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Al volante de los Opel tracción total sobre hielo

Una variada sesión conduciendo los Opel de tracción integral en pistas de hielo viene a subrayar la mayor seguridad de este tipo de transmisión, y de los neumáticos invernales, en condiciones de muy baja adherencia.
Eduardo Azpilicueta -
Al volante de los Opel tracción total sobre hielo

Opel nos ha brindado unas intensas jornadas de conducción con las versiones 4X4 del Mokka, Insignia e Insignia OPC en las pistas de hielo de una estación de esquí. El objetivo: demostrar las ventajas diferenciales de la tracción integral para rodar sobre pavimentos muy resbaladizos. Las unidades de demostración estaban también equipadas con neumáticos ‘de invierno’ que, pese a no disponer de claveteado, suponían igualmente un decisivo plus de adherencia para rodar en dichas circunstancias.

 Opel 4x4

Sin los márgenes de prudencia que es necesario aplicar en conducción por rutas abiertas al tráfico, la práctica al volante de los Opel en las pistas heladas pasaba progresivamente de la confirmación profesional de las cualidades de la tracción integral y los neumáticos especiales para tales circunstancias, al divertimento puro y duro haciendo derrapar los coches según rodaban más y más deprisa.

 

Neumáticos de invierno, asignatura pendiente

Este ejercicio invernal venía también a recordar una especie de ‘asignatura pendiente’ del conductor medio español respecto a la conducción en meses fríos: el desconocimiento y escasísimo uso en España de los neumáticos de invierno, tan populares (o incluso obligatorios) en otras latitudes. El dibujo específico con ‘laminillas’ en la banda de rodadura cercanas a los hombros del neumático, más las cualidades de adaptabilidad de carcasas y mezclas de goma a las bajas temperaturas, explican el milagro de la tranquilizadora adherencia que los hace tan útiles sobre pavimentos nevados y/o helados.

 

El grado de desenvolvimiento de los Opel 4X4 variaba lógicamente de un modelo a otro. Pero todos ellos, al ser vehículos con motor delantero transversal y (básicamente) de tracción delantera, responden a un esquema muy similar, con un dispositivo de reenvío longitudinal del giro hacia atrás, un diferencial para las ruedas traseras, y un embrague multidisco automático, con control electrónico, que actúa como diferencial intermedio y envía par al eje posterior cuando las condiciones de adherencia detectadas en el tren delantero aconsejan que el vehículo pase a repartir el modo de tracción de las ruedas delanteras a las cuatro ruedas. La compacidad y ligereza (unos 70 kg) de un sistema actual de este tipo vienen acompañadas por la eficiencia de gestión que determina transiciones casi instantáneas.

 

Mokka e Insignia

El embrague en cuestión actúa de forma electromecánica en el Mokka 4X4, que dispone de una simplificada suspensión trasera por eje torsional pensada mayormente para asfalto. Aunque el comportamiento y adherencia en pavimento resbaladizo mejoran claramente respecto a los Mokka 4X2, la tracción integral permite aquí menos filigranas y se orienta a un puro factor de seguridad por su mayor adherencia. En el caso de los Insignia, el embrague de transición actúa electrohidráulicamente. Además, las versiones 4X4 de los Insignia 4/5 puertas, Sports Tourer, Country Tourer y OPC llevan también el sistema FlexRide (programador de diversas funciones de conducción) que incluye amortiguación pilotada, y adicionalmente un diferencial de resbalamiento limitado por control electrónico en el tren trasero. El resultado es que estos modelos muestran un comportamiento que es a la vez más securizante, dinámico y divertido. Los dos últimos adjetivos son especialmente aplicables al Insignia OPC, que con su motor 2.8 V6 Turbo de 325 CV sólo se sirve con tracción total, para canalizar debidamente el impresionante empuje de su mecánica incluso sobre asfalto seco.

 Opel 4x4

Frente al costoso OPC (desde 42.000 euros), existen otras variantes de Insignia 4X4 (desde 31.400 euros), bien con carrocerías de 4 y 5 puertas, bien con la familiar Tourer. Esta última se subdivide en la Sports Tourer más o menos convencional, o bien en las versiones Country Tourer (desde 36.000 euros con motor 2.0 CDTi de 163 CV). Los Country, ofrecidos exclusivamente con tracción 4X4, además de llevar ciertos detalles estéticos ‘off road’ en sus pasos de rueda y protecciones de bajos, tienen una suspensión específica, con 20 mm más de distancia al suelo, lo que enfatiza su posible utilización fuera de carretera. En cuanto al SUV compacto Mokka, el de mayores ventas de su tipo en el mercado, sus dos motores (1.4 Turbo de gasolina, con 140 CV, o el Diesel 1.7 CDTi de 130 CV) están disponibles tanto en variantes 4X2 como en 4X4. Los tracción total, cuya transmisión específica no entraña que el maletero pierda volumen útil, aumentan su precio en unos 2.400 euros, lo que supone que hay un Mokka 4X4 con motor de gasóleo disponible desde los 23.200 euros.

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