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Audi A1 vs Citroën DS3 y Honda CR-Z

Te proponemos tres alternativas mecánicas para un utilitario: gasolina, Diesel o híbrido. Cada uno acompañado de su propio estilo, pero siempre con el atractivo que suponen el Audi A1, el Citroën DS3 y el Honda CR-Z. Veamos cuál resulta más interesante.
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Audi A1 vs Citroën DS3 y Honda CR-Z

Con la actual escalada de precios de los carburantes ya no sabemos si lo mejor es com­prar un coche, desempolvar el monopatín o quedarse en casa para no gastar. Sin embargo, so­mos muchos los que tenemos que encontrar un vehículo que cumpla nuestras expectativas de transporte, sin que el consumo se convierta en una tortura. Para ello, os propongo tres alterna­tivas, Audi A1, el Citroën DS3 y el Honda CR-Z, que pueden solucionarte un poco la parte del gasto y que aportan un diseño diferente, es decir, ahorrar "con clase". Los fabricantes ponen a tu disposición mo­tores con distintas tecnologías que consumen como mecheros pero, al final, ¿cuál es la mejor solución? Te seleccionamos aquí tres para ver los pros y los contras de cada una, y así averi­guar si la solución está en un gasolina de los de baja cilindrada, recurrir al Diesel "garantía de ahorro de toda la vida" o apuntarse a la moda de los híbridos.

Dentro de los utilita­rios de diseño del mercado, y buscando diferen­cias tecnológicas, podemos encontrar al Audi A1 y su pequeño motor de gasolina 1.4 turboa­limentado. El pequeño de la marca premium hereda todo de sus hermanos mayores, desde un diseño cuidado a la calidad de materiales, la presentación, las posibilidades de personali­zación tecnológica o estética y... elprecio; es un Audi, con sus virtudes y su defectos. Frente a él ponemos al ya no tan generalista Citroën DS3. Un modelo que apunta maneras y estilo al ofre­cer carácter en su diseño y una de las gamas de personalización estética más amplias del mer­cado. Si bien dispone de motores gasolina que no tienen nada que temer al del Audi, en esta ocasión recurrimos a la versión Diesel 1.6 HDi de 112 CV, idónea para el eterno duelo gasolina-Diesel. Como tercera opción, un híbrido, el que aporta Honda y su pequeño coupé CR-Z, que combina brillantemente un motor 1.5 típico de Honda, con otro propulsor eléctrico que, básica­mente, funciona como una especie de KERS a lo F1 pero pensado para ahorrar combustible y au­mentar la potencia sin que las emisiones contaminantes y el consumo se disparen. Los tres modelos cuentan con el sistema Stop/Start de serie, que les ayuda a bajar consu­mos en ciudad. La unidad que Citroën nos pro­porcionó del DS3 todavía no contaba con este sistema -que sí se ofrece en los DS3 nuevos con este mismo motor-, por lo que su consumo ur­bano todavía ha de bajar algo más de lo que he­mos medido en nuestro Centro Técnico.

Estos coches se mueven con potencias entre los 112 y 122 CV según datos oficiales, y en­tre los 120 y 135 caballos según hemos podi­do medir... Sólo espero que al cliente también le lleguen con esta potencia, ya que las marcas nos aseguran que las unidades que probamos son de estricta serie. En estas condiciones, los tres modelos se mueven con soltura, a pesar de la tecnología empleada, y con un nivel gene­ral muy parecido en las mediciones. El Citroën ofrece un conducción más "en el par", mientras que en los otros dos hay que subirlos un poco más de vueltas. El Honda tiene dos caras a ele­gir a golpe de botón, la de su lado ECO y la del modo Sport, que varían el carácter de la mecá­nica en función de la asistencia del motor eléc­trico, si bien para nuestros propósitos de consu­mo bajo siempre abusaremos de la posición ECO -con la que no hay problemas de rendimiento- y dejaremos el Sport para contadas ocasiones en las que queramos disfrutar del mejor chasis de la comparativa.

A pesar de la igualdad prestacional, cada uno tiene un tacto general completamente distinto; quizá el más diferente sea el Diesel, que destaca sobre los refinados gasolina y eléctrico-gasolina con más sonido exterior y un arranque en frío menos agradable, como era de esperar. En el apartado de consumos el que más gasta es el Audi, con 6,6 l/100 km de consumo medio y el que menos el DS3, con 1,3 litros menos. El Honda se queda en medio, con 5,8 l/100 km. Con estos datos, podemos hacer una pequeña cuenta de la vieja, tomando como precio del litro en el momento de escribir este artículo de 1,39 euros en gasolina y 1,34 euros el Diesel. Así nos saldrían los 100 km a 9,17 euros en el Audi, 7,10 euros en el DS3 y 8,06 euros los 100 km del CR-Z. Para verlo más claro, en50.000 km -sin tener en cuenta las múltiples variables de subidas de precios o tipos de conducción- tendríamos un gasto de combustible de 4.500 euros en el Audi, 3.500 euros en el Citroën y 4.000 euros en el Honda. Está claro que entre estos utilitarios, a la larga, la opción más económica de uso está en el Diesel. Otra cosa es si ya entra en juego el precio del coche, en cuyo caso el Audi terminaría de descartarse por completo y habría que estudiar bien la situación entre el CR-Z y el DS3 en función de los kilómetros que vayamos a realizar con nuestro coche; la barrera se establece en los 100.000 km; por debajo de ese punto es más rentable el Honda, por encima el Citroën.

Una vez decidida la tecnología, vie­nen las necesidades de espacio. El Honda es un coupé dos plazas con un buen maletero y dos "huecos" para niños en sus sillas, o extensión del maletero, porque en la segunda fila no cabe un adulto, ni por altura ni espacio para las pier­nas. El Audi te ofrece lo mismo que el CR-Z pero con menos maletero y unas plazas traseras más serias; su altura es un tanto justa pero por lo menos caben dos adultos. Por su parte el DS3 aquí se convierte en el rey del espacio, con las mejores plazas traseras de la comparativa.

Por último, quedaría saber cuál te gusta más, puesto que la estética al final juega un papel muy importante, pero eso ya es cosa tuya. A mi me ha encantado la precisión de comporta­miento del Audi, la deportividad del Honda o la practicidad del Citroën. Cualquiera de ellos po­dría encajar en lo que busco de un utilitario de diseño que gaste poco. Si aporto la lógica, me tendré que quedar con el DS3 y su consumo-espacio, y si quiero darme una alegría apostaré por elHonda por el comportamiento-estética. En medio queda el Audi, al que sólo pongo la pega del precio.

Con la actual escalada de precios de los carburantes ya no sabemos si lo mejor es com­prar un coche, desempolvar el monopatín o quedarse en casa para no gastar. Sin embargo, so­mos muchos los que tenemos que encontrar un vehículo que cumpla nuestras expectativas de transporte, sin que el consumo se convierta en una tortura. Para ello, os propongo tres alterna­tivas, Audi A1, el Citroën DS3 y el Honda CR-Z, que pueden solucionarte un poco la parte del gasto y que aportan un diseño diferente, es decir, ahorrar "con clase". Los fabricantes ponen a tu disposición mo­tores con distintas tecnologías que consumen como mecheros pero, al final, ¿cuál es la mejor solución? Te seleccionamos aquí tres para ver los pros y los contras de cada una, y así averi­guar si la solución está en un gasolina de los de baja cilindrada, recurrir al Diesel "garantía de ahorro de toda la vida" o apuntarse a la moda de los híbridos.

Dentro de los utilita­rios de diseño del mercado, y buscando diferen­cias tecnológicas, podemos encontrar al Audi A1 y su pequeño motor de gasolina 1.4 turboa­limentado. El pequeño de la marca premium hereda todo de sus hermanos mayores, desde un diseño cuidado a la calidad de materiales, la presentación, las posibilidades de personali­zación tecnológica o estética y... elprecio; es un Audi, con sus virtudes y su defectos. Frente a él ponemos al ya no tan generalista Citroën DS3. Un modelo que apunta maneras y estilo al ofre­cer carácter en su diseño y una de las gamas de personalización estética más amplias del mer­cado. Si bien dispone de motores gasolina que no tienen nada que temer al del Audi, en esta ocasión recurrimos a la versión Diesel 1.6 HDi de 112 CV, idónea para el eterno duelo gasolina-Diesel. Como tercera opción, un híbrido, el que aporta Honda y su pequeño coupé CR-Z, que combina brillantemente un motor 1.5 típico de Honda, con otro propulsor eléctrico que, básica­mente, funciona como una especie de KERS a lo F1 pero pensado para ahorrar combustible y au­mentar la potencia sin que las emisiones contaminantes y el consumo se disparen. Los tres modelos cuentan con el sistema Stop/Start de serie, que les ayuda a bajar consu­mos en ciudad. La unidad que Citroën nos pro­porcionó del DS3 todavía no contaba con este sistema -que sí se ofrece en los DS3 nuevos con este mismo motor-, por lo que su consumo ur­bano todavía ha de bajar algo más de lo que he­mos medido en nuestro Centro Técnico.

Estos coches se mueven con potencias entre los 112 y 122 CV según datos oficiales, y en­tre los 120 y 135 caballos según hemos podi­do medir... Sólo espero que al cliente también le lleguen con esta potencia, ya que las marcas nos aseguran que las unidades que probamos son de estricta serie. En estas condiciones, los tres modelos se mueven con soltura, a pesar de la tecnología empleada, y con un nivel gene­ral muy parecido en las mediciones. El Citroën ofrece un conducción más "en el par", mientras que en los otros dos hay que subirlos un poco más de vueltas. El Honda tiene dos caras a ele­gir a golpe de botón, la de su lado ECO y la del modo Sport, que varían el carácter de la mecá­nica en función de la asistencia del motor eléc­trico, si bien para nuestros propósitos de consu­mo bajo siempre abusaremos de la posición ECO -con la que no hay problemas de rendimiento- y dejaremos el Sport para contadas ocasiones en las que queramos disfrutar del mejor chasis de la comparativa.

A pesar de la igualdad prestacional, cada uno tiene un tacto general completamente distinto; quizá el más diferente sea el Diesel, que destaca sobre los refinados gasolina y eléctrico-gasolina con más sonido exterior y un arranque en frío menos agradable, como era de esperar. En el apartado de consumos el que más gasta es el Audi, con 6,6 l/100 km de consumo medio y el que menos el DS3, con 1,3 litros menos. El Honda se queda en medio, con 5,8 l/100 km. Con estos datos, podemos hacer una pequeña cuenta de la vieja, tomando como precio del litro en el momento de escribir este artículo de 1,39 euros en gasolina y 1,34 euros el Diesel. Así nos saldrían los 100 km a 9,17 euros en el Audi, 7,10 euros en el DS3 y 8,06 euros los 100 km del CR-Z. Para verlo más claro, en50.000 km -sin tener en cuenta las múltiples variables de subidas de precios o tipos de conducción- tendríamos un gasto de combustible de 4.500 euros en el Audi, 3.500 euros en el Citroën y 4.000 euros en el Honda. Está claro que entre estos utilitarios, a la larga, la opción más económica de uso está en el Diesel. Otra cosa es si ya entra en juego el precio del coche, en cuyo caso el Audi terminaría de descartarse por completo y habría que estudiar bien la situación entre el CR-Z y el DS3 en función de los kilómetros que vayamos a realizar con nuestro coche; la barrera se establece en los 100.000 km; por debajo de ese punto es más rentable el Honda, por encima el Citroën.

Una vez decidida la tecnología, vie­nen las necesidades de espacio. El Honda es un coupé dos plazas con un buen maletero y dos "huecos" para niños en sus sillas, o extensión del maletero, porque en la segunda fila no cabe un adulto, ni por altura ni espacio para las pier­nas. El Audi te ofrece lo mismo que el CR-Z pero con menos maletero y unas plazas traseras más serias; su altura es un tanto justa pero por lo menos caben dos adultos. Por su parte el DS3 aquí se convierte en el rey del espacio, con las mejores plazas traseras de la comparativa.

Por último, quedaría saber cuál te gusta más, puesto que la estética al final juega un papel muy importante, pero eso ya es cosa tuya. A mi me ha encantado la precisión de comporta­miento del Audi, la deportividad del Honda o la practicidad del Citroën. Cualquiera de ellos po­dría encajar en lo que busco de un utilitario de diseño que gaste poco. Si aporto la lógica, me tendré que quedar con el DS3 y su consumo-espacio, y si quiero darme una alegría apostaré por elHonda por el comportamiento-estética. En medio queda el Audi, al que sólo pongo la pega del precio.

Con la actual escalada de precios de los carburantes ya no sabemos si lo mejor es com­prar un coche, desempolvar el monopatín o quedarse en casa para no gastar. Sin embargo, so­mos muchos los que tenemos que encontrar un vehículo que cumpla nuestras expectativas de transporte, sin que el consumo se convierta en una tortura. Para ello, os propongo tres alterna­tivas, Audi A1, el Citroën DS3 y el Honda CR-Z, que pueden solucionarte un poco la parte del gasto y que aportan un diseño diferente, es decir, ahorrar "con clase". Los fabricantes ponen a tu disposición mo­tores con distintas tecnologías que consumen como mecheros pero, al final, ¿cuál es la mejor solución? Te seleccionamos aquí tres para ver los pros y los contras de cada una, y así averi­guar si la solución está en un gasolina de los de baja cilindrada, recurrir al Diesel "garantía de ahorro de toda la vida" o apuntarse a la moda de los híbridos.

Dentro de los utilita­rios de diseño del mercado, y buscando diferen­cias tecnológicas, podemos encontrar al Audi A1 y su pequeño motor de gasolina 1.4 turboa­limentado. El pequeño de la marca premium hereda todo de sus hermanos mayores, desde un diseño cuidado a la calidad de materiales, la presentación, las posibilidades de personali­zación tecnológica o estética y... elprecio; es un Audi, con sus virtudes y su defectos. Frente a él ponemos al ya no tan generalista Citroën DS3. Un modelo que apunta maneras y estilo al ofre­cer carácter en su diseño y una de las gamas de personalización estética más amplias del mer­cado. Si bien dispone de motores gasolina que no tienen nada que temer al del Audi, en esta ocasión recurrimos a la versión Diesel 1.6 HDi de 112 CV, idónea para el eterno duelo gasolina-Diesel. Como tercera opción, un híbrido, el que aporta Honda y su pequeño coupé CR-Z, que combina brillantemente un motor 1.5 típico de Honda, con otro propulsor eléctrico que, básica­mente, funciona como una especie de KERS a lo F1 pero pensado para ahorrar combustible y au­mentar la potencia sin que las emisiones contaminantes y el consumo se disparen. Los tres modelos cuentan con el sistema Stop/Start de serie, que les ayuda a bajar consu­mos en ciudad. La unidad que Citroën nos pro­porcionó del DS3 todavía no contaba con este sistema -que sí se ofrece en los DS3 nuevos con este mismo motor-, por lo que su consumo ur­bano todavía ha de bajar algo más de lo que he­mos medido en nuestro Centro Técnico.

Estos coches se mueven con potencias entre los 112 y 122 CV según datos oficiales, y en­tre los 120 y 135 caballos según hemos podi­do medir... Sólo espero que al cliente también le lleguen con esta potencia, ya que las marcas nos aseguran que las unidades que probamos son de estricta serie. En estas condiciones, los tres modelos se mueven con soltura, a pesar de la tecnología empleada, y con un nivel gene­ral muy parecido en las mediciones. El Citroën ofrece un conducción más "en el par", mientras que en los otros dos hay que subirlos un poco más de vueltas. El Honda tiene dos caras a ele­gir a golpe de botón, la de su lado ECO y la del modo Sport, que varían el carácter de la mecá­nica en función de la asistencia del motor eléc­trico, si bien para nuestros propósitos de consu­mo bajo siempre abusaremos de la posición ECO -con la que no hay problemas de rendimiento- y dejaremos el Sport para contadas ocasiones en las que queramos disfrutar del mejor chasis de la comparativa.

A pesar de la igualdad prestacional, cada uno tiene un tacto general completamente distinto; quizá el más diferente sea el Diesel, que destaca sobre los refinados gasolina y eléctrico-gasolina con más sonido exterior y un arranque en frío menos agradable, como era de esperar. En el apartado de consumos el que más gasta es el Audi, con 6,6 l/100 km de consumo medio y el que menos el DS3, con 1,3 litros menos. El Honda se queda en medio, con 5,8 l/100 km. Con estos datos, podemos hacer una pequeña cuenta de la vieja, tomando como precio del litro en el momento de escribir este artículo de 1,39 euros en gasolina y 1,34 euros el Diesel. Así nos saldrían los 100 km a 9,17 euros en el Audi, 7,10 euros en el DS3 y 8,06 euros los 100 km del CR-Z. Para verlo más claro, en50.000 km -sin tener en cuenta las múltiples variables de subidas de precios o tipos de conducción- tendríamos un gasto de combustible de 4.500 euros en el Audi, 3.500 euros en el Citroën y 4.000 euros en el Honda. Está claro que entre estos utilitarios, a la larga, la opción más económica de uso está en el Diesel. Otra cosa es si ya entra en juego el precio del coche, en cuyo caso el Audi terminaría de descartarse por completo y habría que estudiar bien la situación entre el CR-Z y el DS3 en función de los kilómetros que vayamos a realizar con nuestro coche; la barrera se establece en los 100.000 km; por debajo de ese punto es más rentable el Honda, por encima el Citroën.

Una vez decidida la tecnología, vie­nen las necesidades de espacio. El Honda es un coupé dos plazas con un buen maletero y dos "huecos" para niños en sus sillas, o extensión del maletero, porque en la segunda fila no cabe un adulto, ni por altura ni espacio para las pier­nas. El Audi te ofrece lo mismo que el CR-Z pero con menos maletero y unas plazas traseras más serias; su altura es un tanto justa pero por lo menos caben dos adultos. Por su parte el DS3 aquí se convierte en el rey del espacio, con las mejores plazas traseras de la comparativa.

Por último, quedaría saber cuál te gusta más, puesto que la estética al final juega un papel muy importante, pero eso ya es cosa tuya. A mi me ha encantado la precisión de comporta­miento del Audi, la deportividad del Honda o la practicidad del Citroën. Cualquiera de ellos po­dría encajar en lo que busco de un utilitario de diseño que gaste poco. Si aporto la lógica, me tendré que quedar con el DS3 y su consumo-espacio, y si quiero darme una alegría apostaré por elHonda por el comportamiento-estética. En medio queda el Audi, al que sólo pongo la pega del precio.

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