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Opel Insignia, el comienzo de una nueva era

Hemos podido ver y tocar el nuevo Opel Insignia, la berlina que sustituirá a finales de este año al actual Vectra. Estrena logotipo y ofrece un diseño que rompe con todo lo anterior, con un exterior y un interior sumamente atractivos. De hecho, muchas de las líneas estéticas de este modelo las heredarán buena parte del resto de vehículos del fabricante alemán. Se inicia, por tanto, una nueva era para la marca perteneciente al gigante General Motors.
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Opel Insignia, el comienzo de una nueva era

Apunten esta fecha y evento: 22 de julio de 2008, Salón Internacional del Automóvil de Londres. Estos son el momento y lugar elegidos para la presentación formal del Opel Insignia, la nueva berlina que sustituirá al actual Vectra a finales de este año, cuando empiece a comercializarse en el mercado alemán. A España no llegará hasta principios de 2009.

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Nos hemos desplazado hasta el centro de diseño de la ciudad germana de Russelsheim para poder ver y acariciar las primeras preseries de la versión definitiva del Insignia. La primera conclusión resulta clara: es un vehículo que entra por los ojos. La estética exterior de este nuevo modelo es imponente y con embrujo. Visto desde cualquier perspectiva es radicalmente distinto respecto al Vectra.

Dicen que la cara es el espejo del alma y la faz de este vehículo, es decir, su frontal, ya dice mucho de él. Imponente, valiente y con personalidad, esta zona ya nos seduce con sus peculiaridades. Es más alta y con mayor número de rasgos agresivos con una parrilla mucho más grande, de cuatro láminas cromadas y en el centro, luciendo poderosamente, el nuevo logotipo de Opel. Este escudo es de mayor tamaño y tiene colocado el nombre de la marca en la parte superior del arco. El Insignia lo estrena; después de su lanzamiento, también lo adoptarán el resto de modelos que configuran la actual gama de Opel.

Tanto en su diseño exterior como en su interior, la forma de ala es la silueta más característica.

Seguimos en la parte frontal y en ella notamos que el capó ha ganado en altura, concretamente cinco centímetros más que el Vectra. Este cambio obedece a dos razones muy concretas: mayor presencia y mayor seguridad para los peatones en caso de atropello.

Nos fijamos ahora en sus ojos, es decir, en los faros. Estos grupos ópticos adoptan una forma alargada prologándose hasta los laterales. Los responsables de diseño de Opel dicen que tiene forma de ala, silueta que se repite en muchas otras zonas del vehículo. Los faros del Insignia, que responden a la tecnología Advanced Forward Ligtning (AFL) , integran hasta nueve funciones diferentes. Algunas de las más destacadas son: luz de posición por diodos (similar al Audi A4), alumbrado para intersecciones, en curvas, luz para circular en ciudad o a altas velocidades en autopistas e iluminación para condiciones climatológicas adversas, por ejemplo, en caso de lluvia.

En el apartado estético, una de las partes que más impresiona es el lateral del Insignia. Adopta el perfil de coupé de cuatro puertas, muy al estilo de los Volkswagen Passat y Mercedes-Benz CLS. El estilo dinámico que pretende irradiar este vehículo se ve acrecentado, por tanto, con la caída posterior del techo. Desde la puerta delantera hasta el final, llegando incluso hasta la parte lateral del faro trasero, destaca la presencia en la carrocería de una línea ligeramente inclinada, elemento estético que pretende dar la sensación de que el Insignia se está moviendo aunque esté parado. Esta línea inclinada junto a unas pequeñas hendiduras en la puerta delantera y trasera forman la característica silueta en ala. La elegancia también tiene cabida en esta perspectiva lateral, con inserciones de aluminio cromado en los tiradores de las puertas y en los marcos de las mismas. Esta exclusividad no está reñida con la deportividad, hecho que se constata con las diferentes opciones de llantas de aleación, cuyo diámetro puede oscilar de 16 a 20 pulgadas.

El diseño de la zaga tiene el mismo objetivo que la parte frontal: atraer nuestra mirada. En esta zona, vuelven a estar presentes unos faros alados. En mitad del portón de acceso al maletero, hay una gran lámina horizontal, en cuyo centro se sitúa el escudo de Opel. La tercera luz de freno, también de forma alargada, se localiza por encima del logotipo. Una doble salida de escape cromada y un spoiler de discreto tamaño aportan su toque agresivo a esta parte trasera.

La primera sensación que nos ha ofrecido el interior ha sido buena, un paso adelante en la sensación de calidad percibida. El tacto de todos los elementos presentes en el volante y salpicadero es impecable si lo comparamos con el Vectra. El volante cuenta con mandos integrados y está diseñado con tres radios, el inferior mucho más ancho que los dos horizontales. Estos tres radios en su conjunto forman una peculiar silueta en ‘U’, presente también en la consola central y en la base donde va colocada la palanca de cambios, de mucho menor tamaño y de características similares a un joystick.

En la consola central, los botones son de mayor tamaño y su identificación es clara por parte del conductor. Destaca la presencia de dos botones, Tour y Sport. Si pulsamos este último, la amortiguación se vuelve más enérgica, la dirección resulta menos suave y la respuesta del acelerador se reduce en tiempo. Pero además de configurar a nuestro Insignia para unas condiciones más deportivas en su conducción, el color blanco del cuadro de instrumentos se transforma en un tono rojo anaranjado. Analizando todos los elementos, nos percatamos de que junto a la palanca de cambios, está colocado el botón que acciona el freno de mano eléctrico.

Los motivos cromados también tienen su protagonismo en el exterior. A la citada forma en ‘U’ de muchos de sus elementos, la silueta del ala vuelve a estar presente en el interior, en clara sintonía con el exterior. La apreciamos en la configuración de las puertas y en los tiradores.

Por otro lado, según los primeros datos, hay más espacio para las piernas de los ocupantes de las plazas traseras, concretamente 13 mm. La altura respecto al techo también ha crecido, unos 18 mm. Nos pudimos sentar a bordo de las plazas traseras y es cierto que notamos más espacio para nuestras piernas, aunque respecto al hueco existente entre nuestra cabeza y el techo, la sensación de habitabilidad no era tan holgada.

El nuevo Opel Insignia se ofrecerá con cuatro niveles de acabado: Esentia, Elegance, Sport y Cosmo. Si elegimos la opción Elegance, la configuración del interior está dominada por una combinación bicolor en beige/negro o en beige/cocoa junto a elementos cromados en tono brillante o en mate; el acabado Sport, ofrece una íntegra configuración en negro piano junto a los cromados y unos asientos de diferente ergonomía al resto de versiones; el Cosmo, por su parte, ofrece cuero en los tapizados de los asientos y en las puertas, junto a inserciones en madera.

Esta berlina se ofrecerá en tres tipos de carrocería diferentes: cuatro y cinco puertas y familiar o Caravan. En cuanto a la oferta mecánica, a falta de datos oficiales y más concretos que se detallarán en el Salón de Londres, a buen seguro tendrá propulsores de gasolina con una potencia que puede oscilar entre los 115 y los 260 CV. Habrá, asimismo, una versión deportiva denominada OPC y cuyo caballaje puede estar en unos 300 CV. Por su parte, en la gama Diesel la potencia oscilaría entre los 110 y los 190 CV.

Del medio ambiente no se olvida Opel, por lo que lanzará una versión ecológica denominada Ecoflex, con unas emisiones de CO2 por debajo de los 140 g/km. Respecto a tipos de cajas de cambio, habrá manuales y automáticas de seis velocidades. Las automáticas tendrán convertidor de par. Habrá un sistema de tracción a las 4 ruedas similar al del Saab 9-3 XWD, pero únicamente para las mecánicas más potentes.

A modo de conclusión, el Opel Insignia ofrece un buen ramillete de argumentos para posicionarse en un lugar destacado dentro de su segmento. Ofrece características propias de un nivel superior, el llamado premium de las berlinas, aunque muchos de sus rivales ya adoptan características de vehículos de una clase superior. Predecimos que su lucha con otros renovados vehículos de recién lanzamiento como Ford Mondeo y Citroën C5 (éste tiene una longitud de 4,78 m, frente a los 4,83 m del Insignia) será muy reñida.

Del Opel Insignia, os seguiremos informando. Pero por el momento, tendremos que esperar a su presentación formal en Londres.

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