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Fiat 500, Nissan Micra y Renault Twingo

El segmento de los ciudadanos está de moda. Pequeños, maniobrables y eficientes, representan una gran herramienta de movilidad. Junto a económicos motores turbodiesel añaden, a su conocida practicidad, no poca polivalencia de uso. Enfrentamos tres propuestas tan personales como atractivas: la batalla callejera ha comenzado…
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Fiat 500, Nissan Micra y Renault Twingo
Aunque históricamente ha parecido un contrasentido asociar mecánicas turbodiesel a utilitarios cuyo principal hábitat es la ciudad y los cortos desplazamientos, la elección de estos propulsores de gasóleo nos parece, en nuestros tres protagonistas, acertada. Y eso que el litro del Diesel supera ya al de la gasolina. Pero por respuesta, economía para afrontar mayores distancias y, sobre todo, eficiencia, puede merecer la pena. De hecho, las tres versiones cuentan con reducidas emisiones de C02, el Fiat 500 y el Renault Twingo inferiores a 120 g/km –no así el Nissan Micra por su mayor potencia-, proporcionando ventajas en el precio de partida al eximirles de Impuesto de Matriculación.
No obstante, mecánicamente, el Fiat 500 sale ligeramente peor parado con respecto al refinado motor dCi de sus rivales. Su propulsor Multijet de sólo 1,3 litros de cilindrada es más tosco de funcionamiento. No por prestaciones, ya que con casi 10 CV reales más que el Renault Twingo tiene datos superiores en rendimiento final; sino por una respuesta más débil en las primeras mil vueltas de régimen, que entorpecen ligeramente las reacciones desde parado. Su par máximo lo entrega a 2.500 rpm frente a las poco más de 1.800 de Renault y Nissan. Aun así, poco antes de 2.000 rpm es operativo, con un medio régimen muy bueno.

Aunque sus consumos son también ajustados, el Fiat 500 es el que más gasta y su sonoridad también es mayor, más molesta sobre todo al ralentí. Por su parte, tanto el Twingo como el Nissan Micra cuentan con la fiable mecánica dCi de 1,5 litros de cilindrada y origen Renault, pero en distinta variante. Mención especial merece el Twingo que, por primera vez tras 14 años, monta un Diesel. Desde Francia han optado por una versión de sólo 65 CV, pero con buenas cifras de par: suficiente para mover con agilidad un conjunto tan ligero, con reacción inmediata para desenvolverse entre calles o salir de semáforos. Resulta, en cambio, menos elástico que el Fiat 500, pero le supera ligeramente en consumos. Aunque si tenemos que dar un ganador mecánico, nos quedamos con la versión de 86 CV del Nissan Micra. Los caballos de más y las mejores cifras de par se traducen en una victoria en prestaciones, con una respuesta muy consistente en bajos y medios regímenes. Sorprendentemente, es el que menos consume, apenas 5,8 l/100 km según nuestras mediciones, lo que unido a su mayor depósito proporciona una gran autonomía para viajar de casi 800 kilómetros. Todos cuentan con cambios manuales de cinco relaciones, bien equilibrados para mover a estos utilitarios con un buen confort general incluso en vías rápidas. Llegamos al capítulo del espacio interior, tan controvertido en esta categoría. ¿Cuál resulta, dentro de sus posibilidades, más amplio? Obviamente, por dimensiones, los tres están enfocados a satisfacer en mayor medida a sus pasajeros delanteros que a los eventuales acompañantes traseros. Sin embargo, su habitabilidad es incluso más generosa de lo que cabría en principio esperar. Lo primero que cabe diferenciar es la carrocería. El Nissan Micra es el único que cuentan con cinco puertas (también la hay de tres, pero no en Diesel) y homologación para cinco plazas, frente a las cuatro del Fiat 500 y Renault Twingo. Lo primero supone una ventaja en el acceso interior, lo segundo cobra menor relevancia. Por anchura, dos adultos de talla media podrán viajar en cualquiera con relativo acomodo, pero no tres. Dicho esto, el Nissan Micra gana por la mano. Su amplia plataforma se traduce en buenas cotas interiores y en mayor funcionalidad. Tiene detalles prácticos, como mucho hueco de almacenamiento –incluye cajón bajo el asiento del acompañante-, banqueta deslizable longitudinalmente para aumentar el espacio trasero para piernas hasta casi como un compacto, un correcto maletero para guardar la compra o el equipaje de mano de dos personas y, tras su actualización, hasta Bluetooth de serie. Su diseño, en cambio, es más sobrio que sus rivales, con los que comparte una postura de conducción alta y sin regulación de volante en profundidad.

El Renault Twingo también sorprende, a pesar de que el acceso al interior es más incómodo por escasa altura. Es muy ancho, sus plazas traseras son correctas y ofrece el mayor maletero (270 dm3) , siendo además el único con rueda normal de repuesto. Su estética interior resulta moderna, con velocímetro digital sobre la consola central, y ha modernizado mucho su equipamiento, aunque aún con alguna laguna. De serie no lleva reposacabezas traseros, que llegan en pack (377 €) junto a los asientos deslizables. También es el único con aire acondicionado, espejos eléctricos y regulación en altura de asientos delanteros opcionales, y eso en el acabado superior Dynamique que hemos probado.

Por último, el Fiat 500 resulta todo un ejercicio de diseño. Su aire retro y cuidado de todo detalle es llamativo. Ofrece hasta 500.000 combinaciones de personalización. Para el conductor resulta ergonómico, con una palanca de cambio sobreelevada y muy a mano. Por espacio, y pese a que es el más pequeño, tiene la misma distancia para piernas que el Renault Twingo y suficiente maletero para la carga diaria. Eso sí, paga su diseño con una anchura más justa y poca altura trasera, penalizada por la original caída de una zaga que resta visibilidad. El equipamiento de esta versión Lounge es completísimo, con todo lo imprescindible de serie y hasta sistema Blue&Me, con Bluetooth y conexión USB.

En definitiva, para un mercado cada día más saturado de tráfico y con nuevas restricciones para la circulación y las emisiones de C02, estos tres eficientes modelos no sólo representan una gran inversión de futuro para la movilidad en ciudad, sino también de presente. Incluso sus pequeños y económicos motores Diesel de bajo consumo les habilitan para mayores desplazamientos sin grandes pretensiones dinámicas. Entrando ya directamente en sus tarifas, el Renault Twingo presenta a día de hoy un precio casi de derribo por sus promociones. Nuestra versión se sitúa ligeramente por debajo de los 11.000 euros, aunque conviene sumarle al menos 1.500 euros más en opcionales para contar con lo necesario. El Nissan Micra, aunque en principio presenta un mayor precio de partida fruto de su mayor tamaño y potencia, puede resultar competitivo en concesionarios con la oferta de 1.800 euros que Nissan aplica este mes. Por tanto, en la práctica, el Fiat 500 resulta finalmente algo más caro. Pero, a cambio, presenta una excepcional dotación de serie y un halo de exclusividad y originalidad al que no llegan sus rivales. Es por esta razón que Fiat descarta descuentos en su gama, a costa de ofrecer buenas ofertas de financiación, como llevarte cualquier versión por 5 euros al día.
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Diseño y agrado general — Amplitud y modularidad — Agilidad y ligereza
— Maniobrabilidad urbana — Motor y prestaciones — Maletero generoso
— Gran equipamiento y seguridad — Autonomía de consumo — Precio muy ajustado
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Sonoridad mecánica — Emisiones superiores a 120 g/km — Frenos y neumáticos
— Comportamiento en firme irregular — Acabado interior más sobrio — Acceso al interior
— Altura trasera — ESP ni opcional — Justo equipamiento de serie
Ciudadanos polivalentes
Aunque históricamente ha parecido un contrasentido asociar mecánicas turbodiesel a utilitarios cuyo principal hábitat es la ciudad y los cortos desplazamientos, la elección de estos propulsores de gasóleo nos parece, en nuestros tres protagonistas, acertada. Y eso que el litro del Diesel supera ya al de la gasolina. Pero por respuesta, economía para afrontar mayores distancias y, sobre todo, eficiencia, puede merecer la pena. De hecho, las tres versiones cuentan con reducidas emisiones de C02, el Fiat 500 y el Renault Twingo inferiores a 120 g/km –no así el Nissan Micra por su mayor potencia-, proporcionando ventajas en el precio de partida al eximirles de Impuesto de Matriculación. No obstante, mecánicamente, el Fiat 500 sale ligeramente peor parado con respecto al refinado motor dCi de sus rivales. Su propulsor Multijet de sólo 1,3 litros de cilindrada es más tosco de funcionamiento. No por prestaciones, ya que con casi 10 CV reales más que el Renault Twingo tiene datos superiores en rendimiento final; sino por una respuesta más débil en las primeras mil vueltas de régimen, que entorpecen ligeramente las reacciones desde parado. Su par máximo lo entrega a 2.500 rpm frente a las poco más de 1.800 de Renault y Nissan. Aun así, poco antes de 2.000 rpm es operativo, con un medio régimen muy bueno.

Aunque sus consumos son también ajustados, el Fiat 500 es el que más gasta y su sonoridad también es mayor, más molesta sobre todo al ralentí. Por su parte, tanto el Twingo como el Nissan Micra cuentan con la fiable mecánica dCi de 1,5 litros de cilindrada y origen Renault, pero en distinta variante. Mención especial merece el Twingo que, por primera vez tras 14 años, monta un Diesel. Desde Francia han optado por una versión de sólo 65 CV, pero con buenas cifras de par: suficiente para mover con agilidad un conjunto tan ligero, con reacción inmediata para desenvolverse entre calles o salir de semáforos. Resulta, en cambio, menos elástico que el Fiat 500, pero le supera ligeramente en consumos. Aunque si tenemos que dar un ganador mecánico, nos quedamos con la versión de 86 CV del Nissan Micra. Los caballos de más y las mejores cifras de par se traducen en una victoria en prestaciones, con una respuesta muy consistente en bajos y medios regímenes. Sorprendentemente, es el que menos consume, apenas 5,8 l/100 km según nuestras mediciones, lo que unido a su mayor depósito proporciona una gran autonomía para viajar de casi 800 kilómetros. Todos cuentan con cambios manuales de cinco relaciones, bien equilibrados para mover a estos utilitarios con un buen confort general incluso en vías rápidas. Llegamos al capítulo del espacio interior, tan controvertido en esta categoría. ¿Cuál resulta, dentro de sus posibilidades, más amplio? Obviamente, por dimensiones, los tres están enfocados a satisfacer en mayor medida a sus pasajeros delanteros que a los eventuales acompañantes traseros. Sin embargo, su habitabilidad es incluso más generosa de lo que cabría en principio esperar. Lo primero que cabe diferenciar es la carrocería. El Nissan Micra es el único que cuentan con cinco puertas (también la hay de tres, pero no en Diesel) y homologación para cinco plazas, frente a las cuatro del Fiat 500 y Renault Twingo. Lo primero supone una ventaja en el acceso interior, lo segundo cobra menor relevancia. Por anchura, dos adultos de talla media podrán viajar en cualquiera con relativo acomodo, pero no tres. Dicho esto, el Nissan Micra gana por la mano. Su amplia plataforma se traduce en buenas cotas interiores y en mayor funcionalidad. Tiene detalles prácticos, como mucho hueco de almacenamiento –incluye cajón bajo el asiento del acompañante-, banqueta deslizable longitudinalmente para aumentar el espacio trasero para piernas hasta casi como un compacto, un correcto maletero para guardar la compra o el equipaje de mano de dos personas y, tras su actualización, hasta Bluetooth de serie. Su diseño, en cambio, es más sobrio que sus rivales, con los que comparte una postura de conducción alta y sin regulación de volante en profundidad.

El Renault Twingo también sorprende, a pesar de que el acceso al interior es más incómodo por escasa altura. Es muy ancho, sus plazas traseras son correctas y ofrece el mayor maletero (270 dm3) , siendo además el único con rueda normal de repuesto. Su estética interior resulta moderna, con velocímetro digital sobre la consola central, y ha modernizado mucho su equipamiento, aunque aún con alguna laguna. De serie no lleva reposacabezas traseros, que llegan en pack (377 €) junto a los asientos deslizables. También es el único con aire acondicionado, espejos eléctricos y regulación en altura de asientos delanteros opcionales, y eso en el acabado superior Dynamique que hemos probado.

Por último, el Fiat 500 resulta todo un ejercicio de diseño. Su aire retro y cuidado de todo detalle es llamativo. Ofrece hasta 500.000 combinaciones de personalización. Para el conductor resulta ergonómico, con una palanca de cambio sobreelevada y muy a mano. Por espacio, y pese a que es el más pequeño, tiene la misma distancia para piernas que el Renault Twingo y suficiente maletero para la carga diaria. Eso sí, paga su diseño con una anchura más justa y poca altura trasera, penalizada por la original caída de una zaga que resta visibilidad. El equipamiento de esta versión Lounge es completísimo, con todo lo imprescindible de serie y hasta sistema Blue&Me, con Bluetooth y conexión USB.

En definitiva, para un mercado cada día más saturado de tráfico y con nuevas restricciones para la circulación y las emisiones de C02, estos tres eficientes modelos no sólo representan una gran inversión de futuro para la movilidad en ciudad, sino también de presente. Incluso sus pequeños y económicos motores Diesel de bajo consumo les habilitan para mayores desplazamientos sin grandes pretensiones dinámicas. Entrando ya directamente en sus tarifas, el Renault Twingo presenta a día de hoy un precio casi de derribo por sus promociones. Nuestra versión se sitúa ligeramente por debajo de los 11.000 euros, aunque conviene sumarle al menos 1.500 euros más en opcionales para contar con lo necesario. El Nissan Micra, aunque en principio presenta un mayor precio de partida fruto de su mayor tamaño y potencia, puede resultar competitivo en concesionarios con la oferta de 1.800 euros que Nissan aplica este mes. Por tanto, en la práctica, el Fiat 500 resulta finalmente algo más caro. Pero, a cambio, presenta una excepcional dotación de serie y un halo de exclusividad y originalidad al que no llegan sus rivales. Es por esta razón que Fiat descarta descuentos en su gama, a costa de ofrecer buenas ofertas de financiación, como llevarte cualquier versión por 5 euros al día.
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Diseño y agrado general — Amplitud y modularidad — Agilidad y ligereza
— Maniobrabilidad urbana — Motor y prestaciones — Maletero generoso
— Gran equipamiento y seguridad — Autonomía de consumo — Precio muy ajustado
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Sonoridad mecánica — Emisiones superiores a 120 g/km — Frenos y neumáticos
— Comportamiento en firme irregular — Acabado interior más sobrio — Acceso al interior
— Altura trasera — ESP ni opcional — Justo equipamiento de serie
Ciudadanos polivalentes
Aunque históricamente ha parecido un contrasentido asociar mecánicas turbodiesel a utilitarios cuyo principal hábitat es la ciudad y los cortos desplazamientos, la elección de estos propulsores de gasóleo nos parece, en nuestros tres protagonistas, acertada. Y eso que el litro del Diesel supera ya al de la gasolina. Pero por respuesta, economía para afrontar mayores distancias y, sobre todo, eficiencia, puede merecer la pena. De hecho, las tres versiones cuentan con reducidas emisiones de C02, el Fiat 500 y el Renault Twingo inferiores a 120 g/km –no así el Nissan Micra por su mayor potencia-, proporcionando ventajas en el precio de partida al eximirles de Impuesto de Matriculación. No obstante, mecánicamente, el Fiat 500 sale ligeramente peor parado con respecto al refinado motor dCi de sus rivales. Su propulsor Multijet de sólo 1,3 litros de cilindrada es más tosco de funcionamiento. No por prestaciones, ya que con casi 10 CV reales más que el Renault Twingo tiene datos superiores en rendimiento final; sino por una respuesta más débil en las primeras mil vueltas de régimen, que entorpecen ligeramente las reacciones desde parado. Su par máximo lo entrega a 2.500 rpm frente a las poco más de 1.800 de Renault y Nissan. Aun así, poco antes de 2.000 rpm es operativo, con un medio régimen muy bueno.

Aunque sus consumos son también ajustados, el Fiat 500 es el que más gasta y su sonoridad también es mayor, más molesta sobre todo al ralentí. Por su parte, tanto el Twingo como el Nissan Micra cuentan con la fiable mecánica dCi de 1,5 litros de cilindrada y origen Renault, pero en distinta variante. Mención especial merece el Twingo que, por primera vez tras 14 años, monta un Diesel. Desde Francia han optado por una versión de sólo 65 CV, pero con buenas cifras de par: suficiente para mover con agilidad un conjunto tan ligero, con reacción inmediata para desenvolverse entre calles o salir de semáforos. Resulta, en cambio, menos elástico que el Fiat 500, pero le supera ligeramente en consumos. Aunque si tenemos que dar un ganador mecánico, nos quedamos con la versión de 86 CV del Nissan Micra. Los caballos de más y las mejores cifras de par se traducen en una victoria en prestaciones, con una respuesta muy consistente en bajos y medios regímenes. Sorprendentemente, es el que menos consume, apenas 5,8 l/100 km según nuestras mediciones, lo que unido a su mayor depósito proporciona una gran autonomía para viajar de casi 800 kilómetros. Todos cuentan con cambios manuales de cinco relaciones, bien equilibrados para mover a estos utilitarios con un buen confort general incluso en vías rápidas. Llegamos al capítulo del espacio interior, tan controvertido en esta categoría. ¿Cuál resulta, dentro de sus posibilidades, más amplio? Obviamente, por dimensiones, los tres están enfocados a satisfacer en mayor medida a sus pasajeros delanteros que a los eventuales acompañantes traseros. Sin embargo, su habitabilidad es incluso más generosa de lo que cabría en principio esperar. Lo primero que cabe diferenciar es la carrocería. El Nissan Micra es el único que cuentan con cinco puertas (también la hay de tres, pero no en Diesel) y homologación para cinco plazas, frente a las cuatro del Fiat 500 y Renault Twingo. Lo primero supone una ventaja en el acceso interior, lo segundo cobra menor relevancia. Por anchura, dos adultos de talla media podrán viajar en cualquiera con relativo acomodo, pero no tres. Dicho esto, el Nissan Micra gana por la mano. Su amplia plataforma se traduce en buenas cotas interiores y en mayor funcionalidad. Tiene detalles prácticos, como mucho hueco de almacenamiento –incluye cajón bajo el asiento del acompañante-, banqueta deslizable longitudinalmente para aumentar el espacio trasero para piernas hasta casi como un compacto, un correcto maletero para guardar la compra o el equipaje de mano de dos personas y, tras su actualización, hasta Bluetooth de serie. Su diseño, en cambio, es más sobrio que sus rivales, con los que comparte una postura de conducción alta y sin regulación de volante en profundidad.

El Renault Twingo también sorprende, a pesar de que el acceso al interior es más incómodo por escasa altura. Es muy ancho, sus plazas traseras son correctas y ofrece el mayor maletero (270 dm3) , siendo además el único con rueda normal de repuesto. Su estética interior resulta moderna, con velocímetro digital sobre la consola central, y ha modernizado mucho su equipamiento, aunque aún con alguna laguna. De serie no lleva reposacabezas traseros, que llegan en pack (377 €) junto a los asientos deslizables. También es el único con aire acondicionado, espejos eléctricos y regulación en altura de asientos delanteros opcionales, y eso en el acabado superior Dynamique que hemos probado.

Por último, el Fiat 500 resulta todo un ejercicio de diseño. Su aire retro y cuidado de todo detalle es llamativo. Ofrece hasta 500.000 combinaciones de personalización. Para el conductor resulta ergonómico, con una palanca de cambio sobreelevada y muy a mano. Por espacio, y pese a que es el más pequeño, tiene la misma distancia para piernas que el Renault Twingo y suficiente maletero para la carga diaria. Eso sí, paga su diseño con una anchura más justa y poca altura trasera, penalizada por la original caída de una zaga que resta visibilidad. El equipamiento de esta versión Lounge es completísimo, con todo lo imprescindible de serie y hasta sistema Blue&Me, con Bluetooth y conexión USB.

En definitiva, para un mercado cada día más saturado de tráfico y con nuevas restricciones para la circulación y las emisiones de C02, estos tres eficientes modelos no sólo representan una gran inversión de futuro para la movilidad en ciudad, sino también de presente. Incluso sus pequeños y económicos motores Diesel de bajo consumo les habilitan para mayores desplazamientos sin grandes pretensiones dinámicas. Entrando ya directamente en sus tarifas, el Renault Twingo presenta a día de hoy un precio casi de derribo por sus promociones. Nuestra versión se sitúa ligeramente por debajo de los 11.000 euros, aunque conviene sumarle al menos 1.500 euros más en opcionales para contar con lo necesario. El Nissan Micra, aunque en principio presenta un mayor precio de partida fruto de su mayor tamaño y potencia, puede resultar competitivo en concesionarios con la oferta de 1.800 euros que Nissan aplica este mes. Por tanto, en la práctica, el Fiat 500 resulta finalmente algo más caro. Pero, a cambio, presenta una excepcional dotación de serie y un halo de exclusividad y originalidad al que no llegan sus rivales. Es por esta razón que Fiat descarta descuentos en su gama, a costa de ofrecer buenas ofertas de financiación, como llevarte cualquier versión por 5 euros al día.
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Diseño y agrado general — Amplitud y modularidad — Agilidad y ligereza
— Maniobrabilidad urbana — Motor y prestaciones — Maletero generoso
— Gran equipamiento y seguridad — Autonomía de consumo — Precio muy ajustado
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Sonoridad mecánica — Emisiones superiores a 120 g/km — Frenos y neumáticos
— Comportamiento en firme irregular — Acabado interior más sobrio — Acceso al interior
— Altura trasera — ESP ni opcional — Justo equipamiento de serie
Ciudadanos polivalentes
Aunque históricamente ha parecido un contrasentido asociar mecánicas turbodiesel a utilitarios cuyo principal hábitat es la ciudad y los cortos desplazamientos, la elección de estos propulsores de gasóleo nos parece, en nuestros tres protagonistas, acertada. Y eso que el litro del Diesel supera ya al de la gasolina. Pero por respuesta, economía para afrontar mayores distancias y, sobre todo, eficiencia, puede merecer la pena. De hecho, las tres versiones cuentan con reducidas emisiones de C02, el Fiat 500 y el Renault Twingo inferiores a 120 g/km –no así el Nissan Micra por su mayor potencia-, proporcionando ventajas en el precio de partida al eximirles de Impuesto de Matriculación. No obstante, mecánicamente, el Fiat 500 sale ligeramente peor parado con respecto al refinado motor dCi de sus rivales. Su propulsor Multijet de sólo 1,3 litros de cilindrada es más tosco de funcionamiento. No por prestaciones, ya que con casi 10 CV reales más que el Renault Twingo tiene datos superiores en rendimiento final; sino por una respuesta más débil en las primeras mil vueltas de régimen, que entorpecen ligeramente las reacciones desde parado. Su par máximo lo entrega a 2.500 rpm frente a las poco más de 1.800 de Renault y Nissan. Aun así, poco antes de 2.000 rpm es operativo, con un medio régimen muy bueno.

Aunque sus consumos son también ajustados, el Fiat 500 es el que más gasta y su sonoridad también es mayor, más molesta sobre todo al ralentí. Por su parte, tanto el Twingo como el Nissan Micra cuentan con la fiable mecánica dCi de 1,5 litros de cilindrada y origen Renault, pero en distinta variante. Mención especial merece el Twingo que, por primera vez tras 14 años, monta un Diesel. Desde Francia han optado por una versión de sólo 65 CV, pero con buenas cifras de par: suficiente para mover con agilidad un conjunto tan ligero, con reacción inmediata para desenvolverse entre calles o salir de semáforos. Resulta, en cambio, menos elástico que el Fiat 500, pero le supera ligeramente en consumos. Aunque si tenemos que dar un ganador mecánico, nos quedamos con la versión de 86 CV del Nissan Micra. Los caballos de más y las mejores cifras de par se traducen en una victoria en prestaciones, con una respuesta muy consistente en bajos y medios regímenes. Sorprendentemente, es el que menos consume, apenas 5,8 l/100 km según nuestras mediciones, lo que unido a su mayor depósito proporciona una gran autonomía para viajar de casi 800 kilómetros. Todos cuentan con cambios manuales de cinco relaciones, bien equilibrados para mover a estos utilitarios con un buen confort general incluso en vías rápidas. Llegamos al capítulo del espacio interior, tan controvertido en esta categoría. ¿Cuál resulta, dentro de sus posibilidades, más amplio? Obviamente, por dimensiones, los tres están enfocados a satisfacer en mayor medida a sus pasajeros delanteros que a los eventuales acompañantes traseros. Sin embargo, su habitabilidad es incluso más generosa de lo que cabría en principio esperar. Lo primero que cabe diferenciar es la carrocería. El Nissan Micra es el único que cuentan con cinco puertas (también la hay de tres, pero no en Diesel) y homologación para cinco plazas, frente a las cuatro del Fiat 500 y Renault Twingo. Lo primero supone una ventaja en el acceso interior, lo segundo cobra menor relevancia. Por anchura, dos adultos de talla media podrán viajar en cualquiera con relativo acomodo, pero no tres. Dicho esto, el Nissan Micra gana por la mano. Su amplia plataforma se traduce en buenas cotas interiores y en mayor funcionalidad. Tiene detalles prácticos, como mucho hueco de almacenamiento –incluye cajón bajo el asiento del acompañante-, banqueta deslizable longitudinalmente para aumentar el espacio trasero para piernas hasta casi como un compacto, un correcto maletero para guardar la compra o el equipaje de mano de dos personas y, tras su actualización, hasta Bluetooth de serie. Su diseño, en cambio, es más sobrio que sus rivales, con los que comparte una postura de conducción alta y sin regulación de volante en profundidad.

El Renault Twingo también sorprende, a pesar de que el acceso al interior es más incómodo por escasa altura. Es muy ancho, sus plazas traseras son correctas y ofrece el mayor maletero (270 dm3) , siendo además el único con rueda normal de repuesto. Su estética interior resulta moderna, con velocímetro digital sobre la consola central, y ha modernizado mucho su equipamiento, aunque aún con alguna laguna. De serie no lleva reposacabezas traseros, que llegan en pack (377 €) junto a los asientos deslizables. También es el único con aire acondicionado, espejos eléctricos y regulación en altura de asientos delanteros opcionales, y eso en el acabado superior Dynamique que hemos probado.

Por último, el Fiat 500 resulta todo un ejercicio de diseño. Su aire retro y cuidado de todo detalle es llamativo. Ofrece hasta 500.000 combinaciones de personalización. Para el conductor resulta ergonómico, con una palanca de cambio sobreelevada y muy a mano. Por espacio, y pese a que es el más pequeño, tiene la misma distancia para piernas que el Renault Twingo y suficiente maletero para la carga diaria. Eso sí, paga su diseño con una anchura más justa y poca altura trasera, penalizada por la original caída de una zaga que resta visibilidad. El equipamiento de esta versión Lounge es completísimo, con todo lo imprescindible de serie y hasta sistema Blue&Me, con Bluetooth y conexión USB.

En definitiva, para un mercado cada día más saturado de tráfico y con nuevas restricciones para la circulación y las emisiones de C02, estos tres eficientes modelos no sólo representan una gran inversión de futuro para la movilidad en ciudad, sino también de presente. Incluso sus pequeños y económicos motores Diesel de bajo consumo les habilitan para mayores desplazamientos sin grandes pretensiones dinámicas. Entrando ya directamente en sus tarifas, el Renault Twingo presenta a día de hoy un precio casi de derribo por sus promociones. Nuestra versión se sitúa ligeramente por debajo de los 11.000 euros, aunque conviene sumarle al menos 1.500 euros más en opcionales para contar con lo necesario. El Nissan Micra, aunque en principio presenta un mayor precio de partida fruto de su mayor tamaño y potencia, puede resultar competitivo en concesionarios con la oferta de 1.800 euros que Nissan aplica este mes. Por tanto, en la práctica, el Fiat 500 resulta finalmente algo más caro. Pero, a cambio, presenta una excepcional dotación de serie y un halo de exclusividad y originalidad al que no llegan sus rivales. Es por esta razón que Fiat descarta descuentos en su gama, a costa de ofrecer buenas ofertas de financiación, como llevarte cualquier versión por 5 euros al día.
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Diseño y agrado general — Amplitud y modularidad — Agilidad y ligereza
— Maniobrabilidad urbana — Motor y prestaciones — Maletero generoso
— Gran equipamiento y seguridad — Autonomía de consumo — Precio muy ajustado
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Sonoridad mecánica — Emisiones superiores a 120 g/km — Frenos y neumáticos
— Comportamiento en firme irregular — Acabado interior más sobrio — Acceso al interior
— Altura trasera — ESP ni opcional — Justo equipamiento de serie
Ciudadanos polivalentes
Aunque históricamente ha parecido un contrasentido asociar mecánicas turbodiesel a utilitarios cuyo principal hábitat es la ciudad y los cortos desplazamientos, la elección de estos propulsores de gasóleo nos parece, en nuestros tres protagonistas, acertada. Y eso que el litro del Diesel supera ya al de la gasolina. Pero por respuesta, economía para afrontar mayores distancias y, sobre todo, eficiencia, puede merecer la pena. De hecho, las tres versiones cuentan con reducidas emisiones de C02, el Fiat 500 y el Renault Twingo inferiores a 120 g/km –no así el Nissan Micra por su mayor potencia-, proporcionando ventajas en el precio de partida al eximirles de Impuesto de Matriculación. No obstante, mecánicamente, el Fiat 500 sale ligeramente peor parado con respecto al refinado motor dCi de sus rivales. Su propulsor Multijet de sólo 1,3 litros de cilindrada es más tosco de funcionamiento. No por prestaciones, ya que con casi 10 CV reales más que el Renault Twingo tiene datos superiores en rendimiento final; sino por una respuesta más débil en las primeras mil vueltas de régimen, que entorpecen ligeramente las reacciones desde parado. Su par máximo lo entrega a 2.500 rpm frente a las poco más de 1.800 de Renault y Nissan. Aun así, poco antes de 2.000 rpm es operativo, con un medio régimen muy bueno.

Aunque sus consumos son también ajustados, el Fiat 500 es el que más gasta y su sonoridad también es mayor, más molesta sobre todo al ralentí. Por su parte, tanto el Twingo como el Nissan Micra cuentan con la fiable mecánica dCi de 1,5 litros de cilindrada y origen Renault, pero en distinta variante. Mención especial merece el Twingo que, por primera vez tras 14 años, monta un Diesel. Desde Francia han optado por una versión de sólo 65 CV, pero con buenas cifras de par: suficiente para mover con agilidad un conjunto tan ligero, con reacción inmediata para desenvolverse entre calles o salir de semáforos. Resulta, en cambio, menos elástico que el Fiat 500, pero le supera ligeramente en consumos. Aunque si tenemos que dar un ganador mecánico, nos quedamos con la versión de 86 CV del Nissan Micra. Los caballos de más y las mejores cifras de par se traducen en una victoria en prestaciones, con una respuesta muy consistente en bajos y medios regímenes. Sorprendentemente, es el que menos consume, apenas 5,8 l/100 km según nuestras mediciones, lo que unido a su mayor depósito proporciona una gran autonomía para viajar de casi 800 kilómetros. Todos cuentan con cambios manuales de cinco relaciones, bien equilibrados para mover a estos utilitarios con un buen confort general incluso en vías rápidas. Llegamos al capítulo del espacio interior, tan controvertido en esta categoría. ¿Cuál resulta, dentro de sus posibilidades, más amplio? Obviamente, por dimensiones, los tres están enfocados a satisfacer en mayor medida a sus pasajeros delanteros que a los eventuales acompañantes traseros. Sin embargo, su habitabilidad es incluso más generosa de lo que cabría en principio esperar. Lo primero que cabe diferenciar es la carrocería. El Nissan Micra es el único que cuentan con cinco puertas (también la hay de tres, pero no en Diesel) y homologación para cinco plazas, frente a las cuatro del Fiat 500 y Renault Twingo. Lo primero supone una ventaja en el acceso interior, lo segundo cobra menor relevancia. Por anchura, dos adultos de talla media podrán viajar en cualquiera con relativo acomodo, pero no tres. Dicho esto, el Nissan Micra gana por la mano. Su amplia plataforma se traduce en buenas cotas interiores y en mayor funcionalidad. Tiene detalles prácticos, como mucho hueco de almacenamiento –incluye cajón bajo el asiento del acompañante-, banqueta deslizable longitudinalmente para aumentar el espacio trasero para piernas hasta casi como un compacto, un correcto maletero para guardar la compra o el equipaje de mano de dos personas y, tras su actualización, hasta Bluetooth de serie. Su diseño, en cambio, es más sobrio que sus rivales, con los que comparte una postura de conducción alta y sin regulación de volante en profundidad.

El Renault Twingo también sorprende, a pesar de que el acceso al interior es más incómodo por escasa altura. Es muy ancho, sus plazas traseras son correctas y ofrece el mayor maletero (270 dm3) , siendo además el único con rueda normal de repuesto. Su estética interior resulta moderna, con velocímetro digital sobre la consola central, y ha modernizado mucho su equipamiento, aunque aún con alguna laguna. De serie no lleva reposacabezas traseros, que llegan en pack (377 €) junto a los asientos deslizables. También es el único con aire acondicionado, espejos eléctricos y regulación en altura de asientos delanteros opcionales, y eso en el acabado superior Dynamique que hemos probado.

Por último, el Fiat 500 resulta todo un ejercicio de diseño. Su aire retro y cuidado de todo detalle es llamativo. Ofrece hasta 500.000 combinaciones de personalización. Para el conductor resulta ergonómico, con una palanca de cambio sobreelevada y muy a mano. Por espacio, y pese a que es el más pequeño, tiene la misma distancia para piernas que el Renault Twingo y suficiente maletero para la carga diaria. Eso sí, paga su diseño con una anchura más justa y poca altura trasera, penalizada por la original caída de una zaga que resta visibilidad. El equipamiento de esta versión Lounge es completísimo, con todo lo imprescindible de serie y hasta sistema Blue&Me, con Bluetooth y conexión USB.

En definitiva, para un mercado cada día más saturado de tráfico y con nuevas restricciones para la circulación y las emisiones de C02, estos tres eficientes modelos no sólo representan una gran inversión de futuro para la movilidad en ciudad, sino también de presente. Incluso sus pequeños y económicos motores Diesel de bajo consumo les habilitan para mayores desplazamientos sin grandes pretensiones dinámicas. Entrando ya directamente en sus tarifas, el Renault Twingo presenta a día de hoy un precio casi de derribo por sus promociones. Nuestra versión se sitúa ligeramente por debajo de los 11.000 euros, aunque conviene sumarle al menos 1.500 euros más en opcionales para contar con lo necesario. El Nissan Micra, aunque en principio presenta un mayor precio de partida fruto de su mayor tamaño y potencia, puede resultar competitivo en concesionarios con la oferta de 1.800 euros que Nissan aplica este mes. Por tanto, en la práctica, el Fiat 500 resulta finalmente algo más caro. Pero, a cambio, presenta una excepcional dotación de serie y un halo de exclusividad y originalidad al que no llegan sus rivales. Es por esta razón que Fiat descarta descuentos en su gama, a costa de ofrecer buenas ofertas de financiación, como llevarte cualquier versión por 5 euros al día.
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Diseño y agrado general — Amplitud y modularidad — Agilidad y ligereza
— Maniobrabilidad urbana — Motor y prestaciones — Maletero generoso
— Gran equipamiento y seguridad — Autonomía de consumo — Precio muy ajustado
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Sonoridad mecánica — Emisiones superiores a 120 g/km — Frenos y neumáticos
— Comportamiento en firme irregular — Acabado interior más sobrio — Acceso al interior
— Altura trasera — ESP ni opcional — Justo equipamiento de serie
Ciudadanos polivalentes
Aunque históricamente ha parecido un contrasentido asociar mecánicas turbodiesel a utilitarios cuyo principal hábitat es la ciudad y los cortos desplazamientos, la elección de estos propulsores de gasóleo nos parece, en nuestros tres protagonistas, acertada. Y eso que el litro del Diesel supera ya al de la gasolina. Pero por respuesta, economía para afrontar mayores distancias y, sobre todo, eficiencia, puede merecer la pena. De hecho, las tres versiones cuentan con reducidas emisiones de C02, el Fiat 500 y el Renault Twingo inferiores a 120 g/km –no así el Nissan Micra por su mayor potencia-, proporcionando ventajas en el precio de partida al eximirles de Impuesto de Matriculación. No obstante, mecánicamente, el Fiat 500 sale ligeramente peor parado con respecto al refinado motor dCi de sus rivales. Su propulsor Multijet de sólo 1,3 litros de cilindrada es más tosco de funcionamiento. No por prestaciones, ya que con casi 10 CV reales más que el Renault Twingo tiene datos superiores en rendimiento final; sino por una respuesta más débil en las primeras mil vueltas de régimen, que entorpecen ligeramente las reacciones desde parado. Su par máximo lo entrega a 2.500 rpm frente a las poco más de 1.800 de Renault y Nissan. Aun así, poco antes de 2.000 rpm es operativo, con un medio régimen muy bueno.

Aunque sus consumos son también ajustados, el Fiat 500 es el que más gasta y su sonoridad también es mayor, más molesta sobre todo al ralentí. Por su parte, tanto el Twingo como el Nissan Micra cuentan con la fiable mecánica dCi de 1,5 litros de cilindrada y origen Renault, pero en distinta variante. Mención especial merece el Twingo que, por primera vez tras 14 años, monta un Diesel. Desde Francia han optado por una versión de sólo 65 CV, pero con buenas cifras de par: suficiente para mover con agilidad un conjunto tan ligero, con reacción inmediata para desenvolverse entre calles o salir de semáforos. Resulta, en cambio, menos elástico que el Fiat 500, pero le supera ligeramente en consumos. Aunque si tenemos que dar un ganador mecánico, nos quedamos con la versión de 86 CV del Nissan Micra. Los caballos de más y las mejores cifras de par se traducen en una victoria en prestaciones, con una respuesta muy consistente en bajos y medios regímenes. Sorprendentemente, es el que menos consume, apenas 5,8 l/100 km según nuestras mediciones, lo que unido a su mayor depósito proporciona una gran autonomía para viajar de casi 800 kilómetros. Todos cuentan con cambios manuales de cinco relaciones, bien equilibrados para mover a estos utilitarios con un buen confort general incluso en vías rápidas. Llegamos al capítulo del espacio interior, tan controvertido en esta categoría. ¿Cuál resulta, dentro de sus posibilidades, más amplio? Obviamente, por dimensiones, los tres están enfocados a satisfacer en mayor medida a sus pasajeros delanteros que a los eventuales acompañantes traseros. Sin embargo, su habitabilidad es incluso más generosa de lo que cabría en principio esperar. Lo primero que cabe diferenciar es la carrocería. El Nissan Micra es el único que cuentan con cinco puertas (también la hay de tres, pero no en Diesel) y homologación para cinco plazas, frente a las cuatro del Fiat 500 y Renault Twingo. Lo primero supone una ventaja en el acceso interior, lo segundo cobra menor relevancia. Por anchura, dos adultos de talla media podrán viajar en cualquiera con relativo acomodo, pero no tres. Dicho esto, el Nissan Micra gana por la mano. Su amplia plataforma se traduce en buenas cotas interiores y en mayor funcionalidad. Tiene detalles prácticos, como mucho hueco de almacenamiento –incluye cajón bajo el asiento del acompañante-, banqueta deslizable longitudinalmente para aumentar el espacio trasero para piernas hasta casi como un compacto, un correcto maletero para guardar la compra o el equipaje de mano de dos personas y, tras su actualización, hasta Bluetooth de serie. Su diseño, en cambio, es más sobrio que sus rivales, con los que comparte una postura de conducción alta y sin regulación de volante en profundidad.

El Renault Twingo también sorprende, a pesar de que el acceso al interior es más incómodo por escasa altura. Es muy ancho, sus plazas traseras son correctas y ofrece el mayor maletero (270 dm3) , siendo además el único con rueda normal de repuesto. Su estética interior resulta moderna, con velocímetro digital sobre la consola central, y ha modernizado mucho su equipamiento, aunque aún con alguna laguna. De serie no lleva reposacabezas traseros, que llegan en pack (377 €) junto a los asientos deslizables. También es el único con aire acondicionado, espejos eléctricos y regulación en altura de asientos delanteros opcionales, y eso en el acabado superior Dynamique que hemos probado.

Por último, el Fiat 500 resulta todo un ejercicio de diseño. Su aire retro y cuidado de todo detalle es llamativo. Ofrece hasta 500.000 combinaciones de personalización. Para el conductor resulta ergonómico, con una palanca de cambio sobreelevada y muy a mano. Por espacio, y pese a que es el más pequeño, tiene la misma distancia para piernas que el Renault Twingo y suficiente maletero para la carga diaria. Eso sí, paga su diseño con una anchura más justa y poca altura trasera, penalizada por la original caída de una zaga que resta visibilidad. El equipamiento de esta versión Lounge es completísimo, con todo lo imprescindible de serie y hasta sistema Blue&Me, con Bluetooth y conexión USB.

En definitiva, para un mercado cada día más saturado de tráfico y con nuevas restricciones para la circulación y las emisiones de C02, estos tres eficientes modelos no sólo representan una gran inversión de futuro para la movilidad en ciudad, sino también de presente. Incluso sus pequeños y económicos motores Diesel de bajo consumo les habilitan para mayores desplazamientos sin grandes pretensiones dinámicas. Entrando ya directamente en sus tarifas, el Renault Twingo presenta a día de hoy un precio casi de derribo por sus promociones. Nuestra versión se sitúa ligeramente por debajo de los 11.000 euros, aunque conviene sumarle al menos 1.500 euros más en opcionales para contar con lo necesario. El Nissan Micra, aunque en principio presenta un mayor precio de partida fruto de su mayor tamaño y potencia, puede resultar competitivo en concesionarios con la oferta de 1.800 euros que Nissan aplica este mes. Por tanto, en la práctica, el Fiat 500 resulta finalmente algo más caro. Pero, a cambio, presenta una excepcional dotación de serie y un halo de exclusividad y originalidad al que no llegan sus rivales. Es por esta razón que Fiat descarta descuentos en su gama, a costa de ofrecer buenas ofertas de financiación, como llevarte cualquier versión por 5 euros al día.
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Diseño y agrado general — Amplitud y modularidad — Agilidad y ligereza
— Maniobrabilidad urbana — Motor y prestaciones — Maletero generoso
— Gran equipamiento y seguridad — Autonomía de consumo — Precio muy ajustado
Fiat 500 Nissan Micra Renault Twingo
— Sonoridad mecánica — Emisiones superiores a 120 g/km — Frenos y neumáticos
— Comportamiento en firme irregular — Acabado interior más sobrio — Acceso al interior
— Altura trasera — ESP ni opcional — Justo equipamiento de serie
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