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Lo que no sabes de los cristales de tu coche y los ladrones sí

No sabes cómo, pero has metido al bebé en el coche, has dejado el bolso dentro y al cerrar la puerta... se han echado los seguros y se te han quedado las llaves dentro. Cinco martillazos después en el cristal, sólo has conseguido un bebé en un mar de lagrimas…
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Cristales Maybach

De repente, el acristalamiento no es una pieza del coche, sino una parte del sistema. Agrava o solventa dificultades a otros subconjuntos del coche. Con el filtrado de infrarrojo se reduce el calentamiento por insolación a la mitad, en comparación con un vidrio incoloro. Y, si alguien se molesta en poner un termómetro en un coche aparcado al sol en verano en Sevilla, comprobará, si no se sale de escala o deja de funcionar la electrónica, que puede subir de los 70 grados. Con cristales especializados, los componentes más volátiles del plástico del salpicadero no escaparán, no habrá malos olores, no aparecerá esa pátina por la parte interior del parabrisas. Por otro lado, la carga térmica del climatizador será inferior, lo que redundará en mayor eficacia a la hora de conseguir la temperatura de confort y también en menor consumo. La tecnificación, ahora que los suministradores han ofrecido estas mejoras a los fabricantes de coches, no ha hecho más que empezar. Ya se va difundiendo la proyección de información en el parabrisas, que exige una lámina plástica ligeramente trapeziodal y cuidadosa tolerancia en el área de proyección para que sea totalmente plana.

No tardaremos mucho en encontrar parabrisas aún más inclinados gracias a tratamientos antirreflejos, que reducen la reflexión de la luz hasta un 40 por ciento. Y los cristales oscurecibles a voluntad –como ya sucede con los retrovisores-, sólo es cuestión de poco tiempo. Por el momento cuestan 1.000 euros el metro cuadrado. La segunda generación la estrena el Ferrari 612 Sessanta, la edición limitada del 60 aniversario, pero más adelante se verá en otros modelos de la marca. Si consiguen bajan a 300 euros el metro cuadrado, los fabricantes de coches harían cola para que Saint-Gobain se los suministrase para sus futuras creaciones, no sólo en el techo, sino en los laterales. ¿Qué?, ¿sigues pensando que era frágil el mundo del cristal? Los bordes negros de los parabrisas nacieron para facilitar la adhesión del pegamento que los sujeta y para proteger dicho adhesivo del deterioro causado por la luz ultravioleta solar. Ahora oculta conectores, tornillos o sensores, completa la acción de los parasoles… Un toque de botón y el techo transparente se vuelve como de metacrilato blanco, con una difuminada luz que haría las delicias de un fotógrafo. Estamos en un Maybach con la opción de “techo cromático”, aditamento que, según anuncia el cartel en el Salón de Madrid, incrementa el precio en 17.000 euros. El plástico intermedio en realidad es otro sándwich, formado por dos capas de plástico que contienen cristal líquido entre ellas. La aplicación de una fuerte corriente eléctrica reorienta las moléculas del cristal líquido de forma instantánea y consigue ese dramático efecto opalino. Menos impactante, porque mantiene un color gris y tarda unos treinta segundos en aclararse u oscurecerse, el efecto electrocrómico que estrena el Ferrari Superamérica abre un nuevo camino que causará furor en años venideros. Con sólo 1,5 voltios se puede oscurecer entre un 4 y un 40 por ciento, sustituyendo el cristal líquido por un componente no orgánico. En el futuro muy próximo, no sólo el techo, sino también todos los cristales traseros o fracciones del parabrisas podrán recibir esta privacidad a voluntad. Cierto que hay fabricantes en China de vidrio templado, pero en Europa dicen no estar preocupados por el momento. Los chinos saben producir, pero los suministradores europeos creen que la ventaja de los años de experimentación les resultará difícil de enjugar. Ejemplos como los cristales electrocrómicos, que están “a falta de un ajuste fino” para poder entrar en producción en los cristales posteriores, constituyen una innovación en la línea que desean los fabricantes de coches: poder ofrecer al comprador un valor añadido claramente perceptible. Y, para llegar a cristales electrocrómicos cumpliendo todas las normas y requerimientos de cualquier cristal, más el oscurecimiento a voluntad, han hecho falta ¡veinte años! desde que se dieron los primeros pasos en esa dirección. Un camino lleno de aprendizaje que consideran difícil de atajar.

Por si acaso, Saint Gobain ha registrado unos ideogramas con los que grabar los cristales, de manera que, a simple vista, se puedan apreciar las especificaciones relevantes de los mismos. Unos gráficos consensuados con fabricantes rivales, para que también los puedan emplear libremente y dar así a una simple ventanilla un papel “más visible” y relevante. Cualidades a la vista. Unos logos marcados sobre el vidrio pretenden dejar claras en el futuro las propiedades añadidas. En ocasiones, no ser capaz de romper un cristal puede convertirse en tragedia. Mira lo que le pasó a una madre que no podía romper el cristal de su coche.
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