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Dodge Avenger

Tras el éxito obtenido con el Caliber en el continente europeo, la firma americana quiere más y para ello presenta su nueva berlina, el Avenger, un modelo de buen tamaño, con una estética diferente y con buenos argumentos para hacerse un hueco en el mercado.
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Dodge Avenger
En un principio el Avenger estará disponible con dos motores, un turbodiesel de 2 litros y 140 CV de potencia –de origen Volkswagen- y un gasolina, también de 2 litros de cilindrada y 156 CV de potencia. Éste último pertenece a la familia de motores World Engine que se fabrican en la planta de Dundee, Michigan (EE.UU.) y que está participada a partes iguales por Daimler Chrysler, Hyundai y Mitsubishi. Este motor dispone de colector de admisión variable, distribución doble VVT y dos ejes de equilibrado contrarrotantes; la caja de cambios para este motor es manual de cinco relaciones.

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DODGEAVENGER

En nuestro mercado será, sin lugar a dudas, la variante dotada del motor turbodiesel la que mayor demanda tenga. Este motor, con inyección directa y tecnología bomba-inyector es el mismo que se monta en modelos de la marca alemana de la que procede y de vehículos de Chrysler –Jeep Compass- y Dodge –Caliber- y tiene como principal particularidad la entrega de par desde muy bajas revoluciones. Uno de los motivos por los que no se recurre a otros motores existentes dentro del Grupo Chrysler es porque prácticamente todos están diseñados para ir montados de forma longitudinal, con lo que en este modelo no tendría cabida. La caja de cambios también es de origen VW, con seis relaciones. En principio no se tiene idea de montar en ninguno de los Avenger una caja de cambios automática.

No vamos a engañarnos, antes de montarnos en el Avenger para realizar el recorrido por carretera, teníamos una idea de qué nos íbamos a encontrar: coche americano=suspensiones blandas. Craso error, tras unos cuantos kilómetros empezamos a darnos cuenta de que los estereotipos no se cumplen siempre. Si bien la dirección no es muy refinada, lo cierto es que el comportamiento dinámico del Avenger no tiene apenas “peros” que ponerle. La carrocería va muy bien sujeta –luego nos enteramos de que todos los modelos que vengan a Europa lo harán con la suspensión deportiva RT que es una opción en EE.UU. y que lleva muelles y amortiguadores más firmes de tarado-, el tren delantero entra en las curvas sin que el subviraje se muestre de modo muy acusado, y el tren trasero está muy sujeto y no tiende a salirse de la trayectoria en ningún caso. Los cambios de apoyo se realizan con total rapidez y todo el conjunto ofrece al conductor –y a los acompañantes- una alta sensación de seguridad cuando se rueda deprisa por zonas con muchas curvas.

En vías rápidas el Avenger también muestra un buen aplomo. La dirección no ofrece un tacto demasiado firme, pero tampoco se puede decir que no tenga bien informado al conductor de lo que sucede entre las ruedas y el suelo. El cambio –salvo por el detalle de los golpes en el codo- cuenta con un buen tacto y precisión, aunque no es demasiado rápido. En definitiva, el Avenger nos ha sorprendido gratamente ya que permite una conducción de corte dinámico, con un buen grado de confort y con unas prestaciones más que suficientes para mantener un buen ritmo en los viajes largos.

El Avenger no empezará a venderse en nuestro mercado hasta el próximo mes de septiembre con lo que los precios y equipamiento no serán comunicados hasta más adelante. Como adelanto se baraja una cifra de por debajo de los 22.000 euros para las versiones más baratas. Habrá que esperar pero a poco que el precio esté ajustado, podemos afirmar que el Avenger será un modelo muy a tener en cuenta. En un principio el Avenger estará disponible con dos motores, un turbodiesel de 2 litros y 140 CV de potencia –de origen Volkswagen- y un gasolina, también de 2 litros de cilindrada y 156 CV de potencia. Éste último pertenece a la familia de motores World Engine que se fabrican en la planta de Dundee, Michigan (EE.UU.) y que está participada a partes iguales por Daimler Chrysler, Hyundai y Mitsubishi. Este motor dispone de colector de admisión variable, distribución doble VVT y dos ejes de equilibrado contrarrotantes; la caja de cambios para este motor es manual de cinco relaciones. En nuestro mercado será, sin lugar a dudas, la variante dotada del motor turbodiesel la que mayor demanda tenga. Este motor, con inyección directa y tecnología bomba-inyector es el mismo que se monta en modelos de la marca alemana de la que procede y de vehículos de Chrysler –Jeep Compass- y Dodge –Caliber- y tiene como principal particularidad la entrega de par desde muy bajas revoluciones. Uno de los motivos por los que no se recurre a otros motores existentes dentro del Grupo Chrysler es porque prácticamente todos están diseñados para ir montados de forma longitudinal, con lo que en este modelo no tendría cabida. La caja de cambios también es de origen VW, con seis relaciones. En principio no se tiene idea de montar en ninguno de los Avenger una caja de cambios automática.

No vamos a engañarnos, antes de montarnos en el Avenger para realizar el recorrido por carretera, teníamos una idea de qué nos íbamos a encontrar: coche americano=suspensiones blandas. Craso error, tras unos cuantos kilómetros empezamos a darnos cuenta de que los estereotipos no se cumplen siempre. Si bien la dirección no es muy refinada, lo cierto es que el comportamiento dinámico del Avenger no tiene apenas “peros” que ponerle. La carrocería va muy bien sujeta –luego nos enteramos de que todos los modelos que vengan a Europa lo harán con la suspensión deportiva RT que es una opción en EE.UU. y que lleva muelles y amortiguadores más firmes de tarado-, el tren delantero entra en las curvas sin que el subviraje se muestre de modo muy acusado, y el tren trasero está muy sujeto y no tiende a salirse de la trayectoria en ningún caso. Los cambios de apoyo se realizan con total rapidez y todo el conjunto ofrece al conductor –y a los acompañantes- una alta sensación de seguridad cuando se rueda deprisa por zonas con muchas curvas.

En vías rápidas el Avenger también muestra un buen aplomo. La dirección no ofrece un tacto demasiado firme, pero tampoco se puede decir que no tenga bien informado al conductor de lo que sucede entre las ruedas y el suelo. El cambio –salvo por el detalle de los golpes en el codo- cuenta con un buen tacto y precisión, aunque no es demasiado rápido. En definitiva, el Avenger nos ha sorprendido gratamente ya que permite una conducción de corte dinámico, con un buen grado de confort y con unas prestaciones más que suficientes para mantener un buen ritmo en los viajes largos.

El Avenger no empezará a venderse en nuestro mercado hasta el próximo mes de septiembre con lo que los precios y equipamiento no serán comunicados hasta más adelante. Como adelanto se baraja una cifra de por debajo de los 22.000 euros para las versiones más baratas. Habrá que esperar pero a poco que el precio esté ajustado, podemos afirmar que el Avenger será un modelo muy a tener en cuenta.

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