Publicidad

Lo que no sabes de los cristales de tu coche y los ladrones sí

No sabes cómo, pero has metido al bebé en el coche, has dejado el bolso dentro y al cerrar la puerta... se han echado los seguros y se te han quedado las llaves dentro. Cinco martillazos después en el cristal, sólo has conseguido un bebé en un mar de lagrimas…
-
Lo que no sabes de los cristales de tu coche y los ladrones sí
Ver vídeosVer vídeo

Galería relacionada

Coches de cristal

La moda se llena de transparencias y la tendencia se lleva a los coches. El entorno transparente para los ocupantes seduce a los diseñadores del automóvil, que cada vez exigen nuevos retos a los fabricantes de vidrio. Estamos en plena carrera hacia un habitáculo estilo salón de invierno, “tocado” con una cubierta de transparente que, como la carlinga de un avión de caza, permita visibilidad total. Los fabricantes de cristales para automóviles se frotan las manos, porque es una manera inmediata de conseguir mantener las distancias con los futuros rivales, los fabricantes asiáticos, capaces de poner en el mercado a mitad de precio cristales “simples”. Preguntamos a unos técnico de Saint-Gobain Sekurit, primer proveedor de cristales en Europa, por el parabrisas más complejo de producir, mientras pensamos en aquellos Saab que parecían realmente sacados de un avión. La respuesta nos devuelve de golpe a la conversación. ¿Son cosas del idioma o hemos entendido mal?¿un C2?: “Sí, incluso con esas esquinas muy “plegadas”, que “envuelven” al coche, se consigue conservar la calidad óptica, ahí reside la dificultad”, nos explican. “Aunque los grandes coches tendrán más a menudo formas más complejas”, rematan. Un ejercicio de papiroflexia nos lo deja bien claro, mientras curvan una hoja en un sentido y luego en otro: “Como en el papel, lo difícil del vidrio es curvarlo a la vez en dos direcciones perpendiculares”. Y la curvatura, a modo de gafa, afecta seriamente a las propiedades ópticas. El llamativo parabrisas “panorama” del Opel GTC, el que pensábamos que iban a responder ¿Y el del Picasso? “Ése también presenta muchas dificultades técnicas, lo cubre todo, con muchas curvaturas…”
De modo similar al de las viviendas, el doble cristal del parabrisas sacó a relucir su capacidad de aislamiento térmico y acústico. Estas propiedades han hecho recomendable extender también su uso a las ventanillas, con la doble faceta de protección, frente al choque lateral y frente a su rotura por los amigos de lo ajeno. En este sándwich, según sea el “jamón”, perdón, el plástico intermedio, se obtienen diferentes resultados. Puede tenerse un cristal coloreado –totalmente o sólo por arriba, a modo de parasol-, se puede acentuar la resistencia a la rotura, mejorar las propiedades amortiguadoras del ruido –hasta 5 dB el ruido del motor y hasta 8 dB el aerodinámico- u obtener diversos coeficientes de transmisión térmica.
Las cualidades del cristal laminado se hacen más jugosas si además de la capa intermedia plástica aparecen otros tratamientos técnicos. Así, una microscópica red metálica permite atrapar la radiación solar infrarroja –esa especie de efecto-espejo que se empezó a apreciar ya hace años en los parabrisas de los Renault- y limitar el calentamiento del habitáculo.

Como esta pantalla metálica de protección no sólo refleja los infrarrojos, sino casi toda la radiación electromagnética, hay que abrir “huecos” en la capa reflectante para permitir el funcionamiento de mandos a distancia y otros sistemas de comunicación. Ford elegía colocar una miriada de hilos ondulados para calefactar el parabrisas y propiciar una descongelación rápida, pero ahora también aprovecha la pantalla metálica anti-infrarojos para este efecto calefactante. Muchos optan por “dibujar” en la luneta o ventanillas laterales las antenas del coche, pues el vidrio es un perfecto dieléctrico. ¿Y qué tal si pasamos el cristal “por la plancha”? Un tratamiento superficial permite transformar el cristal en hidrófobo –ya lo emplean Volvo o Nissan-, con lo que repelen las gotas de agua mediante el concurso de la nanotecnología. En la ventanilla el tratamiento dura unos tres años, apenas uno en el parabrisas, por el frotar de los limpias, aunque se puede rehacer el tratamiento. En ocasiones, no ser capaz de romper un cristal puede convertirse en tragedia. Mira lo que le pasó a una madre que no podía romper el cristal de su coche.
Te recomendamos

El Kia Stinger es la gran berlina deportiva de la marca surcoreana. Su versión GT, co...

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.