Publicidad

BMW 335i Cabrio

Como el famoso aceite que valía para todo, el nuevo Cabrio de la Serie 3 con su techo duro retráctil reúne lo mejor de tres mundos: es un coupé, es un cabrio y, sobre todo, con su motor 335i, es una auténtica máquina de puro placer al volante. Súbete, vamos a darnos una vuelta.
-
BMW 335i Cabrio

Galería relacionada

bmw335c_01

No es la primera vez que nos pasa y, seguramente no será la última. Hace tiempo uno de los componentes del Equipo de Pruebas preguntaba a un ingeniero de la marca bávara si habría un BMW cabrio con techo duro. La respuesta fue tajante: no y la explicación a esta negativa iba desde “los cerros de Úbeda” hasta motivos estéticos por la ruptura que eso supone en el techo. En Mercedes nos dijeron que nunca habría motores turbodiesel en su gama y en Porsche no daban crédito a la posibilidad de contar con un todo terreno de la marca. Al final, el tiempo va dando y quitando la razón y, no hay que olvidar que lo que decide al final si tal o cuál modelo, sistema, motor o elemento de confort se acabará montando en algún vehículo es, simple, sencilla y llanamente la aceptación por parte del comprador. Así que, señoras y señores, la cuarta generación del Serie 3 Cabrio cuenta con un techo duro retráctil fabricado en acero ligero. En lugar de palabras mágicas, lo único que tenemos que hacer para pasar de coupé a cabrio es pulsar la tecla situada entre los asientos delanteros: 22 segundos para descapotar y uno más para hacer la operación inversa; y todo ello sin que tengamos que tocar ningún mando más ni soltar ningún enganche. La acción de descapotar siempre llama la atención, pero en el caso del Serie 3 lo hace más, puesto que antes de guardar el techo en el maletero apila los tres trozos en una operación de ingeniería ciertamente llamativa. Existe la opción -744 euros- de realizar esta operación con el mando a distancia del coche que, además, nos sirve para abrir/cerrar y arrancar el coche sin tener que sacar el mando del bolsillo. Uno de los “problemas” que acarrea una carrocería cabrio es su menor rigidez frente a una de coupé o berlina, algo que se suele solucionar poniendo refuerzos por distintos puntos para que con el paso de los kilómetros las puertas sigan cerrando sin problemas y el techo encaje a la perfección. En este caso, cuando vamos capotados, la propia rigidez del techo duro hace que no existan prácticamente diferencias con respecto a un coupé, pero es que circulando descapotados el bastidor mantiene su firmeza sin ningún problema, sin notarse ni un solo crujido cuando pasamos por los baches o las irregularidades de la carretera. Y esto dice mucho de un coche que, además, no lo olvidemos dispone de una caballería más que elevada y que permite un alto ritmo de crucero en todo tipo de trazados. Otra de los aspectos que nos ha sorprendido en este cabrio es la buena visibilidad de que disponemos cuando vamos con el coche capotado ya que los montantes traseros no resultan muy anchos y permiten salir de los cruces en ciudad con una buena dosis de seguridad. Los ocupantes de las plazas traseras viajarán con un buen grado de confort aunque, eso sí, pierden, con respecto al coupé 14 cm de espacio para las piernas con lo que los más altos no irán muy cómodos.
No es la primera vez que nos pasa y, seguramente no será la última. Hace tiempo uno de los componentes del Equipo de Pruebas preguntaba a un ingeniero de la marca bávara si habría un BMW cabrio con techo duro. La respuesta fue tajante: no y la explicación a esta negativa iba desde “los cerros de Úbeda” hasta motivos estéticos por la ruptura que eso supone en el techo. En Mercedes nos dijeron que nunca habría motores turbodiesel en su gama y en Porsche no daban crédito a la posibilidad de contar con un todo terreno de la marca. Al final, el tiempo va dando y quitando la razón y, no hay que olvidar que lo que decide al final si tal o cuál modelo, sistema, motor o elemento de confort se acabará montando en algún vehículo es, simple, sencilla y llanamente la aceptación por parte del comprador. Así que, señoras y señores, la cuarta generación del Serie 3 Cabrio cuenta con un techo duro retráctil fabricado en acero ligero. En lugar de palabras mágicas, lo único que tenemos que hacer para pasar de coupé a cabrio es pulsar la tecla situada entre los asientos delanteros: 22 segundos para descapotar y uno más para hacer la operación inversa; y todo ello sin que tengamos que tocar ningún mando más ni soltar ningún enganche. La acción de descapotar siempre llama la atención, pero en el caso del Serie 3 lo hace más, puesto que antes de guardar el techo en el maletero apila los tres trozos en una operación de ingeniería ciertamente llamativa. Existe la opción -744 euros- de realizar esta operación con el mando a distancia del coche que, además, nos sirve para abrir/cerrar y arrancar el coche sin tener que sacar el mando del bolsillo. Uno de los “problemas” que acarrea una carrocería cabrio es su menor rigidez frente a una de coupé o berlina, algo que se suele solucionar poniendo refuerzos por distintos puntos para que con el paso de los kilómetros las puertas sigan cerrando sin problemas y el techo encaje a la perfección. En este caso, cuando vamos capotados, la propia rigidez del techo duro hace que no existan prácticamente diferencias con respecto a un coupé, pero es que circulando descapotados el bastidor mantiene su firmeza sin ningún problema, sin notarse ni un solo crujido cuando pasamos por los baches o las irregularidades de la carretera. Y esto dice mucho de un coche que, además, no lo olvidemos dispone de una caballería más que elevada y que permite un alto ritmo de crucero en todo tipo de trazados. Otra de los aspectos que nos ha sorprendido en este cabrio es la buena visibilidad de que disponemos cuando vamos con el coche capotado ya que los montantes traseros no resultan muy anchos y permiten salir de los cruces en ciudad con una buena dosis de seguridad. Los ocupantes de las plazas traseras viajarán con un buen grado de confort aunque, eso sí, pierden, con respecto al coupé 14 cm de espacio para las piernas con lo que los más altos no irán muy cómodos.
Te recomendamos

El Kia Stinger es la gran berlina deportiva de la marca surcoreana. Su versión GT, co...

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

POLÍTICA DE COOKIES

En MPIB utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios y para mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, mediante el análisis de sus hábitos de navegación. Si continúa navegando consideramos que está aceptando su uso. Puede obtener más información, así como conocer la manera de cambiar la configuración de los navegadores más usuales, en nuestra Política de Cookies que le recomendamos que consulte.