Publicidad

Citroën C4 Picasso contra Ford C-Max, Renault Scénic y Toyota Verso

Comparamos Citroën C4 Picasso, Ford C-Max, Renault Scénic y Toyota Verso, monovolúmenes que son referencia en habitabilidad, modularidad y maletero.
Pablo Mallo. Fotos: Mikael Helsing -
Citroën C4 Picasso contra Ford C-Max, Renault Scénic y Toyota Verso

Los monovolúmenes de 5 plazas —no así los de 7— están perdiendo terreno frente a los SUV, pero muchas de las ventajas que encontramos en este tipo de vehículos siguen resultando innegables. Metro en mano, son más amplios y capaces, pero no queda ahí la cosa. También tienen mucho que decir en materia de comportamiento, pues cada vez logran acortar más las diferencias respecto a los turismos equivalentes. Ahondando en este sentido, te planteamos cuatro monovolúmenes muy diferentes, cada uno de ellos con una personalidad muy marcada en lo que a sensaciones de conducción se refiere, aunque también con soluciones de practicidad interior específicas que pueden marcar diferencias.

De nuestros protagonistas Citroën C4 Picasso, Ford C-Max, Renault Scénic, Toyota Verso, cada uno cuenta con sus particularidades en materia de refinamiento, respuesta en baja, prestaciones y consumos. A continuación te contamos cómo va cada uno para que, junto con las mediciones realizadas por nuestro Centro Técnico, sepas cuál te conviene más en función de tus preferencias.

Ni que decir tiene que, respecto a un SUV de tracción delantera —que junto con los familiares pueden ser sus máximos rivales—, los monovolúmenes se benefician de un centro de gravedad más bajo, algo que repercute directamente en un mejor comportamiento y mayor estabilidad, ambos factores mucho más trabajados de lo que cabría esperar. Olvídate de lo que su imagen de monovolumen transmite a simple vista. Si te lo propones, con todos ellos puedes rodar muy rápido entre recta y recta gracias a la buena capacidad dinámica de sus bastidores, aunque no tanto entre curva y curva con las motorizaciones que hemos elegido, si bien cumplen de sobra con su cometido, es decir, se mueven con total soltura, buena respuesta y un gasto de combustible muy contenido. Lógicamente, aerodinámica y condiciones muy cambiantes de carga hacen que, en el caso de los monovolúmenes, las motorizaciones mejor adaptadas a su cometido sean de tipo Diesel, imbatibles por su consumo y con mayor cantidad de par motor.

El Citroën C4 Picasso ha sido el más ligero según nuestra báscula, algo que confirma la tendencia actual de que el último en llegar aprovecha en mayor medida los avances industriales en materia estructural, con la consiguiente rebaja de peso en el resultado final. Logra así muy buenas prestaciones a partir de su refinado y suave motor 1.6 BlueHDi que, además de estar muy bien aislado acústicamente, ofrece mucho par motor a muy pocas vueltas. Casi desde el ralentí ya resulta plenamente utilizable, algo que sin lugar a dudas colabora a la hora de lograr los mejores valores de consumo de esta comparativa, así como unas prestaciones casi a la par con el Renault Scénic que, incluso pesando casi 100 kg más que el Citroën C4 Picasso, es el más rápido gracias a su prestacional propulsor. El Citroën C4 Picasso también cuenta con el desarrollo en 6ª más largo de todos, pero el abundante par disponible lo mueve sin problemas, haciendo que en autopista el motor gire muy desahogado.

El Renault Scénic resulta muy distinto en la forma de entregar la potencia. Equipa el motor de mayor rendimiento del lote, el conocido 1.6 dCi 130, que peca de una zona baja algo débil que te obliga estar más pendiente del cambio y del cuentavueltas, pero una vez que el turbo empieza a soplar sube de revoluciones y estira con más celeridad que sus rivales, con relativa deportividad para tratarse de un monovolumen. Sus consumos, aun siendo buenos, han dejado de ser la referencia por culpa de su compatriota Citroën C4 Picasso, pero también por el Ford C-Max, que se cuela en el eficiente grupo de cabeza e iguala al Renault en consumo medio, según nuestras mediciones. Por su parte, el Toyota Verso cuenta con una mecánica de origen BMW muy agradable por su lineal entrega de potencia, tacto preciso y respuesta inmediata. Sin embargo, además de ser algo menos potente —al menos oficialmente—, debe hacer frente a una carrocería más pesada, posiblemente fruto de su mayor longitud y de la configuración de 7 plazas de nuestra unidad, por lo que sus prestaciones se ven algo mermadas. Aun así, convence plenamente por sus formas y hace ganar al Toyota Verso muchos puntos. Como contrapartida, su sonido es algo más agudo y a poca velocidad cobra más protagonismo que el de sus rivales, sobre todo en frío. Su techo panorámico de cristal también insonoriza menos.  

 

Comportamiento de Citroën C4 Picasso, Ford C-Max, Renault Scénic y Toyota Verso

Prueba comparativa: Citroën C4 Picasso, Ford C-Max, Renault Scénic y Toyota Verso

Respecto al comportamiento, podemos situar al Citroën C4 Picasso en un extremo de la balanza en lo que a confort de suspensiones se refiere. Apuesta por un carácter típicamente Citroën, con un filtrado de las irregularidades muy logrado y un bacheo de gran calidad. Hace que te sientas relativamente desconectado de la carretera, algo que puede gustar o no, sin embargo, la carrocería va algo "suelta" y sacrifica cierta precisión de guiado debido a unas oscilaciones más acusadas que en sus rivales. Digamos que es el que con menor fidelidad transmite a la carretera nuestras órdenes sobre la dirección, cabecea al acelerar y frenar, y, una vez que giras el volante para inscribirte en una curva, el apoyo se produce en varias fases, algo que, combinado con un tren trasero bastante direccional, hace que tengas que ir un poco más pendiente de la conducción y obliga a realizar pequeñas correcciones ocasionalmente, también cuando hay viento lateral. En el Citroën Grand C4 Picasso, que tiene mayor distancia entre ejes, no se sienten tanto estas peculiaridades.

El Ford C-Max se acerca a la calidad de rodadura del Citroën C4 Picasso, ya que también cuenta con un agradable tacto de dirección y unas suspensiones confortables. Sin embargo, su planteamiento es justo el inverso, es decir, pretende huir de las sensaciones de un monovolumen. En este caso, la intención es parecerse lo más posible a un Focus, con una rapidísima dirección y un chasis que invita a una conducción bastante dinámica, todo ello acompañado de una postura de conducción de turismo. La principal pega que hemos encontrado es que, a diferencia de otras ocasiones, el sistema activo de mantenimiento de carril presentaba un funcionamiento errático y no siempre detectaba correctamente las líneas de la carretera. Tampoco el volante calefactado lograba una temperatura excesivamente alta. Por lo demás, sus contenidas dimensiones (sólo el Scénic es más corto) y el mejor diámetro de giro del lote le convierten en un coche muy maniobrable y ágil en cualquier circunstancia.

Y si estás dispuesto a renunciar a un ápice de confort, el exitoso Renault Scénic es posiblemente el monovolumen que ofrece un tacto de conducción más directo, muy de turismo, gracias a una carrocería que apenas balancea y a una dirección muy precisa. Combinado con el carácter de su motor, puede proporcionar una conducción muy rápida, pero sin prescindir de un generoso nivel de refinamiento mecánico y sensación de coche bien hecho, fruto de la dilatada experiencia del fabricante galo en este tipo de vehículos. Pese a su veteranía, sigue en plena forma.

La impresión inicial del Toyota Verso es que resulta algo más aparatoso debido a un volante más grande, peor diámetro de giro y mayor longitud. Pero también por gran la sensación de amplitud que proporciona. Es el más ancho en las plazas traseras, y delante sólo le supera el Citroën C4, aunque exteriormente el modelo nipón es el más estrecho. A pesar de todo, dinámicamente es de lo más estable, con un comportamiento intachable que no te esperas inicialmente por el artificial tacto de dirección, reacciones muy fáciles alejadas de cualquier complicación y buena capacidad para adaptarse a todo tipo de conducción. En definitiva, equilibrado y con un motor muy placentero que aporta el toque que le faltaba al Toyota Verso.

 

También te puede interesar

Renault Espace dCi 160 CV contra Seat Alhambra TDI 150 CV

Volkswagen Touran 2016, un monovolumen más completo

Monovolumen, SUV o familiar: cuál es el mejor coche para familias

Los 10 monovolúmenes Diesel más económicos e interesantes

 

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.