 4.500 euros de diferencia sobre el precio de tarifa; eso sí, al Golf no le falta equipamiento en origen y que se puede personalizar con otro tipo de elementos incompatibles en el Focus que repercuten directamente en el chasis o el placer de conducción como el cambio DSG, por ejemplo. No es novedad, el Golf se cotiza caro, tanto más si se trata de este TSi, que se distancia más que en cualquier otro enfrentamiento posible con el Focus, con el añadido de que el compacto de Ford parece haberse propuesto «romper» el mercado con sus precios.

En cuanto al coste de utilización, empate a los puntos… Todo un mérito para el motor de Ford, que compensa el mayor gasto en carretera —penalizado por su mayor cilindrada— con un consumo urbano menor gracias a la aportación del Start&Stop. En cualquier de los casos, cifras más que moderadas y asumibles para tratarse de motores de gasolina de semejante calibre siempre y cuando se use más el agradable par que ofrecen y la elasticidad que brindan que la potencia que pueden darnos, siendo en este caso algo más sensible el Ecoboost que el TSi —nuevamente, por diferencia de cilindrada—. No hay vencidos, pero si vencedores: Focus y Ecoboost. Por pura lógica. Por matemática pura. Y, por qué no, por méritos propios

Ford Focus 1.6 Ecoboost/150
- Precios competitivos
- Respuesta y rendimiento mecánico
- Buen equilibrio de chasis
VW Golf 1.4 TSi/160
- Rendimiento del motor
- Comportamiento dinámico
- Habitáculo (espacio y calidad) Ford Focus 1.6 Ecoboost/150
- Ajustes de algunas piezas interiores
- Arranque Stop&Start algo brusco
- Volumen de maletero (si lleva rueda de repuesto)
VW Golf 1.4 TSi/160 - Precio elevado - Motor lineal, no deportivo - Ruido cuando se “acopla” el compresor
Motores

Más centímetros por dentro con menor longitud interior. El Golf parece hacer magia porque con una carrocería bastante más pequeña y una batalla más corta hace más prácticas sus plazas traseras — en especial, por cota longitudinal y altura— sin sacrificar la capacidad de maletero. Es cierto que a la calidad del Golf no llega el Focus aunque esté ejemplarmente resuelto… aunque del de VW agradecería un estilo tan fresco como. Este también invita a conducirlo desde una posición más elevada, tal vez por la altura de la línea del salpicadero y consola, y sus asientos ofrecen menos sujeción lateral que los del rival, más amplios y de mullido más firmes. Es el Focus algo más confortable aunque desde el puesto de conducción se siente nítidamente un tren trasero con una calidad de amortiguación no tan lograda como en el Golf, algo más seco, pero mejor filtrado.

En ciudad, ahora el Ecoboost también queda en silencio gracias al Stop-Start, aunque el rearranque no resulta tan fino. A su fácil conducción y excelente comportamiento se añade una alta equipación por pasiva y grandes posibilidades de personalización, aunque no en la misma vertiente. A destacar el airbag de rodilla del Golf, sus faros de xenón o la posibilidad de añadir airbag traseros. En el Focus, englobado en el Paquete de equipamiento Tech, asistente de límite de carril con sus modos de aviso y actuación, prevención de riesgo por alcance, detector de ángulo muerto o reconocimiento de señales, entre otros elementos, un equipamiento de vanguardia que también pone su granito de arena en la seguridad. El Golf, por su parte, se desmarca con optimizaciones de chasis: una amortiguación deportiva que mejora el comportamiento a límites raramente aprovechables y otra pilotada para ofrecer lo mejor de dos mundos: confort y efectividad. Calcan la frenada, pero con un pedal más esponjoso en el Ford y una más temprana degradación al tacto tras largas jornadas.

Si hace cuentas, más razones darán al Focus ganador. 4.500 euros de diferencia sobre el precio de tarifa; eso sí, al Golf no le falta equipamiento en origen y que se puede personalizar con otro tipo de elementos incompatibles en el Focus que repercuten directamente en el chasis o el placer de conducción como el cambio DSG, por ejemplo. No es novedad, el Golf se cotiza caro, tanto más si se trata de este TSi, que se distancia más que en cualquier otro enfrentamiento posible con el Focus, con el añadido de que el compacto de Ford parece haberse propuesto «romper» el mercado con sus precios.

En cuanto al coste de utilización, empate a los puntos… Todo un mérito para el motor de Ford, que compensa el mayor gasto en carretera —penalizado por su mayor cilindrada— con un consumo urbano menor gracias a la aportación del Start&Stop. En cualquier de los casos, cifras más que moderadas y asumibles para tratarse de motores de gasolina de semejante calibre siempre y cuando se use más el agradable par que ofrecen y la elasticidad que brindan que la potencia que pueden darnos, siendo en este caso algo más sensible el Ecoboost que el TSi —nuevamente, por diferencia de cilindrada—. No hay vencidos, pero si vencedores: Focus y Ecoboost. Por pura lógica. Por matemática pura. Y, por qué no, por méritos propios

Ford Focus 1.6 Ecoboost/150
- Precios competitivos
- Respuesta y rendimiento mecánico
- Buen equilibrio de chasis
VW Golf 1.4 TSi/160
- Rendimiento del motor
- Comportamiento dinámico
- Habitáculo (espacio y calidad) Ford Focus 1.6 Ecoboost/150
- Ajustes de algunas piezas interiores
- Arranque Stop&Start algo brusco
- Volumen de maletero (si lleva rueda de repuesto)
VW Golf 1.4 TSi/160 - Precio elevado - Motor lineal, no deportivo - Ruido cuando se “acopla” el compresor
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