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Audi Cross Coupé quattro

La espera ha valido la pena. Aunque lo que se presenta en el Salón de Shanghai como Audi Cross Coupé quattro es un agresivo estudio de diseño, no se puede por menos que pensar que esconde las líneas maestras del futuro Audi Q3, que será desvelado el año 2009.
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Audi Cross Coupé quattro
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Otro de los habituales requiebros efectistas que, luego, se quedan en nada, son los cuatro asientos individuales que pueblan el habitáculo del Cross Coupé quattro, tapizados en cuero marrón. Aquí creemos no equivocarnos si auguramos una banqueta corrida trasera, más o menos, capaz para tres o, al menos, dos plazas y media, en el modelo a la venta. En la zona frontal aparecen dos interesantes novedades. La primera es una zona perforada en el salpicadero, con 4600 pequeños agujeros, que permiten una climatización difusa e indirecta, sin corrientes de aire molestas. Dispone de un elemento de control que con un toque del dedo simula el movimiento rotativo de los mandos tradicionales. Un sensor reconoce cuál de las dos zonas climatizadas es la elegida por el conductor sin necesidad de que éste accione un superfluo segundo panel de control. Otra novedad es la pantalla del sistema de control MMI, dotada con tecnología dual, que permite ver diferentes imágenes, en función del ángulo de visión. De esta manera, el conductor puede leer datos del ordenador de a bordo,por ejemplo, mientras su acompañante se deleita viendo un programa de televisión.

Al fin, Audi desvela su nueva generación de mecánicas turbodiésel de cuatro cilindros con sistema de inyección por conducto común en lugar del veterano con inyector/bomba. Y lo hace en este Cross Coupé quattro, con una especificación que lleva la potencia hasta los 204 CV para dos litros de cilindrada. El par máximo es de 40,8 mkg en una zona estable entre 2.000 y 3.500 rpm, anunciando un algo grado de refinamiento y eficiencia. El consumo medio se cifra en unos escasos 5,9 l/100 km. El sistema de inyección alcanza una presión máxima de 2.000 bar y los inyectores son piezoeléctricos, que permiten un variado número de inyecciones por ciclo. Audi anuncia que esta mecánica supera las futuras normativas anticontaminación Euro 6 y las más estrictas norteamericanas, gracias al uso del filtro de partículas y del sistema Bluetec, de aporte de urea en el sistema de escape.

La transmisión quattro incluye un embrague viscoso de discos múltiples, de tipo Haldex, capaz de transmitir y distribuir de forma variable e casi instantánea el par entre las ruedas delanteras y posteriores, tal como lo hace en los A3 quattro y TT. La caja de cambios es S tronic, sin pedal de embrague, que puede actuar de forma totalmente automática o manual mediante palancas tras el volante. Dada la plataforma sobre la que se erige, no es extraño que el Audi Cross Coupé quattro presente la suspensión delantera de tipo McPherson, con una trasera multibrazo de cuatro tirantes. Los neumáticos 245/50 serán pilares de un agarre al asfalto que se presenta impactante. Siguiendo las tendencias más modernas –encontradas en el Audi R8 y en el TT-, los amortiguadores son de fuido magnético, con lo que cambian su dureza de forma constante e instantánea. Como colofón a un bastidor de primera, los frenos disponen de discos cerámicos –con mezcla de carbono-, que ahorran 20 kg de peso y permitirían una vida de más de 300.000 km de uso. Con este nombre la firma germana presenta en el Cross Coupé quattro un sistema por el cual el conductor selecciona tres configuraciones de rendimiento, que afectan al motor, caja de cambios y amortiguadores. El resultado es un coche que puede ser disfrutado en tres formas diferentes, abarcando desde lo más deportivo a lo más ahorrativo.

El sistema básico es el modo “dinámico”, que se elige en el mismo momento que se arranca el motor y que combina la prestación y el confort de manera confortable. El modo “deportivo” transforma al Cross Coupé con una suspensión más firme, un motor que responde más espontáneamente y la transmisión S tronic realiza los cambios a un régimen más alto. Elección ideal para las carreteras reviradas. Por último, si el conductor elige el modo “eficiente” en el MMI, tanto el motor como la transmisión responderá más suavemente a la actuación sobre el acelerador y el cambio, de manera que se traduzca en una conducción relajada y que se traduzca en un bajo consumo y pocas emisiones. Para potenciar esto, el sistema llega, incluso, a desconectar servicios de alto consumo como el climatizador, por ejemplo. También se sirve del sistema de navegación y el control de crucero para reducir la velocidad ante circunstancias por venir –rotondas, cruces, etc- evitando las fuertes frenadas.
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