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BMW 125i Cabrio

Con el Serie 1 Cabrio, BMW ha conseguido un modelo con el que se puede disfrutar cada día. No es el más práctico ni el más habitable de sus rivales, pero transmite mejores sensaciones que ellos con independencia de la conducción que se realice, a lo que hay que sumar un bonito sonido a seis cilindros firma de la casa.
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BMW 125i Cabrio
Hay un dicho popular, que también se suele aplicar a los barcos, que dice “cuando uno se compra un coche descapotable, tiene dos alegrías, una el día que lo estrena y otra el día que lo vende”; hace años tendría razón, pero ahora ¿lo compartes? Sin duda habrá quien lo haga, pero nosotros no. Hay que reconocer que los cabrios son poco prácticos, el espacio interior trasero es más justo que el mismo modelo de techo cerrado, son más ruidosos y, en las frías mañanas de invierno, su habitáculo tarda más en ponerse a una temperatura agradable. Todo esto es cierto pero… ¿a quién le importa? El placer que supone conducir con el techo abierto una calurosa noche de verano, un frío día de invierno con sol y buena calefacción, o la posibilidad de abrir el techo sin bajarnos del coche y pasar de estar “encerrados” a la libertad total en cualquier momento, son aspectos que están por encima de los muchos inconvenientes que puedan tener estos coches.
Está claro que para una familia numerosa un cabrio no es lo más recomendable, pero dos personas se pueden permitir un modelo de este tipo sin problemas. Si de verdad te apetece un cabrio, date el gustazo, porque en el mercado encontrarás modelos realmente interesantes y con la calidad suficiente como para que no sea una tortura. Con tamaño compacto, hay muchas posibilidades, desde los coupé cabrio generalistas –Eos, Focus, Mégane, Astra…-, hasta los premium Audi A3, BMW Serie 1, Volvo C70 o incluso podríamos incluir al Saab 9-3. En todos encontraremos características similares, sobre todo entre los coupé cabrio –Audi, BMW y Saab tienen techo de lona-; como es lógico, cada coche tiene sus virtudes y sus defectos, pero de todos ellos nos quedamos con el vehículo que ocupa nuestra prueba: el Serie 1 Cabrio. En un descapotable consideramos que, siempre y cuando la capacidad del maletero o la habitabilidad trasera no sean realmente malas, estas pueden pasar a un segundo plano, siendo la conducción y sus sensaciones un apartado a destacar, y este coche, al menos con este motor 125i, transmite más placer al conducirlo que cualquiera de sus posibles rivales.

El Serie 1 Cabrio parte de la variante Coupé y, en contra de lo que se estila en el segmento, en el que la gran mayoría de marcas cubren el hueco con un solo modelo, en BMW han optado por crear dos versiones, una coupé y otra cabrio con techo de lona. Su capota es de accionamiento eléctrico y tarda 22 segundos en realizarse la operación completa de apertura o cierre. Por parte del conductor no requiere más que asegurarse apretar un botón en la consola central durante todo el proceso. Dado que es un techo de lona, nos parece demasiado tiempo, y más teniendo en cuenta que su principal rival, el A3 Cabrio, realiza esta misma operación en tan sólo 9 segundos. La diferencia de tiempo se debe a que el BMW cubre automáticamente con una tapa el techo una vez abierto, cosa que en el Audi no ocurre. Para solucionar esta espera –que sería habitual en un coupé cabrio-, BMW permite manipular el techo en movimiento hasta 50 km/h –Audi limita a 30 km/h- o abrirlo desde el mando a distancia de la llave; así, se puede cerrar el techo en caso de lluvia repentina sin que sea necesario parar el vehículo completamente, comenzar la operación en un semáforo sin miedo a paralizar el tráfico en caso de que se ponga verde, o empezar a abrir el techo según nos estemos acercando al vehículo aparcado.

A diferencia del A3, en el BMW es necesario asegurar en la parte superior del maletero un cofre que aloja al techo cuando este está abierto. Es una operación sencilla, basta tirar con suavidad hacia atrás de un asa en el interior, pero quita al maletero 130 litros de capacidad y, si no lo hemos hecho, obliga a parar el coche y bajarse a asegurarlo si queremos abrir el techo –en el A3 esto no es necesario-. Los ajustes de la capota aparentan solidez y fiabilidad. No es precisamente el cabrio más silencioso del mercado pero tampoco es excesivamente molesto el ruido aerodinámico en el interior.
Cuatro plazas
Descapotable propulsión trasera
Hay un dicho popular, que también se suele aplicar a los barcos, que dice “cuando uno se compra un coche descapotable, tiene dos alegrías, una el día que lo estrena y otra el día que lo vende”; hace años tendría razón, pero ahora ¿lo compartes? Sin duda habrá quien lo haga, pero nosotros no. Hay que reconocer que los cabrios son poco prácticos, el espacio interior trasero es más justo que el mismo modelo de techo cerrado, son más ruidosos y, en las frías mañanas de invierno, su habitáculo tarda más en ponerse a una temperatura agradable. Todo esto es cierto pero… ¿a quién le importa? El placer que supone conducir con el techo abierto una calurosa noche de verano, un frío día de invierno con sol y buena calefacción, o la posibilidad de abrir el techo sin bajarnos del coche y pasar de estar “encerrados” a la libertad total en cualquier momento, son aspectos que están por encima de los muchos inconvenientes que puedan tener estos coches. Está claro que para una familia numerosa un cabrio no es lo más recomendable, pero dos personas se pueden permitir un modelo de este tipo sin problemas. Si de verdad te apetece un cabrio, date el gustazo, porque en el mercado encontrarás modelos realmente interesantes y con la calidad suficiente como para que no sea una tortura. Con tamaño compacto, hay muchas posibilidades, desde los coupé cabrio generalistas –Eos, Focus, Mégane, Astra…-, hasta los premium Audi A3, BMW Serie 1, Volvo C70 o incluso podríamos incluir al Saab 9-3. En todos encontraremos características similares, sobre todo entre los coupé cabrio –Audi, BMW y Saab tienen techo de lona-; como es lógico, cada coche tiene sus virtudes y sus defectos, pero de todos ellos nos quedamos con el vehículo que ocupa nuestra prueba: el Serie 1 Cabrio. En un descapotable consideramos que, siempre y cuando la capacidad del maletero o la habitabilidad trasera no sean realmente malas, estas pueden pasar a un segundo plano, siendo la conducción y sus sensaciones un apartado a destacar, y este coche, al menos con este motor 125i, transmite más placer al conducirlo que cualquiera de sus posibles rivales.

El Serie 1 Cabrio parte de la variante Coupé y, en contra de lo que se estila en el segmento, en el que la gran mayoría de marcas cubren el hueco con un solo modelo, en BMW han optado por crear dos versiones, una coupé y otra cabrio con techo de lona. Su capota es de accionamiento eléctrico y tarda 22 segundos en realizarse la operación completa de apertura o cierre. Por parte del conductor no requiere más que asegurarse apretar un botón en la consola central durante todo el proceso. Dado que es un techo de lona, nos parece demasiado tiempo, y más teniendo en cuenta que su principal rival, el A3 Cabrio, realiza esta misma operación en tan sólo 9 segundos. La diferencia de tiempo se debe a que el BMW cubre automáticamente con una tapa el techo una vez abierto, cosa que en el Audi no ocurre. Para solucionar esta espera –que sería habitual en un coupé cabrio-, BMW permite manipular el techo en movimiento hasta 50 km/h –Audi limita a 30 km/h- o abrirlo desde el mando a distancia de la llave; así, se puede cerrar el techo en caso de lluvia repentina sin que sea necesario parar el vehículo completamente, comenzar la operación en un semáforo sin miedo a paralizar el tráfico en caso de que se ponga verde, o empezar a abrir el techo según nos estemos acercando al vehículo aparcado.

A diferencia del A3, en el BMW es necesario asegurar en la parte superior del maletero un cofre que aloja al techo cuando este está abierto. Es una operación sencilla, basta tirar con suavidad hacia atrás de un asa en el interior, pero quita al maletero 130 litros de capacidad y, si no lo hemos hecho, obliga a parar el coche y bajarse a asegurarlo si queremos abrir el techo –en el A3 esto no es necesario-. Los ajustes de la capota aparentan solidez y fiabilidad. No es precisamente el cabrio más silencioso del mercado pero tampoco es excesivamente molesto el ruido aerodinámico en el interior.
Cuatro plazas
Descapotable propulsión trasera
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