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Alemania quiere recompensar la compra de coches ecológicos

El ministro de transportes alemán, Wolfgang Tiefensee, ha declarado recientemente que deberían ser recompensados con reducciones fiscales todos aquellos que compren coches ecológicos, que emitan menos CO2 y quemen menos combustible.
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Alemania quiere recompensar la compra de coches ecológicos
«Cuanto más ecológico sea el coche, mayor debería ser ese descuento fiscal», explicaba Tiefensee en el editorial de un diario. La idea del ministro es totalmente contrapuesta a la intención en otros países europeos de cobrar más a los conductores con vehículos más contaminantes. «La industria de automóvil tiene que hacer más para proteger el medioambiente».

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los automóviles en Alemania se redujeron un 12 por ciento desde 1996, según la Asociación Alemana de la Industria Automovilística (VDA). La asociación asegura que el retroceso de 15 millones de toneladas de CO2 se produjo a pesar de que el parque automovilístico creció.

Alemania es el único país de la Unión Europea (EU) en donde se ha dado esta tendencia bajista desde 1999, debido a que en otros países miembros el proceso de reducción empezó en 2002 ó 2003. El tráfico rodado generó en 2004 el 18 por ciento del CO2 emitido en Alemania, hasta 158 millones de toneladas, según esta asociación. Si se consideran sólo los turismos, las emisiones sumaron el 13 por ciento del CO2 emitido en este país en 2004. Por otro lado, la mayoría de los ministros de energía de la Unión Europea se negó en redondo a separar obligatoriamente la fuerte integración vertical del sector energético y que, en ocasiones, hace que una misma empresa controle tanto la producción como la distribución de la energía, tal y como proponía la Comisión Europea. La comisaria europea de Competencia, Neelie Kroes, explicó en enero que esta situación, que se da sobre todo en Francia y Alemania, dificulta la competencia porque desanima la entrada de nuevos operadores al sector y reduce el nivel de inversiones en la red de transporte de energía.

Las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de los automóviles en Alemania se redujeron un 12 por ciento desde 1996, según la Asociación Alemana de la Industria Automovilística (VDA). La asociación asegura que el retroceso de 15 millones de toneladas de CO2 se produjo a pesar de que el parque automovilístico creció. Ya en nuestro país, el presidente de Daimlerchrysler España, Carlos Espinosa de los Monteros, aseguró que la adaptación de los motores de los automóviles a medidas que limiten sus emisiones de CO2 puede suponer un sobrecoste de 3.000 euros en cada coche. Espinosa afirmó que los automóviles producen «sólo el diez por ciento de las emisiones de CO2», mientras que el resto de vehículos de transporte emiten el ocho por ciento «y la industria y el ser humano, el resto». «A todos nos gusta reducir las emisiones, pero a pocos nos gusta pagar ese precio», dijo y abogó «por compartir costes» con otros sectores.

Respecto al cambio climático, Espinosa afirmó que «hay que tener más cuidado» y tener en cuenta que «las medidas propuestas no afectarán a la industria, sino a los usuarios» que serán quienes deban asumir el sobrecoste.

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