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Rover 3 Litre Mk II

Hace más de cuatro décadas, los técnicos de Rover supieron crear un automóvil elegante y con potencia más que suficiente para las carreteras de la época. Sin embargo, en el modelo 3 Litre destacan sobre todo su extraordinario confort y el refinado ambiente interior.
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Rover 3 Litre Mk II
Hay automóviles que al primer golpe de vista se asocian de inmediato con el país que los vio nacer. Ése es el caso del modelo que os mostramos ahora. Su estética es tan tradicionalmente británica como el típico bombín, el cambio de guardia en Buckingham Palace, el Finantial Times o las cabinas telefónicas de color rojo.

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Pero por suerte o desgracia, los tiempos cambian y en 2004 pasó a ser propiedad del gigante chino Saic, exactamente un siglo después de que en Coventry se construyese el primer automóvil de la prestigiosa marca británica. Aquel primitivo Rover carecía de suspensión trasera y poseía un motor monocilíndrico de 1,3 litros, al que se sumó desde 1906 un cochecito aún más sencillo, provisto de un motor de 780 cc y que se convirtió en el más barato de todos los coches que se fabricaban entonces en el Reino Unido. Aquel comienzo, centrado en vehículos de planteamiento bastante elemental, siguió siendo el elegido por los directivos de Rover hasta comienzos de los años treinta, cuando en plena crisis económica mundial lanzó un modelo de seis cilindros y 2,5 litros de cilindrada. Se trataba del Rover Meteor, un deportivo que en los rallyes RAC de 1933 y 1934 obtuvo la victoria en su categoría. A lo largo de la década los Rover fueron aumentando de categoría y de cubicaje, completando por arriba su gama con el Twenty, dotado de un novedoso motor de 2.512 cc y seis cilindros con válvulas de admisión en cabeza y válvulas de escape de tipo lateral. Tras la Segunda Guerra Mundial, Rover abandonó Coventry y se trasladó a Solihull, donde en 1945 reemprendió la producción de preguerra. En 1948 lanzó dos berlinas de estilo anticuado y un curioso vehículo que le dio fama mundial: el todoterreno Land Rover. Un año después surgían las berlinas P4 con versiones de 4 y 6 cilindros, una característica luneta trasera ensanchada y el claro propósito de ocupar un sector que antes de la guerra lo cubrían otros fabricantes ya desaparecidos.

De cara a realizar un nuevo salto hacia arriba, los ingenieros de Rover se dedicaron a comienzos de los años cincuenta a desarrollar un modelo de mayor nivel, para el que elaboraron una carrocería monocasco, y encargaron a Farina el diseño de sus líneas. El resultado fue la aparición en el Salón de Londres de 1958 del modelo 3 Litre, también conocido como P5, que se mantuvo en producción en sus sucesivas Series hasta 1973. La unidad que os mostramos está fabricada en 1964 y corresponde a la serie IIC, que incorporaba de serie la dirección asistida. Aunque este ejemplar se matriculó en Barcelona, su comprador fue un empresario peletero establecido en la villa alavesa de Salvatierra que se desplazó a la Ciudad Condal para adquirirlo.
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