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El aire acondicionado, siempre perfecto

Tener en el habitáculo una temperatura inadecuada puede llegar a disminuir nuestros reflejos, aumentando, por tanto, la probabilidad de sufrir un accidente. Tener a punto el aire acondicionado no sólo hará que nuestro viaje sea más agradable, sino también más seguro. Por ello, conviene conocer algunos trucos de mantenimiento y de funcionamiento básicos.
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El aire acondicionado, siempre perfecto
Como la práctica totalidad de elementos mecánicos que configuran nuestro coche, tanto el aire acondicionado como el sistema de climatización necesitan una serie de cuidados para su correcto funcionamiento. Estate atento a los siguientes trucos y consejos:
- En primer lugar y aunque parezca extraño, empezaremos por poner en funcionamiento el sistema periódicamente al menos durante diez minutos sea cual sea la época del año en la que estemos, incluso en invierno. la propia lubricación del dispositivo permite sellar la unidad de aire acondicionado evitando más fugas de lo normal. Si durante el invierno no se ha utilizado el sistema, conviene hacerlo funcionar de nuevo muy lentamente, para evitar problemas derivados de tuberías y uniones resecas. - Cinco minutos antes de finalizar nuestro viaje, apaga el aire dejando la ventilación encendida. Esto permite que el sistema se seque adecuadamente, disminuyendo el riesgo de aparición de hongos y bacterias. La aparición de estos cuerpos extraños suele ser la causante del mal olor que desprenden algunas unidades de aire acondicionado. - Anualmente, es preciso desinfectar el sistema y cambiar el filtro de polen.

- En verano, si hemos dejado el coche aparcado al sol, conviene circular al principio con las ventanillas bajadas y con el aire acondicionado apagado, con el fin de evitar un sobreesfuerzo del sistema hasta que la temperatura del habitáculo se estabilice. - Si observamos una pequeña mancha de agua en el suelo tras aparcar el vehículo, no debemos preocuparnos. Es algo normal que se debe a la humedad del aire condensada en el evaporador del equipo, que se elimina a través de un tubo de desagüe hacia el suelo. - Evita las bajas temperaturas de funcionamiento, el sistema recibe una sobrecarga de trabajo. Los expertos consideran que entre 20 y 22 grados es la temperatura idónea del aire acondicionado/climatizador en nuestro interior. A pesar de estos cuidados de mantenimiento del aire acondicionado, como toda tecnología este sistema no está exento de problemas. Los motivos más comunes de la aparición de posibles problemas de funcionamiento son los siguientes: - El líquido refrigerante esté a un nivel bajo. No se trata de una avería, ya que con una simple recarga el sistema vuelve a funcionar correctamente.

- Condensador sucio: este dispositivo suele ir incorporado justo enfrente del radiador, con lo que no es extraño que se llene de hojas, insectos y demás suciedad que reciba al circular por carretera. Si ésta es la causa, una limpieza con aire a presión podría solucionar los problemas. - Otro elemento que puede fallar es el ventilador de refrigeración del condensador. El condensador suele traer su propio ventilador eléctrico aparte, aunque si el problema es de carácter mecánico, nos veremos obligados a llevar el coche al taller para la reparación del sistema. Por último, debes tener en cuenta que la puesta en marcha del aire acondicionado lleva implícito una pequeña pérdida de potencia en nuestro motor, así que no te asustes si tu coche en algunos momentos pareciese que le faltara un poco de respuesta. Opina nuestro experto, Juan Tortajada Director del Centro Técnico de Autopista: “El sistema de aire acondicionado de nuestro coche, así como el resto de los elementos mecánicos, necesita su mantenimiento para que tenga un buen rendimiento y una larga vida. Se considera normal una pérdida anual de hasta un 10% del refrigerante del sistema por evaporación natural, por lo que cada dos años conviene revisar y recargar el sistema. El cambio del refrigerante implica también la renovación de componentes que evitan la acidificación y oxidación, las cuales pueden afectar al compresor y demás elementos del sistema. La sustitución periódica del filtro de aire del habitáculo se recomienda cada 15.000 kilómetros, y la desinfección del sistema de climatización son operaciones que debemos incluir en el mantenimiento del vehículo. Una desinfección básica podríamos llevarla a cabo nosotros con aerosoles que se comercializan para ello, aunque convendría alternarla con alguna realizada más a fondo por un profesional”.
- El coche siempre a punto

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