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Audi A4

Llega la nueva generación del Audi A4, un modelo mucho más grande e impactante que el anterior, que pretende convertirse en la nueva referencia de las llamadas berlinas medias Premium, o de prestigio. Para ello, recurre a una importante carga tecnológica, a un chasis de primera y a unos motores avanzados de última hornada.
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Audi A4

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Audi A4: primer contacto

El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros. El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros. El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros. El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros. El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros. El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros. El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros. El nuevo Audi A4 contará con una amplia gama de motores de gasolina y Diesel en arquitectura de cuatro y seis cilindros, con cajas de cambio manuales o automáticas (tiptronic y multitronic) y sistemas de tracción delantera o integral quattro. Se cubrirá inicialmente una horquilla de potencias comprendida entre los 120 y los 265 CV, aunque, más adelante, llegarán las variantes deportivas S4 y RS4. También habrá que esperar hasta aproximadamente el verano para la carrocería Avant y algunos meses más hasta que llegue el Cabrio. Una de las principales novedades en Audi es el estreno del motor 2.0 TDI con filtro de partículas, dotado de sistema de inyección por common rail a 1.800 bares de presión y que entrega 143 CV de potencia, mucho más suave, silencioso y progresivo que el anterior dos litros con sistema de inyector-bomba. Este motor tendrá, en 2008, otras variantes de potencia, por debajo y por encima, en torno a 120 y 170 CV. Las unidades de 143 CV se encuentran asociadas a una caja de cambios manual de seis relaciones, aunque a partir del año próximo se ofrecerán también con cambio de variación continua multitronic. Las prestaciones, con caja manual, son bastante interesantes, aceleración de 0 a 100 en 9,4 segundos, velocidad máxima de 215 km/h y un consumo mixto de 5,5 litros/100 km.

Muy cómodo de suspensiones, eficaz en zonas reviradas y bastante silencioso Continuando con la gama Diesel del A4, actualmente más numerosa que la de gasolina, se encuentra el 2.7 TDI, una unidad de seis cilindros en V que entrega 190 CV de potencia y suministra 40 mkg de par a 1.400 rpm. En este caso también se recurre al common rail, aunque a menor presión (1.650 bares). Las prestaciones que anuncia el 2.7 TDI son brillantes, con una aceleración de 0 a 100 km/h en 7,7 segundos, una velocidad máxima de 226 km/h y un consumo mixto de 6,6 litros a los 100 km. Este propulsor se encuentra asociado exclusivamente a una caja de cambios de variación continua multitronic, con ocho enclavamientos, que proporciona una conducción bastante deportiva, ya que dispone de levas en el volante para facilitar las operaciones de cambio cuando se desea conducir de forma manual. En el tope de gama de la oferta Diesel se encuentra el todopoderoso 3.0 TDI quattro, un monstruo mecánico que, con sus 240 CV de potencia y los 51 mkg de par, que entrega a 1.500 rpm, se muestra imbatible. Empuja desde abajo como una locomotora y no para hasta bien superadas las 4.000 rpm. Esta máquina de seis cilindros en V acelera más que el 3.2 FSI de gasolina, es decir, alcanza los 100 km/h en 6,1 segundos y tiene su velocidad limitada a 250 km/h. Si tenemos en cuenta su enorme potencial, las cifras de consumo que promete este V6 son realmente bajas, 6,9 litros a los 100 km en ciclo mixto. En este caso, el 3.0 TDI se ofrecerá en el mes de noviembre por 44.300 euros con sistema de tracción integral quattro y caja manual de seis velocidades, aunque a primeros del año próximo estará también a la venta con la caja tiptronic, por 2.100 euros más. En cuanto a las versiones de gasolina, la gama arranca con un 1.8 TFSI de 160 CV, que estará disponible con caja manual de seis marchas o con la de variación continua multitronic, aunque a lo largo de 2008 este mismo propulsor se ofrecerá en una variante de 120 CV, así como con sistema de tracción quattro. La variante de 160 CV tuvimos ocasión de conducirla con caja multitronic y manual. Si bien la primera ofrece una conducción muy deportiva –también presenta levas en el volante- ya que las inserciones de marcha son muy rápidas y no requieren soltar las manos del aro, es cierto que es algo más ruidosa y transmite más vibraciones que con la caja manual, No obstante, resulta bastante interesante por suavidad de marcha, precio y prestaciones, pues anuncia un consumo contenido de 7,1 litros a los 100 km, una velocidad máxima de 225 km/h y una aceleración de 0 a 100 km/h en 8,6 segundos. El precio fijado para esta versión es de 31.800 euros con caja manual (el mismo que el 2.0 TDI) y de 2.100 euros adicionales para la variante con transmisión automática. El tope de gama en gasolina se encuentra constituido por el 3.2 FSI quattro, ya conocido en otros modelos de la marca y del grupo automovilístico, que promete 265 CV y 33,6 mkg de par a 3.000 rpm. Dispone de sistema de distribución variable y también de inyección directa de gasolina. Para repartir mejor el par a las ruedas cuenta con tracción total quattro y, de momento, se ofrece con caja de cambios manual por 44.500 euros, el mismo precio del 3.0 TDI y por 46.400 euros en el caso de disponer de caja tiptronic, que llegará en el mes de enero próximo. Las prestaciones son muy parejas a las del 3.0 TDI (un segundo más en la aceleración de 0 a 100 km/h) y también la velocidad autolimitada a 250 km/h, pero en este caso el consumo medio sube a 13,2 l/100 km en el ciclo mixto. Durante la toma de contacto en las carreteras de Cerdeña tuvimos oportunidad de conducir casi todas las versiones del nuevo modelo. Si bien las mecánicas convencen por su rendimiento, cada una en su medida, el comportamiento dinámico es uno de los aspectos que más ha evolucionado respecto al modelo de anterior generación. Ahora es mucho más cómodo de suspensiones, más progresivo y apoya mejor en las curvas. Parte de este éxito se debe a la configuración de las suspensiones: paralelogramo deformable con triángulos superpuestos delante y sistema multibrazo detrás, que permite más recorrido y proporciona movimientos más dulces y contenidos de la carrocería.

Como novedad, Audi introduce un sistema denominado Audi Drive Select, que permite la configuración de diversos parámetros del coche, como son la desmultiplicación de la dirección (en ciudad o a baja velocidad las ruedas giran mucho con poco giro de volante y en autopista o alta velocidad hay mayor desmultiplicación para facilitar la conducción), la dureza de los amortiguadores, la velocidad de transición del cambio de marchas en las versiones automáticas y la respuesta del acelerador. Si todas las opciones se encuentran instaladas, este dispositivo puede gestionar tres modos de funcionamiento, confort, auto y dinamic, además de uno “individual” , a la carta, que el usuario puede configurar con 24 posiciones diferentes de motor, suspensión, cambio y dirección. El precio de la dirección activa es de unos 970 euros, mientras que las suspensiones regulables costarán alrededor de 1.300 euros, a los que habrá que añadir, en cualquiera de los casos, 375 euros que cuesta el sistema de regulación y control. Audi ofrecerá un sistema de suspensión deportiva, con muelles más cortos y amortiguadores más enérgicos, que rebaja la altura de la carrocería en 20 mm, pero si se desea aún más firmeza se puede optar por el programa S Line, que rebaja otros 10 mm adicionales la altura de la carrocería y endurece bastante las suspensiones.

Pero estas no son sólo las únicas novedades que presenta el A4, también son destacables los sistemas de comunicación, como la telefonía sin hilos Bluetooth de última generación, el equipo de navegación con pantalla en color de alta resolución de 7 pulgadas de diámetro, el sistema de sonido de alta fidelidad y doble sintonizador, el dispositivo de cambio de marcha recomendable, el de aparcamiento con cámara de televisión, el sistema de alerta de cambio involuntario de carril mediante la vibración del volante o el de aviso de proximidad de un vehículo, entre otros.
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