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Fiat Punto EVO

Puede que a simple vista sólo parezca un ligero cambio de imagen, pero nada más lejos de la realidad. Este nuevo Punto, ahora con sufijo EVO, lleva aparejada una innovadora gama de motores cuya tecnología supone un punto de inflexión en cuanto a rendimiento y emisiones.
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Fiat Punto EVO
No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional.

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Fiat Punto Evo: detalles

Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama. No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional. Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama. No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional. Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama. No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional. Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama. No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional. Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama. No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional. Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama. No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional. Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama. No midas la evolución con el cambio de imagen, porque puedes caer en el engaño. Las actuales bases de diseño sólo han puesto al día al Grande Punto, ahora Punto Evo, en ese aspecto. Como poco, espera a verlo de puertas adentro, donde ya se percibe un cambio, evolución y mejora en toda regla. Y si todo ello te parece poco, echa a rodar y comprobarás que Fiat ha experimentado toda una revolución mecánica. Eso sí, en España tendremos que esperar aún para hacerlo. Italia —cómo no— será el primer país donde se ponga a la venta, según la marca, respetando los precios de la generación saliente —en aquellas versiones que sean equivalentes—. En España llegará a primeros de 2010 con similares planes comerciales, aunque es obvio que la factura definitiva dependerá del puntual descuento promocional. Paragolpes, calandra y, en general, matices de estilo marcan ese primer golpe de vista del Punto Evo. Nada drástico ni espectacular, aunque Fiat sigue teniendo esa varita mágica en estas cuestiones de diseño. A excepción de la longitud, que pasa de 4,03 a 4,06 m, ninguna otra cota varía —sigue empleando la misma plataforma que el Grande Punto, aunque convenientemente mejorada—. Es por ello por lo que no debemos esperar un aumento en las mediciones interiores, porque no lo ha habido. Sigue ofreciendo un volumen de maletero de 275 litros —la unidad que condujimos llevaba kit de reparación de pinchazos—. Los asientos son de nueva factura, con mullido firme y algo más envolventes. El del conductor cuenta con reglaje en altura y puede ubicarse en una posición mucho más baja que el del acompañante, éste sin reglaje y anclado a una altura demasiado “dominante” —nos hemos sentido algo incómodos—. Esa, o la ausencia de un sistema que deja más amplitud para acceder a las plazas traseras en las versiones de tres puertas, pueden ser las únicas pegas, porque cualquier otro análisis sólo deja valoraciones positivas.

La ergonomía general del habitáculo no ha cambiado, pero sí el diseño, el equipamiento y, muy especialmente, la percepción de calidad y el cuidado por el detalle, aspectos que llegan a umbrales jamás visto en los coches medios de Fiat. Uno de esos detalles es, por ejemplo, la iluminación ambiente en la zona donde se superpone la franja horizontal y la parte superior del salpicadero en la plaza delantera derecha. Muy lograda en cuanto a diseño y aspecto de materiales, la consola central lleva un cómodo soporte donde “pinchar” el sistema de navegación portátil, cada vez más de moda en el esta categoría de coches. El del Fiat Punto Evo es muy especial por dos razones: está emplazado en la ubicación más cómoda y manejable de cuantas creemos posibles; y su sistema de navegación viene asociado a los dispositivos Blue&Me y EcoDrive, con la implementación de mensajes de conducción ecológica en pantalla. A estas labores de eco-conducción también ayuda el dispositivo GSI —Gear Shift Indicador—, el cual sugiere el momento más adecuado para cambiar de marcha. Al menos la gama italiana contempla dos líneas de equipamiento y cinco posibles definiciones de acabado. Por un lado, la línea Comfort Line —se ofrece en carrocerías de 3 y 5 puertas— con los acabados Active, Dynamic y Emotion; por otro, la línea Sport Line —sólo en 3 puertas— engloba a los acabados Sport y Fun. Todavía no está definida la gama española, así que puede que Fiat no venda alguno de los cinco posibles acabados. El ESP llega siempre con el respaldo del Hill Holder, el asistente de arranque en cuesta, el número de airbag aumenta hasta siete con la incorporación del de rodilla para el conductor y los faros antiniebla se integran en la función de luz de giro —se activa el de un lado u otro en función de la curva–. Lo mejor de todo es que, salvo versiones de ataque a precio muy competitivo, todos estos elementos completarán el equipo de serie del Fiat Punto Evo Del chasis, cabe citar que el objetivo ha ido encaminado a mejorar la calidad de rodadura y la sonoridad, aunque todas esas mejoras también se dejan notar en comportamiento dinámico. Como el actual Grande Punto, el Evo conserva la dirección de asistencia variable con dos posibles reglajes, resultando la posición City demasiado suave para todo lo que no sean maniobras de aparcamiento a coche parado. Fiat ha aumentado la rigidez torsional hasta 110.000 dNm/radianes. La marca cifra en un 10 por ciento la mejora de rebaja en las vibraciones y mejora acústica. Aunque los motores JTDm que hemos conducido siguen sonando cuando se acelera a fondo, nos parece que el objetivo, al menos parcialmente —al ralentí, baja velocidad o a un régimen constante—, se ha logrado. La suspensión de todas las versiones que hemos conducido nos ha parecido suave y confortable, con buena capacidad de absorción. Magistrales en rendimiento, formidables en suavidad. Y no es lo mejor que se puede decir de los nuevos motores Multiair, los cuales incorporan una novedosa distribución cuyo funcionamiento podéis leer en el enlace relacionado. En un primer lugar, se trata de la unidad FIRE 1.4 litros 16V con inyección indirecta que sobre el Punto Evo llega en dos posibles alternativas: atmosférico con 105 CV y turbo con 135 CV —curiosamente, con mejores registros de consumo que el menos potente—. Ambos son EuroV, y como todos los motores que satisfagan esta normativa sobre el Punto Evo, vienen con el dispositivo Stop&Start de serie —aunque en el 1.6 JTDm de 120 CV llegará meses más tarde—. Aparte de este 1.4i 16V, hay otro con 8 válvulas, distribución convencional y 77 CV tanto con especificaciones Euro IV —sin S&S, por tanto— como Euro V. En función de las “exigencias del mercado” , Fiat decidirá cuál de los dos vende en nuestro mercado.

En la misma situación se encuentran los Diesel articulados sobre el bloque 1.3 JTDm. Los de segunda generación rinden 75 y 95 CV, en función de si lleva turbo de geometría variable o no, además de llevar un sistema de inyección —common-rail mejorado en “flexibilidad” de gestión e inyectores de nueva factura— puede efectuar hasta un máximo de 8 pulsos por ciclo de inyección, capaz no sólo de optimizar las emisiones, sino también de proporcionar un 25 por ciento más de par a bajas vueltas que los 1.3 JTDm actuales, con 75 y 90 CV —Euro V—. Todavía no está claro si Fiat empezará a vender estas versiones primero para ir introduciendo gradualmente las unidades más modernas. El tope de gama es el 1.6 JTDm de 120 CV, motor que registra unas magníficas prestaciones. Nosotros apostamos por el 1.4 Multiair atmosférico de 105 CV y el 1.3 JTDm de 95 CV como las dos opciones más equilibradas e interesantes de la gama.

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