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Controles de drogas: la gran incógnita

El control de drogas es una prueba incipiente en nuestro país. Todavía no está estandarizada y recuerda a los controles de alcoholemia en sus inicios. Aunque no se realizan muchas por falta de recursos, la tendencia es ascendente. Te desvelamos las principales incógnitas de este gran desconocido.
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Controles de drogas: la gran incógnita
A diferencia que la conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas, el caso de las drogas es mucho más complicado. Sin embargo, legalmente, los derechos y deberes que tiene un automovilista sometido a una prueba por ingesta de sustancias estimulantes son los mismos que en un control de alcoholemia.
La diversidad de sustancias que existen impide realizar un análisis cuantitativo como en el caso del alcohol. Esta es la principal traba que encuentra la ley en esta materia. El consumo de drogas supone, al igual que el alcohol, una falta muy grave o un delito contra la seguridad del tráfico, todo depende de la cantidad. Pero, ¿cómo puede ésta determinarse si los detectores de drogas sólo realizan un análisis cualitativo? Te explicamos cómo funciona. Actualmente, los controles de tráfico orientados a detectar el consumo de sustancias psicotrópicas no está muy generalizado. La razón es que los agentes en España disponen de un número reducido de estos dispositivos, debido a su elevado precio.

No obstante, cada vez se realizan más en nuestro país debido a que, según nos informa la Guardia Civil de Tráfico, atiende a una iniciativa de la Unión Europea para reducir el consumo de drogas en la conducción. El aparato que se está utilizando hoy en día en toda Europa, incluido nuestro país, es el DrugTest 500, fabricado por Dräger. Detecta cualitativamente el consumo de drogas a través de la saliva y está preparado para distintas variantes de estupefacientes: anfetaminas, metanfetaminas, opiáceos, cocaína, benzodiacepinas y cannabis. Primero fue utilizado a modo de prueba por los Mossos d’Esquadra en Cataluña y por la Ertzaina en el País Vasco, pero desde hace tiempo ya está a disposición de la Guardia Civil de Tráfico en todo el territorio español. Ventaja del DrugTest 500: no invade la intimidad del sujeto analizado.

Inconvenientes DrugTest 500: sólo estima qué droga se ha consumido, pero no indica la cantidad. Tarda mucho en analizar la sustancia, lo que en ocasiones invalida la prueba.
Al pasar un control de drogas, el procedimiento a seguir es exactamente el mismo que en la prueba de alcoholemia. Sin embargo, al ser un análisis que revela el tipo de sustancia pero no la cantidad de la misma, los positivos requieren una segunda prueba en un centro médico. Al contrario que con el detector de drogas, con un análisis clínico sí se puede determinar la cantidad de la sustancia en sangre. Los agentes te someterán a la prueba de saliva y, en caso de ser positivo, se envía como evidencia a un centro clínico para analizarlo y determinar el tipo de sanción. Cuando preguntamos a los agentes sobre el rasero que utilizan para diferenciar entre falta administrativa y delito, exponen que lo más indicativo son los síntomas del conductor. La sintomatología se materializa en la conducta al volante y en evidencias físicas, como, por ejemplo el aspecto de los ojos, si están enrojecidos o con las pupilas dilatadas. La ley lo expone muy claro: el agente podrá detener a cualquier persona que muestre síntomas evidentes o manifestaciones que denoten la presencia de psicotrópicos, estupefacientes, estimulantes o cualquier otra sustancia análoga. Los síntomas determinan si ese conductor supone o no un grave peligro para el resto de usuarios. Normalmente, cuando un conductor es parado por su extraña conducta hablamos de un delito. Asimismo, si es sometido a un control rutinario y muestra claros síntomas de ir drogado también supone un delito. En los demás casos, aún dando positivo pero mostrando completas capacidades para circular, se tramita como una falta muy grave -multa de entre 300 y 600 euros, resta de 4 a 6 puntos del carné y retirada durante un mes del permiso de conducir-.

El inconveniente son los falsos positivos. Según nos detalla Mario Arnaldo de AEA, es que, en algunos casos, ‘se puede dar positivo incluso después de una semana’. Hay sustancias que perduran en el organismo aunque no se esté bajo sus efectos. Es decir, aun estando en plenas condiciones para conducir es posible dar positivo. El principal argumento que podemos exponer es la declaración de un médico. Como hemos indicado, en el caso de las drogas la última palabra la tiene el doctor. Si no estás de acuerdo con el resultado del detector de drogas, recuerda que la prueba será analizada por un centro médico y que el resultado del mismo prevalecerá sobre el de este dispositivo. Otra estrategia de la que se puede echar mano para recurrir es, al igual que en los controles de alcoholemia, que no se hayan respetado tus derechos durante la realización de la prueba o que el agente no haya cumplido correctamente el protocolo especificado. Desde Autopista.es te recordamos que lo ideal es coger el coche sin una gota de alcohol en tu sangre. No olvides que unas 1.500 personas mueren al año y 50.000 resultan heridas en accidentes de tráfico relacionados con el consumo de alcohol, y el 10 por ciento de los siniestros más graves están provocados por el consumo de drogas ilegales.
Controles de alcoholemia: tus derechos
Tus deberes en un control de alcoholemia

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