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Abarth Grande Punto esseesse

La picadura de un escorpión puede ser fatal. En el caso del Grande Punto Abarth no llega a tanto, sino más bien es una droga que causa dependencia… como para añadir el kit esseesse al Abarth convencional.
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Abarth Grande Punto esseesse
Carácter. Ésta es la expresión que asalta el espíritu cuando pones el ojo encima del Abarth Grande Punto. Nos sucedió la primera vez en Balocco —el circuito de pruebas del Grupo Fiat— y vuelve a pasarnos ahora, en la calle, mezclado con el resto del tráfico.
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Este Abarth Grande Punto se revela un arma temible en ese tipo de carreteras en las que el asfalto serpentea sin cesar y en el que los pequeños trozos de recta apenas permiten un corto aguijonazo de aceleración instantánea. En este tipo de carreteras, de las de «apuntar y disparar», es donde el Abarth Grande Punto esseesse es de una eficacia excepcional y permite ritmos que pondrían a vehículos con el doble de potencia a la suya en serias dificultades para acompañarlo, no ya para superarlo. La dirección es rápida y directa, pero exenta de cualquier información útil para el conductor, lo que sumado a la rigidez de suspensión, permite al Abarth Grande Punto esseesse cambios instantáneos de dirección con enorme rapidez y facilidad, a la vez que el tren delantero se resiste al subviraje durante la inserción en la curva de forma estoica.

Por otra parte, cuando se mete al Abarth Grande Punto en trayectoria con cierto exceso de velocidad es común sentir un ligero descuelgue de la trasera que, en caso de que sea inmediatamente compensado por el acelerador, no llega a desencadenar la acción del ESP, muy bien calibrado y muy preciso en su intervención, aunque sin la posibilidad de desconexión. La caída negativa de la suspensión encaja especialmente bien con aquellas carreteras con curvas con un verdadero peralte, propia de las buenas carreteras forestales, garantizando que los Pirelli PZero Nero pisan plenamente el asfalto. La suspensión en situación de carga máxima también revela un compromiso perfecto entre amortiguación y control, absorbiendo las irregularidades sin perder la trayectoria. El Abarth Grande Punto se encuentra a gusto cuando se «pilota», como si de un coche de carreras se tratase, sin dar grandes márgenes para la improvisación ni para las fantasías. Los frenos deben ser atacados con la máxima decisión desde el primer momento, para matar el máximo de velocidad con las ruedas bien rectas, aliviando poco a poco la presión al final de la frenada, para permitir que la inserción en la curva sea hecha con la deceleración ya completada. Con ello se evitará la entrada del ESP, para lo que también conviene limitar movimientos bruscos del volante que pueden desestabilizar el tren posterior. Conduciendo así conseguiremos maximizar el agarre lateral, decreciendo a ritmo ideal la velocidad desde la entrada (super-rápida) hasta el punto más lento de la curva, con la parte delantera pisando con fuerza y la zaga acompañando levemente. Como es tradición en Abarth, la preparación esseesse (facturada en 4.500 euros) no se limita a un afinado, sino que toca puntos claves de la prestación y en la dinámica del coche. Así, en el motor se ha adoptado un nuevo turbo (Garret 1446), una nueva rampa de inyección, con inyectores de mayor caudal, un radiador de aceite y una nueva programación de la centralita de mando. El aceite pasa a ser un 5W50 que debe ser cambiado cada 10.000 km. La potencia sube de 155 CV a 5.500 rpm a 180 CV a 5.750 y el par salta de los 23,5 mkg (en Sport Boost) a los 27,7 mkg, en ambos casos a 3.000 rpm. Un 15 por ciento más para ambos valores característicos, que requiere un embrague específico.

Esta preparación de motor incluye todas las modificaciones del kit Assetto, que toca aspectos del chasis y que se puede adquirir separadamente por 2.500 euros, sin los caballos adicionales. El kit Asseto está compuesto por las llantas de 18 pulgadas con neumáticos Pirelli PZero Nero 215/40 R18, los resortes cónicos 20 mm más cortos y por los cuatro discos de freno perforados Brembo, con pastillas más duras delante. Todo este material está homologado para circular por vías públicas y cubierto por la garantía de origen, aunque, para que este último parámetro se cumpla, el kit tiene que haberse montado en coches nuevos o con menos de un año y 20.000 km. — Motor
— Frenos
— Chasis/suspensión — Consumos
— Tacto de dirección
— Kit antipinchazos Carácter. Ésta es la expresión que asalta el espíritu cuando pones el ojo encima del Abarth Grande Punto. Nos sucedió la primera vez en Balocco —el circuito de pruebas del Grupo Fiat— y vuelve a pasarnos ahora, en la calle, mezclado con el resto del tráfico.
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Este Abarth Grande Punto se revela un arma temible en ese tipo de carreteras en las que el asfalto serpentea sin cesar y en el que los pequeños trozos de recta apenas permiten un corto aguijonazo de aceleración instantánea. En este tipo de carreteras, de las de «apuntar y disparar», es donde el Abarth Grande Punto esseesse es de una eficacia excepcional y permite ritmos que pondrían a vehículos con el doble de potencia a la suya en serias dificultades para acompañarlo, no ya para superarlo. La dirección es rápida y directa, pero exenta de cualquier información útil para el conductor, lo que sumado a la rigidez de suspensión, permite al Abarth Grande Punto esseesse cambios instantáneos de dirección con enorme rapidez y facilidad, a la vez que el tren delantero se resiste al subviraje durante la inserción en la curva de forma estoica.

Por otra parte, cuando se mete al Abarth Grande Punto en trayectoria con cierto exceso de velocidad es común sentir un ligero descuelgue de la trasera que, en caso de que sea inmediatamente compensado por el acelerador, no llega a desencadenar la acción del ESP, muy bien calibrado y muy preciso en su intervención, aunque sin la posibilidad de desconexión. La caída negativa de la suspensión encaja especialmente bien con aquellas carreteras con curvas con un verdadero peralte, propia de las buenas carreteras forestales, garantizando que los Pirelli PZero Nero pisan plenamente el asfalto. La suspensión en situación de carga máxima también revela un compromiso perfecto entre amortiguación y control, absorbiendo las irregularidades sin perder la trayectoria. El Abarth Grande Punto se encuentra a gusto cuando se «pilota», como si de un coche de carreras se tratase, sin dar grandes márgenes para la improvisación ni para las fantasías. Los frenos deben ser atacados con la máxima decisión desde el primer momento, para matar el máximo de velocidad con las ruedas bien rectas, aliviando poco a poco la presión al final de la frenada, para permitir que la inserción en la curva sea hecha con la deceleración ya completada. Con ello se evitará la entrada del ESP, para lo que también conviene limitar movimientos bruscos del volante que pueden desestabilizar el tren posterior. Conduciendo así conseguiremos maximizar el agarre lateral, decreciendo a ritmo ideal la velocidad desde la entrada (super-rápida) hasta el punto más lento de la curva, con la parte delantera pisando con fuerza y la zaga acompañando levemente. Como es tradición en Abarth, la preparación esseesse (facturada en 4.500 euros) no se limita a un afinado, sino que toca puntos claves de la prestación y en la dinámica del coche. Así, en el motor se ha adoptado un nuevo turbo (Garret 1446), una nueva rampa de inyección, con inyectores de mayor caudal, un radiador de aceite y una nueva programación de la centralita de mando. El aceite pasa a ser un 5W50 que debe ser cambiado cada 10.000 km. La potencia sube de 155 CV a 5.500 rpm a 180 CV a 5.750 y el par salta de los 23,5 mkg (en Sport Boost) a los 27,7 mkg, en ambos casos a 3.000 rpm. Un 15 por ciento más para ambos valores característicos, que requiere un embrague específico.

Esta preparación de motor incluye todas las modificaciones del kit Assetto, que toca aspectos del chasis y que se puede adquirir separadamente por 2.500 euros, sin los caballos adicionales. El kit Asseto está compuesto por las llantas de 18 pulgadas con neumáticos Pirelli PZero Nero 215/40 R18, los resortes cónicos 20 mm más cortos y por los cuatro discos de freno perforados Brembo, con pastillas más duras delante. Todo este material está homologado para circular por vías públicas y cubierto por la garantía de origen, aunque, para que este último parámetro se cumpla, el kit tiene que haberse montado en coches nuevos o con menos de un año y 20.000 km. — Motor
— Frenos
— Chasis/suspensión — Consumos
— Tacto de dirección
— Kit antipinchazos

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