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Shell Eco-Marathon: los prototipos que menos consumen

La Shell Eco-Marathon, una prueba en la que estudiantes de Institutos Superiores y Universidades compiten por conseguir el menor consumo posible con prototipos completamente artesanales, ha celebrado en Rotterdam (Holanda) su 30º cumpleaños y, como ya es habitual, con algún nuevo récord mundial y muchos kilómetros recorridos con bajísimos consumos.
Migu -
Shell Eco-Marathon: los prototipos que menos consumen

No, no es la Fórmula 1, ni el centro de desarrollo de grandes cerebros de una gran marca de automóviles, pero sí el caldo de cultivo del que saldrán algunos de los científicos e ingenieros del futuro que, en mayor o menor medida, con gran probabilidad acabarán por ocupar puestos de trabajo en esos dos mundos. Pero hoy se trata de aprender y absorber tanto los conceptos técnicos como la solución a toda velocidad de las innumerables vicisitudes que surgen durante la prueba.

Shell Eco-marathonSon tres días de competición, pero los participantes diseñan, construyen y desarrollan los coches durante todo el año, incluso el proyecto pasa a lo largo del tiempo de unos a otros, siempre bien tutelado por sus profesores. Hay quien se fabrica prácticamente todo, como es el caso de los asturianos del I.E.S. Alto Nalón, mientras otros diseñan y mandan fabricar, mecanizar, moldear… según sus instrucciones. Una diferencia que, en el segundo caso, suele requerir un mayor presupuesto.

Píldora o Smart

La competición se divide en dos categorías, la de los prototipos, con coches muy aerodinámicos de concepción estilística aérea, y la de los Urban Concept, que se emparentan más con lo que es un coche urbano, con un gran parabrisas, habitáculos relativamente espaciosos y cuatro ruedas en lugar de tres. Entre ellos, las categorías se subdividen según el tipo de energía empleada: los de combustión interna con gasolina, Diesel, etanol o gas licuado y los eléctricos, ya sea por hidrógeno —pila de combustible— o por baterías, donde parece que las de litio se imponen. Todos tienen en común su compacidad y limitada potencia —los de gasolina apenas llegan a 1 CV—, suficiente para arrancar unos pocos segundos con el fin de impulsar el coche para que luego por la inercia y un mínimo rozamiento hagan gran parte del circuito con el motor apagado y, por lo tanto, sin ningún consumo.

Pilotos de 50 kg

Shell Eco-marathonEl peso mínimo del piloto es de 50 kg para los prototipos —de ahí la abundancia de chicas— y 70 para los Urban Concept. Si no alcanzan esa cifra, el coche se lastra. Los primeros prototipos de 1985 estaban fabricados en madera y fibra de vidrio sustentados por un chasis de acero, mientras que hoy se estilan los monocascos en fibra de carbono, para reducir peso y aumentar la rigidez, y fabricación de piezas plásticas con impresoras 3D entre otras cosas. Los prototipos más punteros no superan los 30 kg y tienen un coste en material de entre 40.000 y 50.000 euros, a lo que habría que sumar la I+D+I así como la mano de obra. Una carrocería de fibra de carbono para un prototipo alcanza fácilmente los 7.000 euros de coste, mientras que en fibra de vidrio su valor puede ser 15 veces menor. Lo mismo sucede con los rodamientos cerámicos, que pueden llegar a los 3.000 euros, o los neumáticos Michelin con muy bajo coeficiente de rodadura —completamente negros y no como los más económicos con la banda lateral azul— por unos 600 euros.

Cada equipo mueve a la carrera entre 5 y 16 integrantes repartidos entre profesores y alumnos, aunque durante el fin de semana se hablaba que los franceses de La Joliverie, el equipo más puntero, superaban los 70. En esta edición han competido más de 200 equipos, con más de 3.000 estudiantes de 26 países. Los gastos del desplazamiento, alojamiento y manutención normalmente son cubiertos por las universidades o institutos, mientras que Seur, patrocinador técnico, traslada gratuitamente todo el material.

Rotterdam, un circuito urbano

Esta edición, por tercer año consecutivo, se ha disputado en un circuito urbano en Rotterdam (Holanda), que si bien dibujaba el mismo trazado de 2013 cambiaba el sentido de giro con el fin de dar lugar a nuevas estrategias. Lo que unido a un excelente tiempo, con sol todos los días y temperaturas más elevadas de lo normal, han obligado a los equipos a todo tipo de experimentos.

Tras Francia, con 57 vehículos, España ha sido el país con más equipos inscritos. En total 20, procedentes de: Andalucía (1), Asturias (2), Cataluña (2), Comunidad Valenciana (9), Murcia (4) y País Vasco (2).

Los grandes triunfadores, nuevamente, han sido los franceses del Liceo Saint-Joseph La Joliverie, que con esta victoria suman ya 22 entre los prototipos con motor de gasolina. Con su prototipo Mircojoule han establecido un nuevo récord en Rotterdam, con 3.314,9 kilómetros recorridos con un litro, aunque todavía por debajo de los 3.771 km/l que consiguieron en 2009 en el más favorable trazado alemán de Lausitz.

Más de 16 km con tres cucharillas

Aunque el consumo de combustible (ya sea gasolina, Diesel o etanol) se extrapola a un consumo medio de l/100 km para que sea más sencillo de entender por el público, lo cierto es que en los algo más de 16 km que se cubren en carrera se consumen unos 15 gramos de combustible, lo que equivale a la capacidad de 3 cucharillas.

Entre los prototipos de pila de combustible, los holandeses del equipo H2A han conseguido un registro de 428,5 km/kWh, mientras que los austriacos del Ter TU Graz, entre los eléctricos, han superado los 1.091 km/kWh. En la categoría de Urban Concept se establecen tres nuevas plusmarcas: el Liceo francés Louis Delage en gasolina con 468,8 km, los alemanes del Schuluckspecht entre los Diesel con 389 km y, nuevamente, La Joliverie entre los de hidrógeno con 150,4 km/kWh.

Shell Eco-marathonEntre los españoles, dos han subido al podio: el Alto Nalón de Barredos (Asturias) entre los prototipos con motor de gasóleo, clasificados en segunda posición, y el de la Universitat Miguel Hernández D’Elx (Alicante), terceros entre los prototipos impulsados por etanol. El equipo de la Universidad CEU Cardenal Herrera de Valencia, que las dos últimas ediciones fue 3º entre los numerosos prototipos eléctricos, y se impuso en el primer «city test event» de la Shell Eco-marathon celebrado en marzo en Valencia, no pudo subirse de nuevo al cajón. Pese a ostentar durante los primeros días la segunda posición finalizó 6º.

Tres historias de éxito, detrás de las cuales hay muchas horas de trabajo y pruebas, pero sobre todo de enseñanzas prácticas, esas que permitirán desenvolverse con soltura a nuestros profesionales del futuro. Y que les obligarán a trabajar muy duro para 2015, pues cambian las reglas, prohibiéndose las ruedas traseras directrices y las carrocerías de film, lo que obligará a muchos equipos a desarrollar un coche completamente nuevo.

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