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Twingo Renault Sport: radical de bolsillo

El inofensivo Twingo recibe el tratamiento Renault Sport para crear una verdadera máquina deportiva, con un chasis súper efectivo y un motor que pide guerra. No se trata de prestaciones puras, sino de auténtica diversión al volante.
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Twingo Renault Sport: radical de bolsillo
La estética no deja lugar a dudas. Los pasos de rueda ensanchados, las llantas de 17 pulgadas oscuras, y los faldones y alerón trasero son toda una declaración de intenciones. El Twingo Renault Sport es una máquina hecha para disfrutar al volante, aunque espacialmente no abulte mucho, y es que en Renault Sport, filial deportiva de la marca francesa, se lo han tomado tan en serio con el pequeño Twingo como con los especializados Clio RS o el Mégane R29. Se ha trabajado mucho en el chasis, en la frenada y en sacar una respuesta lo más deportiva posible del mundano motor de 1.6 litros heredado de los Clio más sencillos. La carrocería se ha rebajado varios centímetros, y con el chasis Cup opcional, que montaba nuestra unidad por 250 Euros, se rebaja un centímetro más, con unos reglajes más deportivos. Monta discos de freno en las cuatro esquinas y de un tamaño considerable para un coche de 3,6 metros. En el motor se ha trabajado mucho en la electrónica, los colectores y en la culata, subiendo el régimen máximo hasta casi las 7.000 rpm y dando una respuesta contundente a muy altas vueltas.
El problema del motor es que al tener “todo arriba”, a medio régimen tiene poco par motor y parece desinflado. Exprimiéndolo sin reparo aparecen los 133 CV y la sonrisa en el conductor, porque este coche puede ofrecer más sensaciones de las que parece en los primeros kilómetros. Por encima del motor brilla el comportamiento en conducción deportiva. El Twingo RS con chasis Cup toma las curvas prácticamente sin balanceo y los neumáticos de 195 mm de sección ofrecen una adherencia brutal. Apurando a tope una frenada el coche entero se apoya en el eficaz tren delantero que no subvira lo más mínimo. Esto descarga la parte trasera, la cual es más viva de lo que parece y hace al coche juguetón y muy ágil. La amortiguación es exquisita, porque a pesar de ser muy rígida y de pesar poco el coche, los neumáticos copian el asfalto a la perfección incluso entre baches.

El Twingo RS es muy racing de reacciones y muy efectivo en conducción deportiva, pero hay que estar preparado para trabajar al volante, sobre todo con el pedal de embrague y el cambio de cinco marchas para mantener el motor en esas últimas 2.000 rpm. Está dirigido a una clientela muy joven que busca sensaciones de conducción antes que prestaciones, así como una mecánica asequible y poco complicada de mantener. Por eso el motor 1,6 16v no cuenta con sobrealimentación, como sí tiene el más exclusivo Abarth 500, el cual tiene una curva de par mucha más llena a pesar de tener la misma potencia máxima. El Twingo RS es un coche muy radical y cumple con su cometido con sobresaliente, ofreciendo muchas sensaciones al volante cuando se le buscan las cosquillas, pero funcionando como cualquier utilitario el resto del tiempo, consumiendo poco y con una agilidad extra entre el tráfico. La falta de comodidad de rodadura ni la tendrán en cuenta los compradores y detalles como el tacto del cambio o la falta de desconexión del ESP, se perdonan viendo el cómputo general.

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Ficha técnica y prestaciones

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