Publicidad

Caterham Super Seven: el mejor juguete para conducir

Heredero del mítico Lotus Seven, el Caterham Super Seven pudimos conducirlo en otoño de 1997. Retomamos para ti una trepidante prueba de lo más gratificante.
Texto: Juan Collin. Fotos: MPIB -
Caterham Super Seven: el mejor juguete para conducir

El Lotus Seven se lanzaba al mercado en 1957, siendo la firma Caterham su principal distribuidor. En 1973, Lotus decidía abandonar la producción del Seven y era Caterham la que decidía comprar los derechos de producción de este biplaza para mantener la fabricación bajo el nombre de Caterham. Desde entonces este vehículo se ha producido ininterrumpidamente hasta nuestros días, si bien es verdad que durante este tiempo han sido infinidad las réplicas y copias que han ido apareciendo en el mundo. 

El Caterham Super Seven pudimos conducirlo en otoño de 1997 en su versión con motor Rover 1.6 de 115 CV que se ensamblaba por aquel entonces. Era un coche que, por entonces, nunca había conducido, pero que me había llamado siempre la atención. Recuerdo que de pequeño estaba enamorado del Lotus Mallorca, un automóvil de similar planteamiento que tenía un vecino y que guardaba en el garaje de la comunidad donde vivía. 

Cuando el Caterham Super Seven llegó a la redacción,  no me quedó más remedio que hacerme cargo de la prueba del coche, ya que ninguno de mis compañeros conseguía entrar en su diminuto habitáculo de este biplaza. Con el techo de lona desmontado la operación era compleja, pero con la capota puesta, había que ser un auténtico contorsionista. Además una vez dentro, la verdad es que se va con medio cuerpo fuera y la sensación cuando se viajaba a bordo del Caterham Super Seven es como ir dentro de una caja de pino. A la hora de salir había que tener además la precaución de no quemarse con el escape de salida lateral. Lo que se dice, muy cómodo no era el cacharro...  

Caterham Super SevenEl Caterham Super Seven se convertía, eso sí, en un auténtico espectáculo a la hora de conducirlo por ciudad; un verdadero show rodante, capaz de atraer todas las miradas. Su manejo resultaba de lo más divertido, si bien había que tener alguna precaución, ya que el coche es tan bajito que no era fácil de divisar por los conductores de otros vehículos, especialmente de autobús y camión. Muy manejable y con un peso que apenas llegaba a los 600 kg en orden de marcha, el Caterhan se desenvolvía con total agilidad y eso que el motor 1.6 litros de origen Rover apenas contaba con 115 CV

En el Caterham Super Seven la relación peso/potencia resultaba, no obstante, muy favorable y prueba de ello es que según nuestras mediciones, conseguía acelerar 0 a 100 km/h en 7,2 segundos y recorrer los primeros 1.000 metros saliendo desde parado en menos de 30 segundos

Con el Caterham Super Seven circular por autopista resultaba, no obstante, un auténtico calvario. Incómodo, ruidoso y con una aerodinámica nefasta, lo mejor era tomarse las cosas con calma y mantener un ritmo tranquilo para que a uno no se le volasen las ideas. Mucho más divertido resultaba en carreteras viradas con muchas curvas, donde este biplaza parecía encontrarse en su salsa. La pequeña palanca de cambios, la postura a los mandos y observar en cada curva por dónde pasaban las ruedas delanteras, transmitían una sensación similar a la de ir a los mandos de un monoplaza de competición. Y la conducción del Caterhan Super Seven no era muy diferente. No en vano, atendía con  total rapidez y facilidad a las insinuaciones que se realizaban con el volante, mientras que sus reacciones eran muy vivas, especialmente las del tren trasero en terreno bacheado. El Caterham Super Seven se disfrutaba especialmente en circuito, donde era capaz de poner en aprietos a coches mucho más potentes y veloces, al menos, sobre el papel. 

El veterano Caterham Super Seven continúa siendo un coche sumamente divertido y gratificante en su conducción. Un juguete para niños grandes, ideal para los ratos de ocio y quemar adrenalina los fines de semana en despejadas carreteras de montaña, mucho mejor en circuito en los habituales "track days" de fin de semana o incluso en competición. 

También te puede interesar

- Lotus 3 Eleven, máxima adrenalina deportiva

- 5 coches deportivos "baratos" para disfrutar conduciendo

Galería relacionada

Caterham Super Seven, a prueba

Te recomendamos

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Antes de que lleguen las fuertes nevadas, Autopistas se anticipa a la llegada del inv...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.