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Dodge Journey

El nuevo modelo se encuentra más cercano a un SUV o un break más que a un monovolumen. La orientación familiar del Dodge Journey queda patente por interior de siete plazas. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV en versiones de caja manual o automática.
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Dodge Journey
Es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en el Viejo Continente. Con una longitud de 4,88 metros y unas formas muy particulares de carrocería, el Dodge Journey no tiene rivales naturales y lo más cercano son monovolúmenes como el Citroën C8, Ford Galaxy o Volkswagen Sharan. Lo que queda patente en el Dodge Journey nada más ponernos a su volante es que su comportamiento se acerca más al gusto europeo que en cualquier otro Dodge. Pero por tamaño de las plazas traseras también se puede comparar con un SUV como el Citroën C-Crosser o el Mitsubishi Outlander. Sin embargo, estos modelos disponen de tracción total, algo que, en su mercado de origen -Estados Unidos-, el Journey también se ofrece asociado a motores de gasolina.

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Al volante del Dodge Journey

Lo podrás ver esta misma semana en el Salón de Madrid y podrás disfrutarlo a partir del mes de junio. Está desarrollado sobre la plataforma de la berlina Avenger, con una mayor distancia entre ejes y con algunos cambios en su estructura.

El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €
Es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en el Viejo Continente. Con una longitud de 4,88 metros y unas formas muy particulares de carrocería, el Dodge Journey no tiene rivales naturales y lo más cercano son monovolúmenes como el Citroën C8, Ford Galaxy o Volkswagen Sharan. Lo que queda patente en el Dodge Journey nada más ponernos a su volante es que su comportamiento se acerca más al gusto europeo que en cualquier otro Dodge. Pero por tamaño de las plazas traseras también se puede comparar con un SUV como el Citroën C-Crosser o el Mitsubishi Outlander. Sin embargo, estos modelos disponen de tracción total, algo que, en su mercado de origen -Estados Unidos-, el Journey también se ofrece asociado a motores de gasolina. Lo podrás ver esta misma semana en el Salón de Madrid y podrás disfrutarlo a partir del mes de junio. Está desarrollado sobre la plataforma de la berlina Avenger, con una mayor distancia entre ejes y con algunos cambios en su estructura.

El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €
Es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en el Viejo Continente. Con una longitud de 4,88 metros y unas formas muy particulares de carrocería, el Dodge Journey no tiene rivales naturales y lo más cercano son monovolúmenes como el Citroën C8, Ford Galaxy o Volkswagen Sharan. Lo que queda patente en el Dodge Journey nada más ponernos a su volante es que su comportamiento se acerca más al gusto europeo que en cualquier otro Dodge. Pero por tamaño de las plazas traseras también se puede comparar con un SUV como el Citroën C-Crosser o el Mitsubishi Outlander. Sin embargo, estos modelos disponen de tracción total, algo que, en su mercado de origen -Estados Unidos-, el Journey también se ofrece asociado a motores de gasolina. Lo podrás ver esta misma semana en el Salón de Madrid y podrás disfrutarlo a partir del mes de junio. Está desarrollado sobre la plataforma de la berlina Avenger, con una mayor distancia entre ejes y con algunos cambios en su estructura.

El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €
Es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en el Viejo Continente. Con una longitud de 4,88 metros y unas formas muy particulares de carrocería, el Dodge Journey no tiene rivales naturales y lo más cercano son monovolúmenes como el Citroën C8, Ford Galaxy o Volkswagen Sharan. Lo que queda patente en el Dodge Journey nada más ponernos a su volante es que su comportamiento se acerca más al gusto europeo que en cualquier otro Dodge. Pero por tamaño de las plazas traseras también se puede comparar con un SUV como el Citroën C-Crosser o el Mitsubishi Outlander. Sin embargo, estos modelos disponen de tracción total, algo que, en su mercado de origen -Estados Unidos-, el Journey también se ofrece asociado a motores de gasolina. Lo podrás ver esta misma semana en el Salón de Madrid y podrás disfrutarlo a partir del mes de junio. Está desarrollado sobre la plataforma de la berlina Avenger, con una mayor distancia entre ejes y con algunos cambios en su estructura.

El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €
Es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en el Viejo Continente. Con una longitud de 4,88 metros y unas formas muy particulares de carrocería, el Dodge Journey no tiene rivales naturales y lo más cercano son monovolúmenes como el Citroën C8, Ford Galaxy o Volkswagen Sharan. Lo que queda patente en el Dodge Journey nada más ponernos a su volante es que su comportamiento se acerca más al gusto europeo que en cualquier otro Dodge. Pero por tamaño de las plazas traseras también se puede comparar con un SUV como el Citroën C-Crosser o el Mitsubishi Outlander. Sin embargo, estos modelos disponen de tracción total, algo que, en su mercado de origen -Estados Unidos-, el Journey también se ofrece asociado a motores de gasolina. Lo podrás ver esta misma semana en el Salón de Madrid y podrás disfrutarlo a partir del mes de junio. Está desarrollado sobre la plataforma de la berlina Avenger, con una mayor distancia entre ejes y con algunos cambios en su estructura.

El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €
Es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en el Viejo Continente. Con una longitud de 4,88 metros y unas formas muy particulares de carrocería, el Dodge Journey no tiene rivales naturales y lo más cercano son monovolúmenes como el Citroën C8, Ford Galaxy o Volkswagen Sharan. Lo que queda patente en el Dodge Journey nada más ponernos a su volante es que su comportamiento se acerca más al gusto europeo que en cualquier otro Dodge. Pero por tamaño de las plazas traseras también se puede comparar con un SUV como el Citroën C-Crosser o el Mitsubishi Outlander. Sin embargo, estos modelos disponen de tracción total, algo que, en su mercado de origen -Estados Unidos-, el Journey también se ofrece asociado a motores de gasolina. Lo podrás ver esta misma semana en el Salón de Madrid y podrás disfrutarlo a partir del mes de junio. Está desarrollado sobre la plataforma de la berlina Avenger, con una mayor distancia entre ejes y con algunos cambios en su estructura.

El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €
Es muy diferente a lo que estamos acostumbrados en el Viejo Continente. Con una longitud de 4,88 metros y unas formas muy particulares de carrocería, el Dodge Journey no tiene rivales naturales y lo más cercano son monovolúmenes como el Citroën C8, Ford Galaxy o Volkswagen Sharan. Lo que queda patente en el Dodge Journey nada más ponernos a su volante es que su comportamiento se acerca más al gusto europeo que en cualquier otro Dodge. Pero por tamaño de las plazas traseras también se puede comparar con un SUV como el Citroën C-Crosser o el Mitsubishi Outlander. Sin embargo, estos modelos disponen de tracción total, algo que, en su mercado de origen -Estados Unidos-, el Journey también se ofrece asociado a motores de gasolina. Lo podrás ver esta misma semana en el Salón de Madrid y podrás disfrutarlo a partir del mes de junio. Está desarrollado sobre la plataforma de la berlina Avenger, con una mayor distancia entre ejes y con algunos cambios en su estructura.

El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €
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El interior dispone de algunos elementos que le convierten en un autentico familiar. Detalles como el cofre que hay bajo la banqueta del acompañante o los dos huecos con tapa que hay en el piso de la segunda fila nos muestran sus pretensiones de agradar a toda la familia. El posicionamiento de las tres filas de asientos en forma de grada permite a los ocupantes de la última fila tener una buena visibilidad. La modularidad es otro de los pilares del Journey, pues podemos adaptar el interior a las necesidades de cada momento. Incluso podemos convertir todo el habitáculo en una superficie de carga plana (el respaldo del asiento del copiloto se abate hacia delante) y es posible transportar objetos de gran longitud en su interior. Otro rasgo que delata su filosofía es el asiento central deslizable longitudinalmente 12 cm; aunque en la posición más adelantada resulta muy justo de espacio para que viajen adultos. Llama la atención que las puertas laterales traseras se puedan abrir hasta 90 grados, lo que facilita mucho el acceso a las plazas de la 2ª y 3ª fila de asientos. En el mercado español sólo se comercializará con el motor de origen VW 2.0 CRD de 140 CV, en versiones de caja manual o automática. Lo primero que nos llama la atención al girar la llave de contacto es el ruido que hace el motor. Hay que recordar que se trata del archiconocido 2.0 Volkswagen con bomba inyector, empleado ya en diversos modelos del grupo norteamericano. En este Dodge, como en otros modelos del grupo alemán, cuando la velocidad se estabiliza, la sonoridad vuelve a niveles bajos. Por lo demás, no hay nada que objetar y mueve con soltura los casi 1.700 kg que pesa el Journey. Destaca el tacto de la dirección, muy preciso, y la posición de conducción bastante elevada, aunque los asientos de cuero desentonan por su escasa sujeción lateral.

En opción se ofrece cambio robotizado de doble embrague (se incorporará paulatinamente al resto de vehículos Diesel de la marca). Su funcionamiento nos ha parecido correcto, pero echamos en falta un modo deportivo con transiciones más rápidas y un manejo más cómodo, ya que para usarlo de forma secuencial, la selección hay que hacerla a través de la palanca (no tiene levas en el volante) y ésta queda muy retrasada respecto al puesto de conducción. * 2.0 CRD SE 5 plazas 26.465 €
* 2.0 CRD SE 7 plazas 27.915 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas 31.380 €
* 2.0 CRD SXT 7 plazas Aut. 33.265 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas 34.565 €
* 2.0 CRD RT 7 plazas Aut.36.452 €

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