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Mitsubishi Evo V-X: deportivos asequibles de segunda mano

El Mitsubishi Evo se mantiene en todas sus generaciones como un arma definitiva para rodar entre curvas. De segunda mano encontrarás unidades en buen estado por menos de 10.000 €.
Juan Collín.

Twitter: @autopista_es -

Mitsubishi Evo V-X: deportivos asequibles de segunda mano

Como puedes imaginar, el Mitsubishi Evo ha cambiado mucho desde su generación V hasta el Evo X. La evolución ha sido constante, pero lo cierto es que la base mecánica y el planteamiento ha sido prácticamente el mismo en este deportivo a lo largo del tiempo. A la  hora de buscar un Mitsubishi Evo en el mercado de segunda mano, curiosamente nuestro país, junto con Italia, es uno de los mercados donde más unidades se pueden encontrar.

En un coche tan especial como este, conviene buscar unidades que no hayan tenido una vida muy “intensa”, y huir de coches preparados o tuneados que tanto abundan en el mercado. Hay que tener en cuenta que, si bien es verdad que se trata de un automóvil fiable, los Mitsubishi Evo tienen bastante mantenimiento y las reparaciones son caras, también hay que pensar que se trata de un segundo o tercer coche, consume mucha gasolina y no está pensado para conducir a diario. A la hora de comprar, mientras más original se encuentre la unidad en cuestión, mucho mejor. Es además un buen síntoma de que su propietario le ha dado una vida más sosegada. Esto es algo que, por otra parte, se nota enseguida en el estado de conservación del coche.

Para encontrar un Mitsubishi Evo en buenas condiciones lo normal es que supere los 18.000 euros de precio, pero lo más curioso es que no existe demasiada diferencia en el precio entre las distintas evoluciones del modelo. Lo que suele marcar la cantidad a pagar, es el estado de conservación, el libro de mantenimiento, los kilómetros recorridos… Los Mitsubishi Evo IX y X mejor mantenidos y con menos kilómetros pueden llegar a costar incluso entre 30.000 y 35.000 €.

El Mitsubishi Evo es un coche realizado con materiales de excelente calidad, pero al tener un planteamiento tan radical, el estado de conservación depende mucho del trato que se le haya dado. El motor es muy fiable con las especificaciones de origen, pero su vida se reduce bastante si se emplean centralitas con las que se aumenta considerablemente su rendimiento. El turbocompresor es uno de los apartados mecánicos más susceptible de crear problemas y es muy habitual que antes de los 100.000 km haya que repararlo.

Mitsibishi EvoEl embrague es también delicado en los Mitsubishi Evo. Es bastante normal que sufra desgaste prematuro, sobre todo si se abusa en las arrancadas. Sorprendente es la fiabilidad de las transmisiones y la caja de cambios. Conviene vigilar, eso sí, posibles holguras en los palieres. Los bujes delanteros de los Evo V u VI eran algo delicados y en un uso intensivo terminaba cogiendo holgura el rodamiento. Los frenos, por su parte, tienen mucho trabajo en este modelo y es normal que se haya que cambiar con frecuencia discos y pastillas.

A la hora de comprar un Mitsubishi Evo conviene tener en cuenta que el Evo 5 fue el primero en llegar a nuestro país. Incluso la versión de carretera era sumamente espartana, contaba con un equipamiento muy básico y prácticamente no recibía aislamiento acústico. La mayoría de las unidades que llegaron se destinaron a competición. El Mitsubishi Evo VI incorporaba intercooler y radiador de aceite de mayor tamaño, nuevos pistones y un turbo mejorado. Sobre este modelo se realizó la edición especial Tommi Makinen, una de las más demandadas por los coleccionistas.

El Mitsubishi Evo VII empleaba nueva plataforma, pero el cambio más importante estaba en el diferencial central de tipo activo. El acabado en la versión de calle mejoraba bastante, resultando un coche menos radical. Dos años después llegaba el EVO VIII: montaba llantas de 17 pulgadas y frenos Brembo, cambio de seis marchas opcional, entre otros. Las versión “civil” contaba con un equipamiento más lujoso, tapicería en cuero, etc. Y para bajar el centro de gravedad, el techo estaba realizado en aluminio. Por su parte, el Mitsubishi Evo IX incorpora la distribución variable de control electrónico. También es nuevo el colector de escape y el turbocompresor. El cambio de seis marchas era serie. En el interior los asientos estaban firmados por Recaro. Ya en el Mitsubishi Evo X, el motor recibía muchos cambios, bloque de aluminio entre otros, también desarrollaba 300 CV en lugar de 286. En opción se podía montar un cambio de doble embrague que, sinceramente no terminaba de convencer por su funcionamiento. El bastidor también era completamente nuevo. La versión de calle, la más civilizada de la saga.

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