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Los trabajadores de Delphi, aún sin finiquito

Los 1.549 ex trabajadores de Delphi tendrán que esperar hasta el viernes para inscribirse en el Servicio Andaluz de Empleo porque la multinacional estadounidense no ha presentado los talones de indemnización ni los finiquitos, aunque la Junta ya ha montado un dispositivo en la factoría de Puerto Real (Cádiz).
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Los trabajadores de Delphi, aún sin finiquito
Después de que el pasado 31 de julio se extinguieran los contratos de la totalidad de la plantilla, el Servicio Andaluz de Empleo (SAE), en colaboración con el INEM, instaló ayer en la factoría cinco puestos de atención que pretenden facilitar la inscripción en el paro de los ex trabajadores.

Este dispositivo especial, compuesto por 14 funcionarios que atenderán a unos 200 ex empleados al día, debería haber empezado a funcionar ayer. Sin embargo, la empresa no ha presentado los talones de las indemnizaciones ni los finiquitos, lo que impide la inscripción de los ex empleados en el paro, indicaron a Efe fuentes de la Consejería de Empleo. De este modo, los trabajadores tendrán que esperar hasta el viernes para inscribirse como demandantes de empleo.

Las previsiones que maneja la Junta son que el próximo viernes comiencen a registrarse en el SAE los empleados cuyos apellidos estén comprendidos entre las letras A y G y tengan domicilio en Puerto Real, mientras que el dispositivo finalizará el 22 de agosto con la inscripción de los residentes en Rota, Tarifa, Trebujena, Vejer y Villamartín.

Este dispositivo especial montado por la Junta pretende, además de facilitar la reincorporación laboral de los ex trabajadores de Delphi, evitar el "colapso" de las oficinas del SAE de la provincia de Cádiz, por lo que las autoridades decidieron trasladar recursos humanos y técnicos a la propia planta.

Fuentes de la Consejería de Empleo aseguraron que el resto de parados de la zona recibirán la atención habitual sin verse perjudicados por la situación de los ex empleados de Delphi.

El proceso de cierre de la planta comenzó el 1 de enero de 2007, cuando la dirección de Delphi, el mayor fabricante de componentes de automóviles del mundo, informó al Comité de Empresa Europeo sobre el acuerdo de venta de la compañía a la firma de inversiones Platinum Equity.

Posteriormente, el 22 de febrero, la dirección de la planta gaditana comunicó al Comité de Empresa el cierre de la empresa, tras haber registrado 150 millones de euros de pérdidas operativas durante los últimos cinco años, sufrir altos costes y ser incapaz de atraer nuevos contratos de negocios de manera competitiva.

Después de un periplo de reivindicaciones, marchas y protestas de los trabajadores, así como de reuniones y negociaciones con los gobiernos central y autonómico, el 5 de julio se alcanzó un acuerdo entre la empresa estadounidense, la Junta y los sindicatos.

El pacto incluía la cesión a los trabajadores de los activos de la factoría (no así de las patentes) y una indemnización de 45 días de sueldo por cada año trabajado, lo que supone un importe total de más de 120 millones de euros.

Cuatro días más tarde, la plantilla de Delphi ratificó el acuerdo con el apoyo del 89,3 por ciento de los votos emitidos.

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