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Contacto: Mitsubishi Outlander 2.2 DI-D Kaiteki Aut

Nos ponemos a los mandos de la versión Kaiteki con cambio automático del Mitsubishi Outlander. Este nuevo tipo de transmisión añade más variedad en la gama de este SUV. Acoplado a un acabado con numerosos elementos lujosos y de confort, el nuevo cambio automático de seis marchas es un plus para una conducción tranquila y placentera. Analizamos sus pros y contras.
Jorge Serrano -
Contacto: Mitsubishi Outlander 2.2 DI-D Kaiteki Aut

La tercera generación del Mitsubishi Outlander llegó al mercado español en octubre de 2012 y lo hizo con la vitola bajo el brazo de una importante mejora en su comportamiento asfáltico y de un avance positivo en términos de realización y de calidad en el interior. Ahora, nos ponemos a los mandos de la versión más exclusiva de la gama, que responde al nombre de Outlander 2.2 DI-D Kaiteki con cambio automático de seis marchas.


Este cambio automático de seis marchas con convertidor de par es una de las novedades destacadas que aporta la nueva generación del Outlander, puesto que el anterior modelo montaba uno automático de doble embrague TC-SST también de seis relaciones. El funcionamiento de esta nueva caja de cambios nos pareció correcto en todo momento, primando más la suavidad de inserción entre marchas que la típica mayor rapidez y contundencia de un doble embrague. Esta transmisión permite una activación manual a través de las grandes levas cromadas colocadas en el volante.

 

Confort frente a dinamismo

La combinación del motor Turbodiésel 2.2 de 150 CV y el cambio automático de seis marchas en el Mitsubishi Outlander nos parece todo un acierto, sobre todo para aquellos conductores que ven en un SUV de este tamaño una alternativa diferente a vehículos amplios, confortables y ruteros, tales como las berlinas con carrocería familiar o los monovolúmenes. La insonorización de este motor es buena, con muy poco ruido transmitido al interior. Ocurre lo mismo con el nivel de vibraciones que se percibe en el interior, permaneciendo en estándares muy bajos. Sin embargo y según nuestras primeras impresiones, nos da la sensación de que el Outlander está un escalón por debajo en refinamiento de marcha que el Honda CR-V y muy a la par que el Mazda CX-5, aunque insistimos, tendremos que probarlo durante más kilómetros y con los datos objetivos de nuestro Centro Técnico para sacar mejores conclusiones.
 

El motor Diesel de 150 CV de Outlander 2.2 DI-D Kaiteki es el mismo que la generación anterior, 22 CV menos potente, cuenta con inyección directa por conducto común y está sobrealimentado mediante un turbocompresor. Su nivel de respuesta es óptimo en la mayor parte de las ocasiones, sólo le cuesta subir de vueltas y de alegría en cambios de dirección y pendiente. En este caso, tenemos que recurrir al accionamiento manual de las levas del volante para jugar con el cambio y apurar más las velocidades. No obstante, en su funcionamiento automático y en largos recorridos por autopistas y autovías, el comportamiento del motor no tiene ningún reproche.


En asfalto, podemos constatar las primeras impresiones de nuestros compañeros cuando lo pudieron conducir con cambio manual, es decir, el nuevo Outlander mejora su comportamiento dinámico en asfalto. Consideramos que la reducción de peso en esta nueva generación -entre 115 y 145 kg más liviano, según versiones- es vital para su avance en términos dinámicos -de forma oficial, se declara para la versión probada un peso en vacío de 1.615 kg, un dato que no está nada mal.- Sin embargo, cuando transitamos por zonas viradas, salen a relucir los típicos inconvenientes de este tipo de coche con carrocería alta y centro de gravedad también alto, que desembocan en un casi inevitable balanceo de la carrocería según incrementamos nuestro ritmo de marcha por dichos tramos.

 

Modernos sistemas de seguridad

En la versión tope de gama del Outlander, que responde al nombre de Kaiteki, destacan tres sistemas: el dispositivo de alerta de cambio involuntario de carril, el programador de velocidad activo y, por último, un sistema de mitigación de colisión frontal por radar («FWD»), que detecta obstáculos delante del coche y puede actuar sobre los frenos en el caso de que el conductor no intervenga para evitar un accidente o reducir la fuerza del impacto, reduciéndose de este modo las posibles lesiones a los ocupantes.

 

Tracción integral con tintes 'eco'

El sistema de tracción integral permanente del Mitsubishi Outlander cuenta con tres modos de funcionamiento, que se pueden elegir mediante un botón situado en el interior. En el programa 4WD ECO, la tracción es en las ruedas delanteras pero se conecta automáticamente la tracción total en el caso de pérdidas de tracción. El paso de un programa a otro es muy rápido, prácticamente inapreciable por conductor y acompañantes. Por otro lado, en el modo 4WD AUTO la tracción total funciona de forma permanente, llegando a un reparto máximo del par del 50% por eje, aunque en circunstancias normales es el tren delantero el que recibe más par. Y por último, el modo 4WD LOCK comparte similitudes con el 4WD AUTO, aunque puede transferir aún más par al eje trasero, en caso de ser necesario.

 

Interior casi de monovolumen

El espacio y las diferentes posibilidades de configurar este Outlander Kaiteki de 7 plazas es uno de sus principales puntos fuertes. En las plazas delanteras hay longitud, anchura y altura suficiente para que cualquier adulto viaje sin problemas. En la fila de asientos intermedia, dos adultos viajarán con comodidad, no así tres porque se echa en falta más anchura.


En cuanto a la tercera fila de asientos, podemos decir que las dos plazas disponible son ahora más cómodas por las mejoras de mullido y anchura realizadas. Como suele ocurrir en muchos de los vehículos de siete asientos, esta tercera fila de la asientos encuentra limitaciones en espacio disponible en altura, sobre todo cuando los que viajan en esta parte del vehículo son adultos de más 1,70 m. En este caso, sus cabezas podrán rozar con el techo, además de viajar con las piernas excesivamente flexionadas.

 
El puesto de conducción, por su parte, también ofrece mejoras. Ahora, el conductor podrá regular el volante en profundidad (antes, sólo existía regulación vertical). Este nuevo elemento unido a la gran visibilidad delantera y lateral son dos nuevos puntos a su favor. En el caso de la visión trasera, ésta es algo peor. En este caso, aparece para ayudarnos uno de los dispositivos específicos de la versión Kaiteki, el sistema de cámara posterior con ayuda al aparcamiento, un elemento que nos ayuda muchísimo cuando realizamos maniobras de aparcamiento en las que necesitamos engranar la marcha atrás.


La calidad de los materiales empleados es buena, más o menos en la media de sus competidores. La instrumentación en su interior ofrece una fácil lectura, mientras que acceder a los datos disponibles en el ordenador de viaje es algo más difícil, ya que no se realiza a través de los botones de la dirección, sino a través de un botón colocado en un sitio algo inusual (a la altura más o menos de la rodilla izquierda del conductor).
 

Precios Mitsubishi Outlander automático

Outlander 2.2 DI-D Aut Motion 4WD 7 plazas: 36.590 euros

Outlander 2.2 Kaiteki Aut 4WD 7 plazas: 41.390 euros 

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