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No hay crisis para los coches de lujo

2013 ha sido un año de récord para Rolls-Royce y Bentley. Nunca antes en sus respectivos 110 y 95 años de historia habían llegado a un nivel de ventas semejante, lo que ha permitido la expansión de su red comercial en distintas partes del mundo.
Pablo Mallo.

Twitter: @p__mallo -

No hay crisis para los coches de lujo

Está claro que la crisis ni es mundial ni afecta a todos por igual, y tanto Bentley como Rolls-Royce han podido reforzar su posición como fabricantes de vehículos de lujo durante el pasado 2013. En el caso de Bentley, con unas ventas de 10.120 unidades (8.510 en 2012), mientras que Rolls-Royce ha entregado 3.630 coches (3.575 en 2012). Son bastantes menos en el caso de Rolls, pero hay que tener en cuenta que ningún modelo de su gama baja de los 300.000 euros, frente a los 200.000 euros del Bentley más económico. Sus productos más caros ascienden a 565.000 €, que es lo que cuesta el Rolls-Royce Phantom de batalla alargada, y a 357.000 € para el buque insignia de Bentley, el Mulsanne. Sin embargo el precio final real puede ser muy variable, pues ambas marcas ponen a disposición del cliente cualquier tipo de demanda que solicite en cuanto a materiales, terminaciones, pinturas o equipamiento, siempre que cumpla los requisitos de calidad exigidos. Por tanto, no existe un precio máximo estipulado.

 

Tampoco faltan ediciones especiales con las que tentar a algún comprador multimillonario. Puestos a buscar el exceso y la exclusividad, el Rolls-Royce Celestial Phantom eleva la artesanía al máximo con 446 diamantes auténticos insertados en las terminaciones de madera del habitáculo, que combinan con su conocido techo estrellado a base de filamentos de fibra óptica, o con su pintura con partículas de cristal para otorgar más brillo. Quién fuera jeque...  

No hay crisis para los coches de lujo 

El mimo a la hora de cuidar los detalles, la calidad y el trabajo artesanal de sus interiores son puntos que sus clientes saben apreciar y están dispuestos a pagar por ello para tener un coche único, pues son tantas las posibilidades de personalización que es casi imposible encontrar dos modelos iguales. Pero también el incremento en su carga tecnológica ha tenido mucho que ver. Bentley, por ejemplo, ha conseguido con su nuevo Flying Spur 2.005 matriculaciones en el último cuatrimestre de 2013, es decir, casi lo mismo que su predecesor, el Continental Flying Spur, en sus 7 años de vida, en los que alcanzó 2.700 unidades vendidas.

 

El continente americano (3.140 unidades), China (2.191), Europa (1.480) y Oriente Medio (1.185) son los principales mercados para Bentley y de ellos únicamente en China han bajado sus ventas, que en 2012 fueron de 2.253 unidades. En total, Bentley ha ampliado su red de puntos de venta un 11%, hasta los 193 concesionarios.

 

Rolls-Royce, por su parte, también concentra el grueso de sus matriculaciones en China y Estados Unidos, y durante 2013 ha abierto 15 nuevos puntos de venta en diferentes partes del globo, hasta llegar a los 120 concesionarios.

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