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Nuevo Citroën C4 Cactus

Citroën pone a la venta el próximo mes de junio su nuevo modelo C4 Cactus. Un coche de estilo desenfadado y del que la marca destaca su sencillez y economía de uso.
Adolfo Randulfe.

Twitter: @AdolfoRandulfe -

Nuevo Citroën C4 Cactus

Te puede parecer un SUV más de los que asaltan nuestras calles en esta época, pero no lo es. El nuevo Citroën C4 Cactus llega cargado –eso sí– de una estética peculiar y también de múltiples soluciones sencillas. Su aspecto definitivo apenas difiere del prototipo que, con el mismo nombre, presentó la marca en el Salón de Fráncfort en septiembre de 2013. 

 

Exteriormente lo más llamativo, por novedoso ya que ningún otro coche tiene un sistema similar, son los llamados Airbump. Estas piezas de goma recubren parte de las puertas delanteras y traseras así como la zona inferior de los faros delanteros. Dentro de los Airbump se encierran cápsulas de aire que sirven para amortiguar los golpes y rozaduras que pudieran producirse a baja velocidad –aparcando– o al abrir y cerrar las puertas en lugares estrechos. Según Citroën, este sistema “no necesita un mantenimiento específico y contribuye directamente a la reducción de los costes de mantenimiento y reparación del vehículo”. Se ofrecerán en cuatro colores diferentes que podrán combinarse con otras diez tonalidades de la carrocería.

 

Basado en la plataforma del Citroën C3, aunque convenientemente alargada, el nuevo producto de Citroën llega para luchar en la categoría de los coches compactos, no en la de los utilitarios. Mide 4,16 metros de largo, 1,73 de ancho y 1,48 de alto; su distancia entre ejes es de 2,60 metros, la misma que tiene un C4 de cinco puertas, aunque éste último alcanza 4,33 metros de longitud. Su maletero tiene 358 litros de capacidad por los 408 del C4 berlina.

 

Cuando en junio se ponga a la venta en España, donde además se fabrica, el Cactus estará disponible con dos variantes mecánicas en Diesel y otras tantas en gasolina. Entre la primeras, el motor 1.6 HDI rendirá 92 o 100 CV, dependiendo de la versión. Por su parte, en gasolina, los motores alcanzarán 82 ó 110 CV de potencia. Citroën anuncia que alguna de las versiones a la venta homologarán un consumo medio de 3,1 l/100 km y unas emisiones de CO2 de 82 g/100 km. El cambio puede ser manual de cinco relaciones o automático pilotado de seis (ETG6).  

 

Para alcanzar este consumo tan ajustado, Citroën afirma que, además de optimizar los motores y dotarlos de sistema start-stop de arranque y parada automáticos, también ha reducido el peso en unos 200 kilos respecto a la media de la actual gama C4. Y es por esta razón de peso por la que, según los responsables de la marca, se ha optado por usar la plataforma del Citroën C3 en lugar de la del C4 o la nueva modular EMP2 que usa el C4 Picasso. Además, en el Cactus se ha utilizado aluminio para el capó y elementos estructurales de la plataforma. Como dato comparativo, el C4 Cactus más básico pesará 1.020 kilos mientras que un C4 berlina equivalente alcanza los 1.275.

 

Más sencillo

El nuevo C4 Cactus es una apuesta por la sencillez. En el interior, llama la atención su salpicadero. Se han suprimidos casi todos sus botones y sus funciones se han agrupado en la pantalla central  táctil de 7 pulgadas: sonido, climatización, ordenador de a bordo, navegador, teléfono y otras ayudas a la conducción. Tras el volante, encontramos otra pantalla donde se indica de forma sucinta la velocidad, el nivel del combustible.

 

Llama la atención la ausencia del airbag del pasajero situado frente a él. Los responsables de seguridad de Citroën lo han colocado en el techo del coche, justo donde acaba la luna delantera, lo que constituye toda una novedad. Este airbag tiene 120 litros. La ventaja práctica es que ahora frente al acompañante delantero se abre una guantera amplia y de muy fácil acceso.

 

Este minimalismo también se traslada al resto del habitáculo. En las variantes con cambio pilotado el asiento delantero es corrido ya que no hay palanca selectora y el freno de mano se sitúa por delante de la banqueta. En lugar de la palanca con el habiutal pasillo selector, esa función la cumple un mando con tres botones: punto muerto (N), marcha engranada (D) y marcha atrás (R). Sin embargo, en las versiones con cambio manual hay dos asientos delante ya que palanca y freno de mano son los habituales.

 

Otro rasgo de sencillez son unas ventanillas traseras con cristales que no se bajan. Al menos, tienen posibilidad de abrirse gracias a un cierre de compás, como sucede en su hermano pequeño C1. Los responsables de Citroën recibieron en su día muchas críticas por haber dejado fijos los cristales de las puertas traseras del DS4 y con este Cactus han evitado repetir el error.   

 

Entre el equipamiento que puede tener este nuevo C4 Cactus está un techo panorámico con tratamiento anti calor, asistente de aparcamiento, limitador-regulador de velocidad programable o función “Hill Assist” para evitar que el coches se vaya hacia atrás al arrancar en cuesta. Además. Incorpora lo que Citroën llama  "Smart Wash": cuando se lava el parabrisas el agua sale de unos pequeños orificios existentes en las raquetas sujetan las escobillas. Es muy similar al “Magic Vision Control” utilizado por Mercedes en su modelo SL.

 

 

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