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Skoda Scout

Actualizado discretamente en imagen y equipamiento, el renovado Skoda Scout llegará al mercado en septiembre sin pista que se le resista. Una correcta altura libre, una tracción 4x4 de última generación y dos buenas opciones mecánicas (gasolina de 160 CV o TDI de 140) siguen siendo sus credenciales.
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Skoda Scout
Junto a la variante deportiva RS, la actualización de la familia Octavia concluirá con la variante aventurera Skoda Scout que, tras su lanzamiento hace ahora apenas dos años, se consolidará a partir de septiembre ya como un componente fijo en la gama del fabricante checo. Aún no se conocen precios, ni equipamiento final.

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Skoda Scout: lo conducimos

Sí hemos podido ver ya que, robusto y muy práctico tanto para uso diario como para el tiempo de ocio, el renovado Skoda Scout afrontará su segundo ciclo de vida con leves cambios de imagen. Basado como siempre en el Skoda Octavia Combi, ahora incluye una nueva parrilla de radiador –con 19 tiras verticales dentro de un marco cromado–, rediseñados grupos ópticos –en este caso con luces de xenón adaptativas en opción– y sus mismos elementos de protección perimetrales. La imagen campera del Skoda Scout se refuerza nuevamente con una altura al suelo incrementada respecto a la berlina (179 mm de correcta cota libre) y un cubre-cárter. No prescinde tampoco de su habitual tracción a las cuatro ruedas, aunque ahora controlada por un embrague Haldex de cuarta generación muy efectivo. Así, en condiciones normales, el Skoda Scout actúa prácticamente como un tracción delantera, repartiendo el par entre los dos ejes en una proporción del 96 por ciento delante y el 4 por ciento detrás. Sin embargo, ante máximas pérdidas de adherencia, no sólo es capaz de enviar detrás hasta un 90 por ciento de la fuerza, sino que llega a distribuir hasta un 85 por ciento del par a una sola rueda ayudado por el ESP y su función de frenado. La distribución variable de fuerza entre las cuatro ruedas, unida a una correcta altura, convierten al Skoda Scout en un gran compañero de aventuras no extremadamente exigentes. Complementado por unas flexibles suspensiones, las pistas y caminos no le plantean en ningún momento grandes dificultades, a lo que Skoda añade una tapicería en tela más resistente que el resto de la gama Octavia y un agarradero interior en el salpicadero para que se sujete bien el acompañante. Igual que ocurre en el especialista deportivo Skoda Octavia RS, el Skoda Scout estará disponible en dos versiones, una Diesel y otra gasolina, pero en este caso de potencia media y acopladas exclusivamente a una transmisión manual de 6 velocidades. Abre la gama el bloque TDi de dos litros con 140 CV y filtro de partículas: una alternativa muy interesante por recortado consumo (6,4 l/100 km) y gran entrega de par.

Por encima se sitúa en la gama Skoda Scout un 1.8 TSI de 160 CV, más prestacional (alcanza los 211 km/h, con un 0 a 100 km/h en sólo 8,4 segundos -10,2 s el TDI-) y algo menos eficiente (7,8 l/100 km de consumo). Junto a la variante deportiva RS, la actualización de la familia Octavia concluirá con la variante aventurera Skoda Scout que, tras su lanzamiento hace ahora apenas dos años, se consolidará a partir de septiembre ya como un componente fijo en la gama del fabricante checo. Aún no se conocen precios, ni equipamiento final. Sí hemos podido ver ya que, robusto y muy práctico tanto para uso diario como para el tiempo de ocio, el renovado Skoda Scout afrontará su segundo ciclo de vida con leves cambios de imagen. Basado como siempre en el Skoda Octavia Combi, ahora incluye una nueva parrilla de radiador –con 19 tiras verticales dentro de un marco cromado–, rediseñados grupos ópticos –en este caso con luces de xenón adaptativas en opción– y sus mismos elementos de protección perimetrales. La imagen campera del Skoda Scout se refuerza nuevamente con una altura al suelo incrementada respecto a la berlina (179 mm de correcta cota libre) y un cubre-cárter. No prescinde tampoco de su habitual tracción a las cuatro ruedas, aunque ahora controlada por un embrague Haldex de cuarta generación muy efectivo. Así, en condiciones normales, el Skoda Scout actúa prácticamente como un tracción delantera, repartiendo el par entre los dos ejes en una proporción del 96 por ciento delante y el 4 por ciento detrás. Sin embargo, ante máximas pérdidas de adherencia, no sólo es capaz de enviar detrás hasta un 90 por ciento de la fuerza, sino que llega a distribuir hasta un 85 por ciento del par a una sola rueda ayudado por el ESP y su función de frenado. La distribución variable de fuerza entre las cuatro ruedas, unida a una correcta altura, convierten al Skoda Scout en un gran compañero de aventuras no extremadamente exigentes. Complementado por unas flexibles suspensiones, las pistas y caminos no le plantean en ningún momento grandes dificultades, a lo que Skoda añade una tapicería en tela más resistente que el resto de la gama Octavia y un agarradero interior en el salpicadero para que se sujete bien el acompañante. Igual que ocurre en el especialista deportivo Skoda Octavia RS, el Skoda Scout estará disponible en dos versiones, una Diesel y otra gasolina, pero en este caso de potencia media y acopladas exclusivamente a una transmisión manual de 6 velocidades. Abre la gama el bloque TDi de dos litros con 140 CV y filtro de partículas: una alternativa muy interesante por recortado consumo (6,4 l/100 km) y gran entrega de par.

Por encima se sitúa en la gama Skoda Scout un 1.8 TSI de 160 CV, más prestacional (alcanza los 211 km/h, con un 0 a 100 km/h en sólo 8,4 segundos -10,2 s el TDI-) y algo menos eficiente (7,8 l/100 km de consumo). Junto a la variante deportiva RS, la actualización de la familia Octavia concluirá con la variante aventurera Skoda Scout que, tras su lanzamiento hace ahora apenas dos años, se consolidará a partir de septiembre ya como un componente fijo en la gama del fabricante checo. Aún no se conocen precios, ni equipamiento final. Sí hemos podido ver ya que, robusto y muy práctico tanto para uso diario como para el tiempo de ocio, el renovado Skoda Scout afrontará su segundo ciclo de vida con leves cambios de imagen. Basado como siempre en el Skoda Octavia Combi, ahora incluye una nueva parrilla de radiador –con 19 tiras verticales dentro de un marco cromado–, rediseñados grupos ópticos –en este caso con luces de xenón adaptativas en opción– y sus mismos elementos de protección perimetrales. La imagen campera del Skoda Scout se refuerza nuevamente con una altura al suelo incrementada respecto a la berlina (179 mm de correcta cota libre) y un cubre-cárter. No prescinde tampoco de su habitual tracción a las cuatro ruedas, aunque ahora controlada por un embrague Haldex de cuarta generación muy efectivo. Así, en condiciones normales, el Skoda Scout actúa prácticamente como un tracción delantera, repartiendo el par entre los dos ejes en una proporción del 96 por ciento delante y el 4 por ciento detrás. Sin embargo, ante máximas pérdidas de adherencia, no sólo es capaz de enviar detrás hasta un 90 por ciento de la fuerza, sino que llega a distribuir hasta un 85 por ciento del par a una sola rueda ayudado por el ESP y su función de frenado. La distribución variable de fuerza entre las cuatro ruedas, unida a una correcta altura, convierten al Skoda Scout en un gran compañero de aventuras no extremadamente exigentes. Complementado por unas flexibles suspensiones, las pistas y caminos no le plantean en ningún momento grandes dificultades, a lo que Skoda añade una tapicería en tela más resistente que el resto de la gama Octavia y un agarradero interior en el salpicadero para que se sujete bien el acompañante. Igual que ocurre en el especialista deportivo Skoda Octavia RS, el Skoda Scout estará disponible en dos versiones, una Diesel y otra gasolina, pero en este caso de potencia media y acopladas exclusivamente a una transmisión manual de 6 velocidades. Abre la gama el bloque TDi de dos litros con 140 CV y filtro de partículas: una alternativa muy interesante por recortado consumo (6,4 l/100 km) y gran entrega de par.

Por encima se sitúa en la gama Skoda Scout un 1.8 TSI de 160 CV, más prestacional (alcanza los 211 km/h, con un 0 a 100 km/h en sólo 8,4 segundos -10,2 s el TDI-) y algo menos eficiente (7,8 l/100 km de consumo). Junto a la variante deportiva RS, la actualización de la familia Octavia concluirá con la variante aventurera Skoda Scout que, tras su lanzamiento hace ahora apenas dos años, se consolidará a partir de septiembre ya como un componente fijo en la gama del fabricante checo. Aún no se conocen precios, ni equipamiento final. Sí hemos podido ver ya que, robusto y muy práctico tanto para uso diario como para el tiempo de ocio, el renovado Skoda Scout afrontará su segundo ciclo de vida con leves cambios de imagen. Basado como siempre en el Skoda Octavia Combi, ahora incluye una nueva parrilla de radiador –con 19 tiras verticales dentro de un marco cromado–, rediseñados grupos ópticos –en este caso con luces de xenón adaptativas en opción– y sus mismos elementos de protección perimetrales. La imagen campera del Skoda Scout se refuerza nuevamente con una altura al suelo incrementada respecto a la berlina (179 mm de correcta cota libre) y un cubre-cárter. No prescinde tampoco de su habitual tracción a las cuatro ruedas, aunque ahora controlada por un embrague Haldex de cuarta generación muy efectivo. Así, en condiciones normales, el Skoda Scout actúa prácticamente como un tracción delantera, repartiendo el par entre los dos ejes en una proporción del 96 por ciento delante y el 4 por ciento detrás. Sin embargo, ante máximas pérdidas de adherencia, no sólo es capaz de enviar detrás hasta un 90 por ciento de la fuerza, sino que llega a distribuir hasta un 85 por ciento del par a una sola rueda ayudado por el ESP y su función de frenado. La distribución variable de fuerza entre las cuatro ruedas, unida a una correcta altura, convierten al Skoda Scout en un gran compañero de aventuras no extremadamente exigentes. Complementado por unas flexibles suspensiones, las pistas y caminos no le plantean en ningún momento grandes dificultades, a lo que Skoda añade una tapicería en tela más resistente que el resto de la gama Octavia y un agarradero interior en el salpicadero para que se sujete bien el acompañante. Igual que ocurre en el especialista deportivo Skoda Octavia RS, el Skoda Scout estará disponible en dos versiones, una Diesel y otra gasolina, pero en este caso de potencia media y acopladas exclusivamente a una transmisión manual de 6 velocidades. Abre la gama el bloque TDi de dos litros con 140 CV y filtro de partículas: una alternativa muy interesante por recortado consumo (6,4 l/100 km) y gran entrega de par.

Por encima se sitúa en la gama Skoda Scout un 1.8 TSI de 160 CV, más prestacional (alcanza los 211 km/h, con un 0 a 100 km/h en sólo 8,4 segundos -10,2 s el TDI-) y algo menos eficiente (7,8 l/100 km de consumo).
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