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Renault Koleos

El nuevo Renault Koleos calienta aún más el segmento de los todocamino compactos apostando por la funcionalidad, el confort de marcha y una gran polivalencia de uso. Equipa potentes motores Diesel y gasolina a un precio competitivo.
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Renault Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga.

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Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
Cómo es el Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga. Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
Cómo es el Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga. Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
Cómo es el Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga. Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
Cómo es el Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga. Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
Cómo es el Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga. Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
Cómo es el Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga. Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
Cómo es el Koleos
Hay que reconocer que el comportamiento del nuevo Renault Koleos nos ha sorprendido muy gratamente. Y no tanto en carretera como cabría en principio esperar, sino por sus brillantes aptitudes para circular fuera de asfalto. En este sentido, parece dispuesto a liderar la categoría de los todocamino compactos imponiéndose sin contemplaciones a los VW Tiguan o Ford Kuga. Claro que de tal palo es normal que salga tal astilla. Y es que el nuevo Renault Koleos ya hemos dicho que toma por completo su base rodante del nuevo Nissan X-Trail, un modelo “redondo” que siempre ha convencido por su gran respuesta en carretera y off road. De él toma su plataforma y conjunto de suspensiones, compuesto por un eje delantero McPherson y un Multibrazo trasero. Eso sí, los ingenieros de Renault nos aseguran que muelles, amortiguadores y estabilizadoras son específicos para adaptarse a las características dinámicas que ha querido imprimir la firma francesa.

Y, cómo no, del nuevo Nissan X-Trail, y no de un Qashqai que cuenta con un sistema algo más simple, toma el Renault Koleos también su eficaz tracción total inteligente “all mode 4x4 i” . Gestionada por un acoplador electrónico y en modo Auto, el reparto de par entre los trenes delanteros y traseros se efectúa automáticamente en función de las condiciones de adherencia. En arrancadas distribuye hasta un 50/50 entre ambos ejes para garantizar la salida, mientras que luego actúa como tracción únicamente delantera en situaciones normales, para repartir, nuevamente y en caso de necesidad, hasta un 50 por ciento máximo de la fuerza al tren trasero. A través de una tecla en la consola central podemos activar también los sistemas 4x2 o 4x4. Con este último bloqueamos el reparto de par en la proporción 50/50 si nos adentramos en terrenos complicados, un bloque que se desactivará automáticamente al superar los 40 km/h. Consciente de las buenas aptitudes en tierra de su Koleos, Renault nos propone un recorrido muy agresivo. En él prima el trazado por campo, algo muy poco habitual en las presentaciones de estos SUV compactos concebidos fundamentalmente para rodar por asfalto. Y la sorpresa es mayúscula: el nuevo Koleos es todo un guerrero. Apoyado en su siempre efectiva motricidad, el trabajo de las suspensiones es magnífico, con un buen recorrido de amortiguadores y una capacidad de absorción de baches, piedras o desniveles extraordinaria. Es difícil hacer tope con él por complicado que sea el terreno, pues además cuenta con una correcta altura libre (206 mm en la versión gasolina y 188 mm en la Diesel debido al montaje del filtro de partículas) pero, sobre todo, con muy buenas cotas TT, anunciadas oficialmente en un ángulo de ataque de 27º y en uno de salida de 31º. La eficacia del chasis y de los materiales empleados en el Koleos también es destacable, sin apenas ruidos ni crujidos de carrocería.

Los neumáticos contribuyen a este buen comportamiento en campo. A diferencia de los vistosos Kuga o Tiguan, ofrece unas gomas mixtas Continental 4x4 Contact o Hankook DynaPro HP con anchura 225 y un alto perfil 60 para evitar daños en su circulación por tierra. El único inconveniente lo encontramos en su rueda de repuesto de emergencia. Además, cuenta también con dos importantes ayudas a la conducción en este tipo de terreno. Por un lado, dispone del control de descenso HDC, que puede activarse a través de una tecla en la consola central cuando nos enfrentamos a pendientes con un desnivel igual o superior al 10 por ciento. Sólo puede emplearse al circular en 1ª marcha y frena selectivamente cada una de las ruedas para estabilizar el coche por debajo de los 7 km/h de velocidad. El sistema funciona igual de bien al descender marcha atrás. El Renault Koleos dispone además de un sistema de ayuda al arranque en cuesta, esta vez acoplable automáticamente también en desniveles iguales o superiores al 10 por ciento. Esta función permite que el coche no retroceda aún sin pisar el freno durante tres segundos. Para concluir este apartado, un último ejemplo de su concepción campera. Renault ha confeccionado un sistema de navegación con información también de la altura, presión atmosférica, inclinación del vehículo, desnivel de pendiente y hasta brújula digital. La aventura está servida. Si fuera de asfalto el Renault Koleos ofrece un rendimiento sobresaliente para las características de este tipo de vehículos, en asfalto podríamos decir simplemente que cumple. Eso sí, el mismo factor que provoca tan buena respuesta en tierra, la absorción de las suspensiones, se erige en un confortable compañero en carretera. Y es que este 4x4 resulta ante todo comodísimo, “tragándose” cualquier desigualdad del firme para beneficio de sus ocupantes. Renault asegura que “dispone del mejor confort vertical de la categoría”, y no parece faltarle razón. Además, la insonorización y el aislamiento acústico están muy logrados.

Sin embargo, si además de confort de marcha y comodidad, se espera un gran comportamiento dinámico, el Koleos no es la mejor elección. En este sentido, VW Tiguan o Ford Kuga se desenvuelven con más solvencia. Iniciamos la marcha en carretera y, en las primeras curvas, acusamos ya un notable balanceo de carrocería y una clara tendencia al subviraje. Más que a berlina, su conducción en este caso se asemeja mucho a la de cualquier monovolumen medio, tipo Scénic. El peso, una aerodinámica no muy buena (Cx=0,38) y las inercias obligan a tomarse con calma su tránsito por carreteras muy sinuosas. La dirección, siendo correcta, tampoco ayuda en exceso por su tacto demasiado asistido, y eso que deriva del Scénic II donde ya se adaptó para mejorar en precisión. Por el contrario, nada que objetar de los frenos, con buen tacto y mordiente. En definitiva, el Renault Koleos nace como una alternativa más en el pujante segmento de los SUV compactos. Sus armas son un extraordinario confort de marcha y comodidad de viaje para la familia, buena funcionalidad y, esta vez sí, muy buenas posibilidades off road para disfrutar también del ocio.
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