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¿Cuál es el mejor coche ciudadano?

Suena, y con fuerza, la llamada del ahorro. Más aún cuando hablamos de movernos en nuestro medio de transporte diario. En plena economía «de guerra», avanzados microcoches emergen hoy como gran alternativa. No fallan a la ecuación: bajo coste, altísimo rendimiento. Gastan lo mínimo, se aparcan fácil, maniobran mejor... y se atreven hasta con carretera. Los elegidos: Citroën C1, Ford Ka, Hyundai i10, Kia Picanto, Renault Twingo y Suzuki Alto. ¿Quién ganará?
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¿Cuál es el mejor coche ciudadano?
Cortos, ligeros y muy económicos. Sólo al verlos pudiera parecer que, como los móviles, los más pequeños utilitarios se encuentran lejos de las calles fuera de cobertura. Y, evidentemente, no es éste su hábitat natural. Sin embargo, las nuevas generaciones llegan cada día más preparadas para salir a carretera, lo que supone un gran valor añadido. Ford Ka, Renault Twingo, Suzuki Alto, Kia Picanto... la mayoría muestra que, salvo por espacio, a velocidades legales permiten un cómodo viaje, con la ventaja de un bajísimo consumo. Sólo conviene concienciarnos de sus límites y anticipar posibles frenadas.
Poco cuerpo para tanta exigencia: paga su menor tamaño y peso (éste de sólo 861 kg). Esto le convierte en rápido de motor y en el que menos gasta también (únicamente 5,25 l/100 km de media), pero también en el menos estable, más sensible a la velocidad y el que peor frena. En sonoridad, también a la cola. Lo que no significa que, por agilidad y ligereza, sea divertido en carreteras viradas, mejor cuanto más ratoneras.

Ya lo acuñamos: Ka de Kart. El pequeño Ford regresa con puesta a punto para carretera. Tarado enérgico de suspensión, directa dirección, gruesas estabilizadoras y los neumáticos más anchos y de menor perfil. Conclusión: sólida pisada, gran agilidad en curva y la mejor frenada. Su motor 1.2 se mueve bien y con bajo consumo. Tacto de coche superior.

Comparte chasis con el Kia… pero se siente algo menos pulido. Sin gran diferencia en tacto de mandos, es más seco de suspensión, absorbiendo peor su paso en asfalto y, sin embargo, sin mostrar mayor eficacia dinámica. Sólo mejora en mordiente de frenada, pues aun con igual motor sus largos desarrollos obligan también a recurrir con mayor frecuencia al cambio.

Lo suyo es hacerlo todo fácil. Junto al Renault Twingo, el más cómodo en desplazamientos, aunque ataja algo peor el movimiento vertical de carrocería. Confort de amortiguación, suavidad de dirección. Con gran estabilidad lineal en autopista, es todo agrado. Es el menos potente, pero sus bien elegidos desarrollos de cambio favorecen prestaciones suficientes.

Junto al Ford Ka, el más elaborado y refinado del lote. Ligeramente menos eficaz que el Ford, sacrifica deportividad por el mayor confort de rodadura y amortiguación. Cuenta con el motor oficialmente más potente y con mejor aceleración. Incluso discutiría el reinado del Ford Ka en este apartado si pudiera equipar control de estabilidad ESP en esta versión: un lastre fundamental en coches tan livianos.

Ligero, el humilde Suzuki Alto sube al pódium en este apartado con un gran motor. No llega al litro, pero su rendimiento es ejemplar: da más de 80 CV en banco, es muy elástico y un mechero en consumo. Además, suena poco… aunque vibre algo: su mayor lunar junto a desarrollos de cambio largos que perjudican recuperaciones. El bastidor cumple con gran aplomo y buena conducta.

— Fichas técnicas del Citroën C1, Ford Ka y Hyundai i10
— Fichas técnicas del Kia Picanto, Renault Twingo y Suzuki Alto
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Vida a bordo
Cortos, ligeros y muy económicos. Sólo al verlos pudiera parecer que, como los móviles, los más pequeños utilitarios se encuentran lejos de las calles fuera de cobertura. Y, evidentemente, no es éste su hábitat natural. Sin embargo, las nuevas generaciones llegan cada día más preparadas para salir a carretera, lo que supone un gran valor añadido. Ford Ka, Renault Twingo, Suzuki Alto, Kia Picanto... la mayoría muestra que, salvo por espacio, a velocidades legales permiten un cómodo viaje, con la ventaja de un bajísimo consumo. Sólo conviene concienciarnos de sus límites y anticipar posibles frenadas. Poco cuerpo para tanta exigencia: paga su menor tamaño y peso (éste de sólo 861 kg). Esto le convierte en rápido de motor y en el que menos gasta también (únicamente 5,25 l/100 km de media), pero también en el menos estable, más sensible a la velocidad y el que peor frena. En sonoridad, también a la cola. Lo que no significa que, por agilidad y ligereza, sea divertido en carreteras viradas, mejor cuanto más ratoneras.

Ya lo acuñamos: Ka de Kart. El pequeño Ford regresa con puesta a punto para carretera. Tarado enérgico de suspensión, directa dirección, gruesas estabilizadoras y los neumáticos más anchos y de menor perfil. Conclusión: sólida pisada, gran agilidad en curva y la mejor frenada. Su motor 1.2 se mueve bien y con bajo consumo. Tacto de coche superior.

Comparte chasis con el Kia… pero se siente algo menos pulido. Sin gran diferencia en tacto de mandos, es más seco de suspensión, absorbiendo peor su paso en asfalto y, sin embargo, sin mostrar mayor eficacia dinámica. Sólo mejora en mordiente de frenada, pues aun con igual motor sus largos desarrollos obligan también a recurrir con mayor frecuencia al cambio.

Lo suyo es hacerlo todo fácil. Junto al Renault Twingo, el más cómodo en desplazamientos, aunque ataja algo peor el movimiento vertical de carrocería. Confort de amortiguación, suavidad de dirección. Con gran estabilidad lineal en autopista, es todo agrado. Es el menos potente, pero sus bien elegidos desarrollos de cambio favorecen prestaciones suficientes.

Junto al Ford Ka, el más elaborado y refinado del lote. Ligeramente menos eficaz que el Ford, sacrifica deportividad por el mayor confort de rodadura y amortiguación. Cuenta con el motor oficialmente más potente y con mejor aceleración. Incluso discutiría el reinado del Ford Ka en este apartado si pudiera equipar control de estabilidad ESP en esta versión: un lastre fundamental en coches tan livianos.

Ligero, el humilde Suzuki Alto sube al pódium en este apartado con un gran motor. No llega al litro, pero su rendimiento es ejemplar: da más de 80 CV en banco, es muy elástico y un mechero en consumo. Además, suena poco… aunque vibre algo: su mayor lunar junto a desarrollos de cambio largos que perjudican recuperaciones. El bastidor cumple con gran aplomo y buena conducta.

— Fichas técnicas del Citroën C1, Ford Ka y Hyundai i10
— Fichas técnicas del Kia Picanto, Renault Twingo y Suzuki Alto
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Cortos, ligeros y muy económicos. Sólo al verlos pudiera parecer que, como los móviles, los más pequeños utilitarios se encuentran lejos de las calles fuera de cobertura. Y, evidentemente, no es éste su hábitat natural. Sin embargo, las nuevas generaciones llegan cada día más preparadas para salir a carretera, lo que supone un gran valor añadido. Ford Ka, Renault Twingo, Suzuki Alto, Kia Picanto... la mayoría muestra que, salvo por espacio, a velocidades legales permiten un cómodo viaje, con la ventaja de un bajísimo consumo. Sólo conviene concienciarnos de sus límites y anticipar posibles frenadas. Poco cuerpo para tanta exigencia: paga su menor tamaño y peso (éste de sólo 861 kg). Esto le convierte en rápido de motor y en el que menos gasta también (únicamente 5,25 l/100 km de media), pero también en el menos estable, más sensible a la velocidad y el que peor frena. En sonoridad, también a la cola. Lo que no significa que, por agilidad y ligereza, sea divertido en carreteras viradas, mejor cuanto más ratoneras.

Ya lo acuñamos: Ka de Kart. El pequeño Ford regresa con puesta a punto para carretera. Tarado enérgico de suspensión, directa dirección, gruesas estabilizadoras y los neumáticos más anchos y de menor perfil. Conclusión: sólida pisada, gran agilidad en curva y la mejor frenada. Su motor 1.2 se mueve bien y con bajo consumo. Tacto de coche superior.

Comparte chasis con el Kia… pero se siente algo menos pulido. Sin gran diferencia en tacto de mandos, es más seco de suspensión, absorbiendo peor su paso en asfalto y, sin embargo, sin mostrar mayor eficacia dinámica. Sólo mejora en mordiente de frenada, pues aun con igual motor sus largos desarrollos obligan también a recurrir con mayor frecuencia al cambio.

Lo suyo es hacerlo todo fácil. Junto al Renault Twingo, el más cómodo en desplazamientos, aunque ataja algo peor el movimiento vertical de carrocería. Confort de amortiguación, suavidad de dirección. Con gran estabilidad lineal en autopista, es todo agrado. Es el menos potente, pero sus bien elegidos desarrollos de cambio favorecen prestaciones suficientes.

Junto al Ford Ka, el más elaborado y refinado del lote. Ligeramente menos eficaz que el Ford, sacrifica deportividad por el mayor confort de rodadura y amortiguación. Cuenta con el motor oficialmente más potente y con mejor aceleración. Incluso discutiría el reinado del Ford Ka en este apartado si pudiera equipar control de estabilidad ESP en esta versión: un lastre fundamental en coches tan livianos.

Ligero, el humilde Suzuki Alto sube al pódium en este apartado con un gran motor. No llega al litro, pero su rendimiento es ejemplar: da más de 80 CV en banco, es muy elástico y un mechero en consumo. Además, suena poco… aunque vibre algo: su mayor lunar junto a desarrollos de cambio largos que perjudican recuperaciones. El bastidor cumple con gran aplomo y buena conducta.

— Fichas técnicas del Citroën C1, Ford Ka y Hyundai i10
— Fichas técnicas del Kia Picanto, Renault Twingo y Suzuki Alto
Coches anticrisis
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Cortos, ligeros y muy económicos. Sólo al verlos pudiera parecer que, como los móviles, los más pequeños utilitarios se encuentran lejos de las calles fuera de cobertura. Y, evidentemente, no es éste su hábitat natural. Sin embargo, las nuevas generaciones llegan cada día más preparadas para salir a carretera, lo que supone un gran valor añadido. Ford Ka, Renault Twingo, Suzuki Alto, Kia Picanto... la mayoría muestra que, salvo por espacio, a velocidades legales permiten un cómodo viaje, con la ventaja de un bajísimo consumo. Sólo conviene concienciarnos de sus límites y anticipar posibles frenadas. Poco cuerpo para tanta exigencia: paga su menor tamaño y peso (éste de sólo 861 kg). Esto le convierte en rápido de motor y en el que menos gasta también (únicamente 5,25 l/100 km de media), pero también en el menos estable, más sensible a la velocidad y el que peor frena. En sonoridad, también a la cola. Lo que no significa que, por agilidad y ligereza, sea divertido en carreteras viradas, mejor cuanto más ratoneras.

Ya lo acuñamos: Ka de Kart. El pequeño Ford regresa con puesta a punto para carretera. Tarado enérgico de suspensión, directa dirección, gruesas estabilizadoras y los neumáticos más anchos y de menor perfil. Conclusión: sólida pisada, gran agilidad en curva y la mejor frenada. Su motor 1.2 se mueve bien y con bajo consumo. Tacto de coche superior.

Comparte chasis con el Kia… pero se siente algo menos pulido. Sin gran diferencia en tacto de mandos, es más seco de suspensión, absorbiendo peor su paso en asfalto y, sin embargo, sin mostrar mayor eficacia dinámica. Sólo mejora en mordiente de frenada, pues aun con igual motor sus largos desarrollos obligan también a recurrir con mayor frecuencia al cambio.

Lo suyo es hacerlo todo fácil. Junto al Renault Twingo, el más cómodo en desplazamientos, aunque ataja algo peor el movimiento vertical de carrocería. Confort de amortiguación, suavidad de dirección. Con gran estabilidad lineal en autopista, es todo agrado. Es el menos potente, pero sus bien elegidos desarrollos de cambio favorecen prestaciones suficientes.

Junto al Ford Ka, el más elaborado y refinado del lote. Ligeramente menos eficaz que el Ford, sacrifica deportividad por el mayor confort de rodadura y amortiguación. Cuenta con el motor oficialmente más potente y con mejor aceleración. Incluso discutiría el reinado del Ford Ka en este apartado si pudiera equipar control de estabilidad ESP en esta versión: un lastre fundamental en coches tan livianos.

Ligero, el humilde Suzuki Alto sube al pódium en este apartado con un gran motor. No llega al litro, pero su rendimiento es ejemplar: da más de 80 CV en banco, es muy elástico y un mechero en consumo. Además, suena poco… aunque vibre algo: su mayor lunar junto a desarrollos de cambio largos que perjudican recuperaciones. El bastidor cumple con gran aplomo y buena conducta.

— Fichas técnicas del Citroën C1, Ford Ka y Hyundai i10
— Fichas técnicas del Kia Picanto, Renault Twingo y Suzuki Alto
Coches anticrisis
En la ciudad
Vida a bordo
Cortos, ligeros y muy económicos. Sólo al verlos pudiera parecer que, como los móviles, los más pequeños utilitarios se encuentran lejos de las calles fuera de cobertura. Y, evidentemente, no es éste su hábitat natural. Sin embargo, las nuevas generaciones llegan cada día más preparadas para salir a carretera, lo que supone un gran valor añadido. Ford Ka, Renault Twingo, Suzuki Alto, Kia Picanto... la mayoría muestra que, salvo por espacio, a velocidades legales permiten un cómodo viaje, con la ventaja de un bajísimo consumo. Sólo conviene concienciarnos de sus límites y anticipar posibles frenadas. Poco cuerpo para tanta exigencia: paga su menor tamaño y peso (éste de sólo 861 kg). Esto le convierte en rápido de motor y en el que menos gasta también (únicamente 5,25 l/100 km de media), pero también en el menos estable, más sensible a la velocidad y el que peor frena. En sonoridad, también a la cola. Lo que no significa que, por agilidad y ligereza, sea divertido en carreteras viradas, mejor cuanto más ratoneras.

Ya lo acuñamos: Ka de Kart. El pequeño Ford regresa con puesta a punto para carretera. Tarado enérgico de suspensión, directa dirección, gruesas estabilizadoras y los neumáticos más anchos y de menor perfil. Conclusión: sólida pisada, gran agilidad en curva y la mejor frenada. Su motor 1.2 se mueve bien y con bajo consumo. Tacto de coche superior.

Comparte chasis con el Kia… pero se siente algo menos pulido. Sin gran diferencia en tacto de mandos, es más seco de suspensión, absorbiendo peor su paso en asfalto y, sin embargo, sin mostrar mayor eficacia dinámica. Sólo mejora en mordiente de frenada, pues aun con igual motor sus largos desarrollos obligan también a recurrir con mayor frecuencia al cambio.

Lo suyo es hacerlo todo fácil. Junto al Renault Twingo, el más cómodo en desplazamientos, aunque ataja algo peor el movimiento vertical de carrocería. Confort de amortiguación, suavidad de dirección. Con gran estabilidad lineal en autopista, es todo agrado. Es el menos potente, pero sus bien elegidos desarrollos de cambio favorecen prestaciones suficientes.

Junto al Ford Ka, el más elaborado y refinado del lote. Ligeramente menos eficaz que el Ford, sacrifica deportividad por el mayor confort de rodadura y amortiguación. Cuenta con el motor oficialmente más potente y con mejor aceleración. Incluso discutiría el reinado del Ford Ka en este apartado si pudiera equipar control de estabilidad ESP en esta versión: un lastre fundamental en coches tan livianos.

Ligero, el humilde Suzuki Alto sube al pódium en este apartado con un gran motor. No llega al litro, pero su rendimiento es ejemplar: da más de 80 CV en banco, es muy elástico y un mechero en consumo. Además, suena poco… aunque vibre algo: su mayor lunar junto a desarrollos de cambio largos que perjudican recuperaciones. El bastidor cumple con gran aplomo y buena conducta.

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En la ciudad
Vida a bordo
Cortos, ligeros y muy económicos. Sólo al verlos pudiera parecer que, como los móviles, los más pequeños utilitarios se encuentran lejos de las calles fuera de cobertura. Y, evidentemente, no es éste su hábitat natural. Sin embargo, las nuevas generaciones llegan cada día más preparadas para salir a carretera, lo que supone un gran valor añadido. Ford Ka, Renault Twingo, Suzuki Alto, Kia Picanto... la mayoría muestra que, salvo por espacio, a velocidades legales permiten un cómodo viaje, con la ventaja de un bajísimo consumo. Sólo conviene concienciarnos de sus límites y anticipar posibles frenadas. Poco cuerpo para tanta exigencia: paga su menor tamaño y peso (éste de sólo 861 kg). Esto le convierte en rápido de motor y en el que menos gasta también (únicamente 5,25 l/100 km de media), pero también en el menos estable, más sensible a la velocidad y el que peor frena. En sonoridad, también a la cola. Lo que no significa que, por agilidad y ligereza, sea divertido en carreteras viradas, mejor cuanto más ratoneras.

Ya lo acuñamos: Ka de Kart. El pequeño Ford regresa con puesta a punto para carretera. Tarado enérgico de suspensión, directa dirección, gruesas estabilizadoras y los neumáticos más anchos y de menor perfil. Conclusión: sólida pisada, gran agilidad en curva y la mejor frenada. Su motor 1.2 se mueve bien y con bajo consumo. Tacto de coche superior.

Comparte chasis con el Kia… pero se siente algo menos pulido. Sin gran diferencia en tacto de mandos, es más seco de suspensión, absorbiendo peor su paso en asfalto y, sin embargo, sin mostrar mayor eficacia dinámica. Sólo mejora en mordiente de frenada, pues aun con igual motor sus largos desarrollos obligan también a recurrir con mayor frecuencia al cambio.

Lo suyo es hacerlo todo fácil. Junto al Renault Twingo, el más cómodo en desplazamientos, aunque ataja algo peor el movimiento vertical de carrocería. Confort de amortiguación, suavidad de dirección. Con gran estabilidad lineal en autopista, es todo agrado. Es el menos potente, pero sus bien elegidos desarrollos de cambio favorecen prestaciones suficientes.

Junto al Ford Ka, el más elaborado y refinado del lote. Ligeramente menos eficaz que el Ford, sacrifica deportividad por el mayor confort de rodadura y amortiguación. Cuenta con el motor oficialmente más potente y con mejor aceleración. Incluso discutiría el reinado del Ford Ka en este apartado si pudiera equipar control de estabilidad ESP en esta versión: un lastre fundamental en coches tan livianos.

Ligero, el humilde Suzuki Alto sube al pódium en este apartado con un gran motor. No llega al litro, pero su rendimiento es ejemplar: da más de 80 CV en banco, es muy elástico y un mechero en consumo. Además, suena poco… aunque vibre algo: su mayor lunar junto a desarrollos de cambio largos que perjudican recuperaciones. El bastidor cumple con gran aplomo y buena conducta.

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