Publicidad

Coches americanos de importación

Después de su viaje por mar desde Estados Unidos, el vehículo ya ha llegado a un puerto marítimo español. Antes de su uso y disfrute, nuevos trámites: aduana, gastos de importación, liquidación de impuestos españoles (IVA e impuesto de matriculación) y homologación técnica.
-
Coches americanos de importación
El barco encargado del transporte de nuestro coche de importación americano ya ha llegado a un puerto español. En este proceso de descarga del mismo, aparecen nuevos gastos y trámites legales. Por ello, se han de pagar los gastos generados por una importación así como un gasto denominado Despacho de Aduanas (tiene un coste fijo de 190 euros).
Antes de dicha descarga, los inspectores de aduanas se encargan de revisar de arriba abajo el vehículo, en busca de materiales prohibidos según la ley internacional reguladora de importación (algunos tipos de pieles, de madera, etc.). El proceso está llegando al final. Nuevo paso: liquidar impuestos de España. Si el automóvil elegido es un clásico, éste cuenta con un IVA reducido del 8 por ciento, mientras que en el resto de vehículos el IVA es del 18 por ciento. Previamente, habría que abonar un 10 por ciento de arancel (los coches históricos o clásicos están exentos de este arancel).

Una vez abonados los gastos del IVA, hay que afrontar el proceso de matriculación y homologación para su circulación por territorio español. Antes de la matriculación, el conductor puede disfrutar de su vehículo si éste incorpora unas placas verdes de matrícula provisionales (válidas durante dos meses). Dependiendo del automóvil, varía el impuesto de matriculación. En primer lugar, si el coche elegido es clásico, éste cuenta con un gravamen de matriculación del 12 por ciento. Si el coche es catalogado como moderno –desde 2004-, estará sujeto al actual impuesto de matriculación, que a su vez se basa en las emisiones de CO2 de cada vehículo. En el caso español, los coches americanos más demandados suelen ser de gasolina de gran cilindrada y potencia, por lo que en la mayor parte de los casos el tributo que se tiene que pagar a la hora de matricularlo es de un 14,75 por ciento (más sobre el impuesto de matriculación en España). Por supuesto, no nos debemos olvidar de las tasas de Tráfico (web de la DGT). Para homologar nuestro vehículo, una vez más tendremos que tener en cuenta si es histórico o moderno. En el primero de los casos, es la propia comunidad autónoma (previo informe elaborado por un ingeniero del laboratorio de históricos de cada comunidad; éste se envía al Gobierno central que emite finalmente un dictamen para su aprobación; después se lleva a la ITV y finalmente se matricula, con las tasas de Tráfico correspondientes) la que se encarga de la homologación de los coches clásicos. Este tipo de gasto de homologación ronda los 300 euros. Por el contrario, si el coche es considerado moderno, la homologación cuesta 1.500 euros.

Para homologar un vehículo americano de importación para su circulación en España, sólo organismos como el INTA y el IDIADA tienen competencia para hacerlo. Estos organismos inspeccionan el vehículo y deciden qué parte o partes del mismo no cumplen con la normativa española. Lo más frecuente en una homologación es cambiar la luz intermitente (en España, ha de ser de color ámbar, mientras que en EE.UU. es de color rojo) y la instalación de una luz trasera antiniebla (en Estados Unidos, está prohibido). Cuando el coche ha realizado toda esta maratoniana carrera de trámites y pepeleos, el conductor tiene que abonar todos los gastos generados de transporte, aduanas, homologación e impuestos. Como toda empresa, también se incluyen unos honorarios por la gestión en la compra (500 euros), transporte (500 euros) y homologación (500 euros). La cifra indicada entre paréntesis corresponde al caso de la empresa XLCars. Desde que el conductor elige su vehículo hasta que puede conducirlo en España con todos los papeles en regla, el plazo estimado es de unos dos meses y medio. Como veis, no es tanto tiempo si se considera que en España ciertos modelos de ciertos fabricantes superan con creces los tres, cuatro incluso cinco meses.

En coches para restaurar, no hay garantía mecánica (en el caso de XLCars, todos los clientes tienen la garantía de que el coche les va a llegar tal y como se le ha descrito en las características del mismo; en caso contrario, el contrato se declara como incumplido y tiene derecho a la reparación del mismo para que quede en el mismo estado descrito en las características sin coste adicional para él o a la devolución del dinero). En cuanto a coches modernos, si lo elige la empresa hay 6 meses de garantía en coches usados y un año en coches nuevos. Estas garantías se pueden prolongar con un coste añadido.
- Trámites en Estados Unidos
- Las ofertas más destacadas
Te recomendamos

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Antes de que lleguen las fuertes nevadas, Autopistas se anticipa a la llegada del inv...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.