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La gama Chevrolet, ahora con GLP

Chevrolet ha anunciado la comercialización de su gama alimentada por GLP y gasolina, que se pondrá a la venta de inmediato con un sobreprecio de unos 1.500 euros. Las importantes ventajas económicas de este combustible y la subvención prevista permitirán su amortización prácticamente desde el momento de la compra.
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La gama Chevrolet, ahora con GLP
Hace muchos años que en Europa se comercializaban versiones alimentadas por GLP (Gas Licuado de Petróleo), también llamado GPL, LPG o Autogas para clientes particulares. De hecho, por las carreteras del Viejo Continente circulan más de 10.000.000 de vehículos y, de ellos, 2,6 millones lo hacen en Polonia, donde las importantes ventajas fiscales de este combustible y las ayudas a la compra lo hacen aún más interesante.

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La gama Chevrolet, ahora con GLP

En la actualidad hay más de 35.000 estaciones de servicio que suministran GLP en Europa, si bien la boca de carga para el repostaje no está estandarizada entre todas las empresas suministradoras. Repsol apuesta por este combustible en España, donde en la actualidad dispone de 24 estaciones con suministro de Autogas (su denominación comercial) y tiene previsto añadir este servicio en otros 20 centros a lo largo de este mismo año. En Madrid cuenta con tres puntos de venta de Autogas y anuncian 14 para el próximo año. Para facilitar el reportaje a flotas, Repsol suministra pequeños depósitos (a partir de 1.000 litros, denominados Skid, que permiten el abastecimiento individual y a un precio más interesante, en las propias instalaciones del cliente. Aunque su nombre indica que es Gas Licuado del Petróleo, el 65 por ciento no proviene del petróleo sino del gas natural. Se trata de una mezcla de gas butano (aproximadamente al 70 por ciento) y gas propano (entorno al 30 por ciento) para evitar su congelación, pues el butano se congela con mucha facilidad. Su aplicación resulta relativamente sencilla en los motores de gasolina y entre sus ventajas está que el motor resulta más resistente que los convencionales de gasolina -lleva componentes reforzados-, prácticamente no emite partículas, reduce los niveles de ruido aproximadamente a la mitad respecto a los motores Diesel, su precio es un 50 por ciento más barato que el del gasóleo, se ofrece una subvención de hasta 2.000 euros (se gestiona mediante las Comunidades Autónomas) y en algunos casos permite la exención del impuesto de matriculación, como es el caso de los modelos Matiz y Aveo. Como ventajas medioambientales, reduce las emisiones de CO2 entre un 5 y un 12 por ciento. Para que el coche pueda funcionar con GLP es necesaria una adaptación de la mecánica. En primer lugar, válvulas, asientos de válvulas y colector de admisión vienen directamente reforzados de fábrica. Una vez que el coche llega a Santander, el instalador del kit monta un depósito toroidal de seguridad (en lugar de la rueda de repuesto, aunque ésta se entrega al cliente aparte), una toma de repostaje y su adaptador para las estaciones de servicio. Además, cuenta con unas válvulas de seguridad, una válvula conmutadora de gasolina/gas, una centralita adicional para su funcionamiento con GLP, una unidad gasificadota (pasa el GLP de líquido a gas), un filtro y una rampa de inyectores con su correspondiente sonda. En el interior, la única diferencia con las versiones de “sólo” gasolina, está en un pequeño conmutador que hace las funciones de indicador de estado y de medidor de nivel de combustible: mediante una luz de color rojo indica que el coche está funcionando con gasolina, mientras que si está de color verde indica el funcionamiento a gas. En la parte inferior de este cuenta con cuatro indicadores LED, que muestran los cuatro cuartos de nivel del depósito.

El ahorro en combustible está entre un 40 y un 50 por ciento respecto a un modelo de gasolina y de entre un 10 y un 20 por ciento respecto a un Diesel El paso de un combustible a otro (hay que recordar que se mantiene intacta la instalación de gasolina original del coche) se realiza con una simple pulsación sobre el mando interior del selector de combustible y puede ser efectuada en marcha a cualquier velocidad. Eso sí, el motor siempre arranca en modo gasolina y, si está seleccionado el funcionamiento con gas, pasa de forma automática en unos segundos. Gracias al funcionamiento bifuel (gasolina y gas) la autonomía alcanza unos valores muy favorables, en torno a unos 1.200 km en el caso del Chevrolet Aveo y, debido a la baja densidad de este combustible (0,5), el aumento de peso con los depósitos llenos no es significativo. En absoluto. El GLP va ubicado en un depósito de seguridad, en el hueco específico para la rueda de repuesto y sólo permite su llenado hasta el 80 por ciento de su capacidad, como medida de seguridad. En las pruebas de seguridad se quemó una unidad intencionadamente y no tuvo consecuencias más importantes que las de un modelo convencional. El coche funciona exactamente igual que si circuláramos en modo gasolina, a excepción de una ligera pérdida de potencia (en torno a 2 kW, 2,7 CV) en el Aveo, si bien en otros modelos, la reducción de potencia es inferior. Lo único que resulta diferente en esta gama alimentada por GLP es el repostaje de combustible. En primer lugar, porque hay que acudir a una estación de servicio específica y, en segundo, porque hay que instalar un pequeño adaptador roscado a la toma del coche para poder efectuar el suministro. Cualquier persona puede realizarlo fácilmente (no es necesario que el personal de la estación lo haga). A diferencia de otros países, en España sí está permitido aparcar en parkings subterráneos con total normalidad.

Inicialmente, la gama disponible de Chevrolet GLP que se pondrá a la venta en España, contará con el Matiz 0.8, el Aveo 1.2, el Lacetti 1.6, el Epica 2.0, el todocamino Captiva. Estos modelos se comercializarán de inmediato, mientras que el recién estrenado Cruce 1.8 lo hará durante el último trimestre del año. Todos ellos dispondrán de la garantía oficial, es decir, de tres años o 100.000 km y su posible reparación y mantenimiento podrá ser efectuada en cualquier servicio oficial de Chevrolet. Este es el apartado más interesante de todos, pues el kit de adaptación a gas tiene un precio de 1.500 euros, pero si tenemos en cuenta que se puede obtener una subvención de hasta 2.000 euros (1.400 euros en el caso del Aveo), el incremento queda prácticamente absorbido con la subvención. El ahorro importante está en el precio de combustible (actualmente cuesta 0,44 euros/litro), pues aunque el consumo de combustible en GLP es aproximadamente entre un 10 y un 15 por ciento superior al del funcionamiento en gasolina, el bajo precio del combustible y su estabilidad económica (el precio del impuesto sobre hidrocarburos se mantendrá invariable hasta el año 2018), hacen que el ahorro sea de entre un 40 y un 50 por ciento respecto a un gasolina y de entre un 10 y un 20 por ciento respecto a una versión Diesel equivalente.

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