Publicidad

BMW 116i 5 puertas

Del avance global que se le presupone a la nueva Serie 1, son las versiones pequeñas de gasolina las más beneficiadas. En concreto, el pequeño 116i abandona el "decepcionante" motor 2.0 atmosférico de 122 CV por un 1.6 Turbo de 136 que te lleva a retomar aquel eslogan publicitario... ¿te gusta conducir?
-
BMW 116i 5 puertas

El nuevo motor tiene mucho de lo que la marca alemana desarrolló para su Mini Cooper S. Parece heredar el mismo bloque de 1.6 litros, en su caso colocado longitudinalmente para adaptarse a la innegociable propulsión trasera del Serie 1; pero además de incluir el turbo twin- scroll, la inyección directa y la distribución variable Doble Vanos vista en los Mini, BMW le ha aplicado el control de alzada Valvetronic, como en sus más sofisticados motores.

Galería relacionada

BMW 116i Urban

Sobre el papel, resulta un motor técnicamente exquisito, fabricado en ligero aluminio, que también incluye un alternador recuperador de la energía cinética en fases de deceleración y frenada —un gráfico nos informa de ello— y un dispositivo Stop/Start. Hay tanto control variable y ajustable a según que circunstancias de uso sobre el motor, que BMW ha desarrollado dos configuraciones de funcionamiento que, a toque de tecla, se prima o bien los consumos (modo Eco Pro), o la prestación (modo Comfort y Sport). Una interesante novedad que nos permite adaptar nuestro BMW a los días que sólo queremos desplazarnos o deseamos conducirlo. Esta dualidad parece que marcará un futuro cercano, visto además el anuncio de Volkswagen sobre una futura evolución de su motor 1.4 TSI que llegará en 2012, que desacoplará 2 cilindros para funcionar como bicilíndrico en las demandas de prestación que lo justifique (qué larga vida parece tener todavía los motores diesel y gasolina).

Pero volvamos al BMW. El resultado de recurrir a un nuevo motor turboalimentado no hace del 116i un coche explosivo, sí sumamente agradable y resolutivo en toda situación. Quizás la calidad e imagen de producto bastara para justificar al anterior 116i (al menos su motor 2 litros atmosférico de 122 CV era honesto con esa denominación de 1.6), pero no faltaba cierta decepción en carretera, cuando tenía que «andar» como un BMW.

En este nuevo 116i aparece una respuesta extraordinariamente lineal y progresiva que transmite mucha calidad, con unas primeras 3.000 rpm que delatan su naturaleza turbo por el empuje fácil que ofrece para la cilindrada que esconde. Se basta de pocas revoluciones para que en ciudad tenga un buen golpe de gas y en marchas medias y largas se desenvuelva con mucha despreocupación del cambio. En carretera, su capacidad de recuperación y aceleración es sobresaliente, en realidad a la altura de los generosos valores que hemos obtenido en nuestro banco (157 CV y 26,6 mkg). Los tres segundos que, de media, rebaja en la maniobra de 80 a 120 km/h en 4ª, 5ª y 6ª respecto al 116i anterior, nos da una idea de su rango actual. Como decíamos, permite despreocuparse de un cambio que podrá gustar utilizarlo en carretera de montaña, por la enorme precisión que transmite en las inserciones rápidas —si bien es cierto que exigiendo cierto «golpe de muñeca»—, pero que en la rutina de la ciudad, que se vive a otro ritmo, puede resultar algo duro y de desplazamientos largos.

Por otro lado, el dispositivo Stop/Start tiene también, como en todos los BMW, cierto margen de mejora. El hecho de que se pare el motor en las detenciones, ahorrando gasolina y emisiones de escape, está ecológicamente muy bien, pero sus rearranques deberían ser más rápidos. Son muchas las veces que hemos sido nosotros más rápidos pisando el embrague, inser­tando la 1ª y embragando para iniciar la marcha, que el motor rearrancando, con el consiguiente "calado" e interrup­ción del tráfico. En este sentido, los al­ternadores reversibles de PSA ponen en entredicho a los simples Stop/Start por motor de arranque, por tiempo de reac­ción y suavidad de funcionamiento.

Combinado con un nuevo bastidor, ahora con mayor batalla y ancho de vías, este 116i gana prestaciones y, gracias a la entrega de su motor, tam­bién sensaciones. Como todo BMW, se siente ligero en su guiado, con un tren delantero que gira rápido y una tra­sera que, a base de acelerador, se puede mostrar participativa si queremos en los trazados más lentos y retorcidos. Una didáctica experiencia en este 116i, que resulta muy noble y equilibrado, porque con su potencia no es fácil romper la adherencia de sus neumáticos, pero sí amagarla. De serie dispone de un bloqueo electró­nico del diferencial que junto a un tarado inicial del ESP permisivo cuando las derivas son progresivas, permite al conductor recurrir a una técnica de conducción enormemente divertida y gratificante frente a todos sus rivales de tracción delantera.

El 116i se disfruta como ningún otro rival entre curvas, pero igualmente en autopista es un coche con una buena estabilidad lineal, sin un peaje que exija al conductor o incomode a los pasajeros. Aun partiendo de este buen equilibrio, la «puesta a punto» del bastidor puede personalizarse con una larga lista de opciones, que incluye di­ferentes direcciones, suspensiones y neumáticos, siempre para dinamizar su conducta.

Como variables son los re¬corridos y uso que hace¬mos de nuestros coches, en BMW han pensado en ade¬cuar el motor al uso pretendido, bien para su utilización urbana o viajera pensando en la econo¬mía de consumo, o bien por el mero hecho de disfrutar de las prestaciones de un motor po¬tente. De serie, este 116i cuen¬ta con la posibilidad de adaptar su funcionamiento a esas variables. Por defecto, funciona con parámetros nor¬males, pero se puede seleccio¬nar una configuración Eco que adapta la alimentación del mo¬tor y la climatización para priorizar la economía de consumo. Un tercer modo, Sport, modifica las leyes del acelera¬dor (respuesta más instantánea) y de la amortiguación activa (tarado más deportivo). Lo que es cierto, es que podemos ahorrar algo de combustible en la posición Eco, como también que la pérdida de prestación es más evidente. No faltan gráficos que estimulan a una conducción moderada, que en condiciones normales es la más practicada.

CONSUMOS

MODO

ECOPRO

COMFORT

Consumo carretera (Ø 100 km/h)

5,6 l/100 km

5,8 l/100 km

Consumo autopista (Ø 120 km/h)

6,9 l/100 km

7,0 l/100 km

ACELERACIÓN

MODO

ECOPRO

SPORT

0 a 100 km/h

8,03

7,99 s

400 m

15,83 s

15,81 s

1.000 m

29,30 s

29,26 s

RECUPERACIÓN

MODO

ECOPRO

SPORT

20 a 50 km/h en 2ª

3,41 s

3,14 s

60 a 120 km/h en 3ª

9,24 s

8,51 s

80 a 120 km/h en 4ª

8,77 s

7,82 s

80 a 120 km/h en 5ª

11,46 s

9,93 s

80 a 120 km/h en 6ª

16,10 s

14,27 s

Te recomendamos

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Antes de que lleguen las fuertes nevadas, Autopistas se anticipa a la llegada del inv...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.