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Obligatorio llevar un alcoholímetro en Francia

El pasado 1 de julio, entró en vigor una nueva ley en Francia que obliga a los conductores a llevar un alcoholímetro en el coche. La norma fue aprobada en su día por el antiguo presidente francés Nicolas Sarkozy y su infracción conllevará una multa de 11 euros y la pérdida de un punto del carné, a partir del 1 de noviembre.
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Obligatorio llevar un alcoholímetro en Francia

La nueva ley viene respaldada por las últimas estadísticas de tráfico que indican que el alcohol es el responsable del 30,8 por ciento de los accidentes mortales en Francia. Aunque no se impondrán sanciones hasta que, finalmente en noviembre, entre en vigor la norma, en los locales nocturnos disponen de estos dispositivos desde hace seis meses.

Los dispositivos pueden ser químicos desechables o electrónicos y sus precios oscilan entre 1 y 3 euros los primeros, y hasta 200 euros los electrónicos, que permiten unos 500 controles. No todos valen, sino que tendrán que estar homologados. En la página web de AEA (Automovilistas Europeos Asociados) podemos encontrar la lista de dispositivos válidos.

Desde la propia AEA, Mario Arnaldo, presidente de la misma, nos cuenta también lo controvertido de esta nueva ley. Apunta, que el objetivo del gobierno francés, tiene más un sentido didáctico, ya que su implantación definitiva es muy difícil. A pesar de que AEA, reivindica la implantación de un dispositivo de serie en los coches, que impida arrancar si se supera la tasa de alcoholemia, duda de la legalidad de la ley francesa. Ante la imposibilidad del gobierno francés de obligar a los constructores a equipar un alcoholímetro de serie en sus vehículos (debe ser bajo consenso de la Comunidad Europa), se ha optado por incluir la norma dentro del código de circulación. Por eso, es una medida que busca llamar la atención y tiene un claro interés económico, por parte de los laboratorios fabricantes que podrían ‘hacer el agosto’. Lo mismo ocurrió con los triángulos y los chalecos reflectantes en España, que dieron más beneficios que resultados. En Francia, ya se han vendido todas las existencias que había y estiman que hasta dentro de un par de semanas no tendrán más unidades disponibles en stock.
Además, algo que también provoca controversia, es el hecho de que los alcoholímetros homologados, pueden dar una tasa aproximada pero a efectos legales no tienen ninguna validez. Lo único que pueden hacer, es mentalizar al conductor de no emprender la marcha en su estado.

Cómo nos afectará
Si estáis pensando viajar a Francia en vuestro coche, aún estáis a tiempo, pero a partir de noviembre, los que violen la norma serán sancionados ya que será de aplicación a todos los que circulen por territorio francés. Aunque la multa y la retirada de puntos es de apenas 11 euros y un punto del carné, si que conviene estar informado y comprar alguno de los dispositivos homologados para evitar pasar el ‘mal rato’ si nos coge por sorpresa esta nueva ley. Por ahora la disponibilidad de estos dispositivos en España está aún ‘en el aire’, ya que pueden adquirirse por Internet (siempre comprobando que estén homologados) pero no hay unidades en farmacias como para cubrir un mercado potencial.
Desde AEA, lo que se pide es un código de circulación europeo común porque las diferencias entre las normas de conducción de los distintos países de Europa aún siguen siendo notables. De esa manera, podrían reducirse los problemas que surgen a la hora de viajar en coche en otro país y acabar con normas con claros intereses comerciales que no benefician a la seguridad vial.

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