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Audi A6 3.0 Tdi Quattro Tiptronic

Muchos años en el mercado y ya poco por demostrar. Sin embargo, Audi sigue mimando al A6. Ahora pone al día su 3.0 TDi: más potencia, igual par. Y –cómo no- la tracción integral, un elemento que le ha convertido en todo un “especialista” de la carretera.
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Audi A6 3.0 Tdi Quattro Tiptronic
El A6 es un viejo conocido. Lleva más de una década entre nosotros: desde que relevó al mítico Audi 100. En 2004, llegó la segunda generación. Lo hemos probado en versión manual o automática; gasolina o Diesel; carrocería berlina o Avant... y siempre nos bajamos del coche con la misma sensación: “es todo un señor”.
Esta vez no podía ser menos. Audi ha mejorado su tope de gama Diesel. Aumenta la potencia –ahora hasta los 233 CV-, pero el par continúa en los mismos parámetros. Pocos cambios más en uno de los motores que sigue siendo de lo más avanzado del segmento: un V6 ligero que utiliza inyección por conducto común con una presión de 1.600 bares. Los inyectores son piezoeléctricos y son capaces de realizar hasta cinco inyecciones por cada ciclo. Además, lleva turbocompresor y dos intercooler en paralelo.

Es una mecánica silenciosa, que ha ganado margen de utilización. Además, la transmisión automática Tiptronic, de seis relaciones, le va como anillo al dedo. Las marchas están bien escalonadas. Su característica principal es el confort: sin vibraciones, silencioso, lineal a la hora de entregar potencia y muy, muy suave. Además, el cambio tiene un modo sport que te permitirá modificar –ligeramente, eso sí- su “puesta en escena”. Pero no te olvides que son 233 CV. Según nuestros datos, pasa de 0 a 100 km/h en 7,48 segundos. En recuperaciones, anda presto: con 26 segundos en recorrer 1.000 m en 5ª desde 50 km/h. Tampoco son desdeñables sus adelantamientos: 60-120 km/h en 7,24 segundos. Sin embargo, estos datos son ligeramente peores que el de su rival más directo: el Mercedes E320 CDi. El Clase E lleva un motor menos potente –224 CV, según cifras oficiales-, pero a su favor tiene una caja de cambios de siete relaciones y un menor peso: 1.812 kilos en nuestra báscula. El A6 parte con 233 CV y 1.848 kilos. Mira la tabla que te ofrecemos: Nuestro protagonista tiene un as en la manga, un elemento que le diferencia de la mayoría de rivales del mercado: la tracción integral Quattro con diferencial Torsen central. Realmente, poco se puede apreciar en un uso normal, pero en situaciones de baja adherencia –cuando de verdad uno se la juega- es todo un garante. No olvides que, en todo momento, las cuatro ruedas empujan al coche y el par se distribuye de manera variable y permanente entre los dos ejes. Además, el A6 es un XXL de la categoría. Tiene más longitud que un Serie 5 o que el citado Clase E. Su gran batalla y vías le hace muy asentado. Así, da igual el recorrido que afrontemos con él, es un auténtico especialista de la carretera. Permite una conducción ágil y sencilla en cualquier tipo de recorrido. Es sorprendente cómo toma las curvas un coche que –no lo olvides- mide casi cinco metros. Gira muy plano, sin grandes inercias que interfieran, sin movimientos extraños... No balancea ni oscila. Su suspensión sigue siendo una de las más citadas en el segmento: la suspensión trasera de triángulos superpuestos hacen muy bien su trabajo. Como opción, Audi ofrece una suspensión deportiva. El A6 es un viejo conocido. Lleva más de una década entre nosotros: desde que relevó al mítico Audi 100. En 2004, llegó la segunda generación. Lo hemos probado en versión manual o automática; gasolina o Diesel; carrocería berlina o Avant... y siempre nos bajamos del coche con la misma sensación: “es todo un señor”. Esta vez no podía ser menos. Audi ha mejorado su tope de gama Diesel. Aumenta la potencia –ahora hasta los 233 CV-, pero el par continúa en los mismos parámetros. Pocos cambios más en uno de los motores que sigue siendo de lo más avanzado del segmento: un V6 ligero que utiliza inyección por conducto común con una presión de 1.600 bares. Los inyectores son piezoeléctricos y son capaces de realizar hasta cinco inyecciones por cada ciclo. Además, lleva turbocompresor y dos intercooler en paralelo.

Es una mecánica silenciosa, que ha ganado margen de utilización. Además, la transmisión automática Tiptronic, de seis relaciones, le va como anillo al dedo. Las marchas están bien escalonadas. Su característica principal es el confort: sin vibraciones, silencioso, lineal a la hora de entregar potencia y muy, muy suave. Además, el cambio tiene un modo sport que te permitirá modificar –ligeramente, eso sí- su “puesta en escena”. Pero no te olvides que son 233 CV. Según nuestros datos, pasa de 0 a 100 km/h en 7,48 segundos. En recuperaciones, anda presto: con 26 segundos en recorrer 1.000 m en 5ª desde 50 km/h. Tampoco son desdeñables sus adelantamientos: 60-120 km/h en 7,24 segundos. Sin embargo, estos datos son ligeramente peores que el de su rival más directo: el Mercedes E320 CDi. El Clase E lleva un motor menos potente –224 CV, según cifras oficiales-, pero a su favor tiene una caja de cambios de siete relaciones y un menor peso: 1.812 kilos en nuestra báscula. El A6 parte con 233 CV y 1.848 kilos. Mira la tabla que te ofrecemos: Nuestro protagonista tiene un as en la manga, un elemento que le diferencia de la mayoría de rivales del mercado: la tracción integral Quattro con diferencial Torsen central. Realmente, poco se puede apreciar en un uso normal, pero en situaciones de baja adherencia –cuando de verdad uno se la juega- es todo un garante. No olvides que, en todo momento, las cuatro ruedas empujan al coche y el par se distribuye de manera variable y permanente entre los dos ejes. Además, el A6 es un XXL de la categoría. Tiene más longitud que un Serie 5 o que el citado Clase E. Su gran batalla y vías le hace muy asentado. Así, da igual el recorrido que afrontemos con él, es un auténtico especialista de la carretera. Permite una conducción ágil y sencilla en cualquier tipo de recorrido. Es sorprendente cómo toma las curvas un coche que –no lo olvides- mide casi cinco metros. Gira muy plano, sin grandes inercias que interfieran, sin movimientos extraños... No balancea ni oscila. Su suspensión sigue siendo una de las más citadas en el segmento: la suspensión trasera de triángulos superpuestos hacen muy bien su trabajo. Como opción, Audi ofrece una suspensión deportiva.

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