Publicidad

F1: El efecto de los difusores

Mucho se ha hablado desde la pretemporada de los difusores de los monoplazas, pero ¿de dónde surge la polémica? ¿Por qué los difusores de Brawn, Toyota y Williams eran considerados ilegales por el resto de equipos? Vamos a intentar arrojar algo de luz sobre estas preguntas.
-
F1: El efecto de los difusores
En la jornada de ayer, la FIA tomó una decisión que va a influir definitivamente en el devenir del campeonato del mundo de Fórmula 1 de 2009. Legalizó los difusores de los equipos Brawn GP, Toyota y Williams. El difusor es una pieza colocada en el fondo del coche que canaliza el aire que por ahí pasa de una determinada manera generando apoyo aerodinámico. Con la reducción de apoyo provocada por las nuevas normas vigentes este año (alerones, prohibición de aditamentos aerodinámicos en la carrocería etc…), el difusor cobra este año más importancia que nunca. De hecho, su diseño también se había limitado bastante con el fin de lograr que el aire expulsado por los monoplazas tuviese las menores turbulencias posibles, favoreciendo los rebufos y, por tanto, los adelantamientos.

Según el reglamento de 2009, el difusor trasero debe tener una altura máxima de 175 mm en todos sus puntos, ya que hasta la temporada pasada había una diferencia de altura entre la columna central y las dos que hay en cada lado. Equipos como Ferrari o Renault han hecho una interpretación literal de la norma, fabricando piezas muy parecidas entre sí debido a lo aparentemente restrictivo de la normativa. Sin embargo, cuando vimos los difusores de Toyota, Williams, y más tarde Brawn, pudimos apreciar que sus formas eran diferentes. Vamos a centrarnos en el difusor de Brawn GP, ya que es el que mejor resultado está dando, aunque los de Toyota y Williams siguen principios similares a los del monoplaza ex-Honda. El difusor del BGP001 tiene una zona central más o menos triangular que desde un principio levantó sospechas. El secreto finalmente está en que ese “triángulo” desemboca en dos orificios a través de los cuales se cuela el aire, el cual sale por la parte central que comentamos, creando un segundo flujo aerodinámico que aumenta el apoyo y, por tanto, la velocidad de paso por curva. Ese doble canal de aire, el normal y el provocado por los agujeros, es por el cual se le llama a este ingenioso invento “difusor doble”. El origen del invento está en una parte de la normativa que indica que, si se mira el monoplaza desde abajo, no se puede ver a través del difusor ninguna parte del coche. Algunos equipos lo entendieron como que los difusores no podían tener aberturas, mientras que los más listos utilizaron esta laguna para hacer agujeros que canalizasen el aire, pero dispuestos de tal forma que no se saltasen la norma que impide que quede al descubierto alguna parte del coche si se mira desde abajo.

Otro problema que se genera con estas piezas, sobre todo en el caso de Toyota y Williams, es la limitación de la altura máxima. Los tres monoplazas polémicos, pero especialmente los propulsados por el fabricante japonés, superan esa altura en algún punto del difusor, pero esos puntos han sido presentados como partes de la carrocería, con lo cual la FIA no ha podido hacer nada contra ellos. Además, estas partes que superan la altura máxima, también se acogen a la norma de “no se ven desde abajo” para evitar que los difusores sean declarados ilegales. Esto es lo que se llama “ir contra el espíritu de la norma” pero sin quebrantarla literalmente. La FIA puede sancionar por ello, pero no lo ha hecho. Estas razones son las que obligarán a los equipos de los difusores “normales” a modificar toda la parte trasera del monoplaza para adaptar el difusor “doble”, ya que si simplemente adaptan la pieza, probablemente quebranten la norma por lo del tema de los agujeros o de la altura máxima.

Toyota, Williams y Brawn (entonces Honda) fueron presentando sus proyectos a la FIA para que fuesen aprobados. Se dice que Ross Brawn, consciente de lo cerca que estaba su difusor de la ilegalidad, fue presentando la pieza por partes a la FIA, método a través del cual fue pasando las verificaciones sin problemas. Sin embargo Red Bull, que había creado un difusor prácticamente igual al de Brawn, vio cómo su proyecto era echado para atrás por la FIA al presentarlo como un conjunto. Las caras de los hombres de Christian Horner al llegar a Australia y ver los Brawn eran un poema. De esta forma se demuestra una vez más que los reglamentos de la F1 tienen muchas zonas grises, que los equipos más listos deben aprovechar y quieren estar entre los mejores. Es cierto que se podría hacer algo más para clarificar la reglamentación, pero también lo es que los coches de F1 están creados por mentes privilegiadas cuyas soluciones son imposibles de prever por quien hace las reglas.
Mundial de F1

Fórmula 1 2009, todos los datos
No te pierdas nuestro especial de Fórmula 1 con todos los datos: calendario, equipos, pilotos, curiosidades... y las mejores fotos de las chicas de F1.

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.