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Mercedes Clase B Fuel Cell

Mercedes va a fabricar una corta serie —alrededor de 200 unidades— del Clase B Fuel Cell para ponerlo a la venta a comienzos de 2010 en Estados Unidos y algunos países de Europa.
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Mercedes Clase B Fuel Cell
Entre esos países de Europa es casi imposible que esté España. Entre otras cosas, porque no existe todavía una red de suministro de hidrógeno lo bastante desarrollada como para dar cobertura ni siquiera a esta corta serie de vehículos.
Alemania —sobre todo en las zonas de Hamburgo y Stuttgart—y el estado de California, serán los principales destinos de estas 200 unidades del nuevo Mercedes Clase B Fuel Cell. Por lo que respecta al vehículo en sí, Mercedes afirma que las prestaciones del Clase B F-Cell son similares e incluso superiores a las de un coche con motor de gasolina de 2 litros, mientras que el consumo es de 1 kg de hidrógeno cada 100 kilómetros, lo que equivale a 3,3 l/100 km de gasóleo. La autonomía del Mercedes Clase B F-Cell es de unos 400 kilómetros y el repostaje se realizaría en menos de cuatro minutos en la hidrogeneras adecuadas. El motor eléctrico rinde 136 CV y el par máximo es de 29,6 mkg desde 0 rpm, lo que garantiza una aceleración considerable, según afirman los técnicos de Mercedes. La pila de combustible del Mercedes Clase B Fuel Cell es una completa evolución de la que utilizaba el Mercedes Clase A Fuel Cell de 2004. El Mercedes Clase B Fuel Cell utiliza también unas baterías de iones de litio cuya capacidad es de 35 Kw y 1,4 Kw/h. En caso de que el conductor del Mercedes B F-Cell requiera la máxima aceleración, las baterías actúan como un overboost, pero también sirven para almacenar energía recuperada en las frenadas. La mejoría en el rendimiento del nuevo Mercedes Clase B Fuel Cell con respecto al último prototipo del Mercedes Clase A Fuel Cell de 2004 resulta considerable. Por ejemplo, la potencia máxima del motor eléctrico ha pasado de unos 88 CV a los ya citados 136 CV. La capacidad del tanque de hidrógeno, la presión y la autonomía prácticamente se han duplicado al aumentar, respectivamente, de 1,9 a 3,6 kg, de 350 bares a 700 y de 160 km a unos 385; a esta cifra hay que añadirle unos 12 km más que permiten las baterías de ión-litio en caso de que se acabe el hidrógeno.

Con todo, lo más importante es que Mercedes afirma que no se pierde ninguna de las cualidades del Mercedes Clase B convencional. Por ejemplo, se han llevado a cabo más de 30 crash tests adicionales para certificar que el nivel de seguridad del nuevo Mercedes Clase B Fuel Cell es idéntico al del modelo del que deriva. Eso sí, el volumen del maletero se ha visto reducido de 544 a 416 litros según datos oficiales, ya que el depósito de hidrógeno va colocado entre los asientos traseros y el maletero. En el equipamiento de serie del Mercedes Clase B Fuel Cell se incluyen elementos como climatizador, tapicería de cuero, asientos calefactados, llantas de aleación y el sistema Comand.
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