Publicidad

Nissan Navara 2.5 dCi SE

Una comparativa no es nada nuevo, pero si lo que encontramos es una comparativa de toda una gama valorados por los propios usuarios, la cosa empieza a ser distinta. Y eso es lo que os ofrecemos en esta ocasión, el juicio a todas las Pick-Up realizado por lectores, con resultados bastante curiosos.
-
Nissan Navara 2.5 dCi SE
Todo un especialista desde hace décadas en este tipo de modelos Toyota muestra una de las configuraciones más brillantes, tanto en el apartado técnico, como en el de equipamiento, que la sitúa en la cabeza de la categoría y que en algunos elementos la diferencia netamente de sus competidores.

Galería relacionada

Nissan Navara 2.5 dCi SE

Con esta versión SE del Navara, Nissan va netamente más allá de lo que cabe esperar de un vehículo industrial como una Pick-Up. Lo cierto es que cada vez es mayor el porcentaje de clientes de este tipo de modelos que busca un vehículo lúdico, más que una configuración puramente de trabajo. El Navara responde perfectamente a ese planteamiento. Para empezar, el Navara fue el primero en superar la barrera de los 130 CV en lo que se refiere a motorización y aunque luego hubo otros fabricantes que se sumaron a esa escalada de potencia, como suele decirse el que da primero, da dos veces. Por otra parte, en lo que se refiere a configuración interior, el Navara no tiene nada que envidiar, en lo que se refiere a equipamiento, a modelos de todo terreno, digamos de enfoque más lujoso. El climatizador automático, los elevalunas eléctricos en las cuatro puertas o el volante multifunción no son elementos precisamente de un vehículo industrial y crean una agradable atmósfera en el habitáculo, además de favorecer el agrado de conducción. Capitulo aparte merece la calidad de terminación. El ajuste de todos los elementos es impecable y también llama la atención la insonorización del habitáculo. No es que en este sentido exista un abismo entre el Nissan y el Toyota o el Mitsubishi, pero la percepción de calidad es superior en el caso del Navara. Ya hemos citado los 174 CV nominales del cuatro cilindros que, sobre el papel, sitúan al Navara a la cabeza en rendimiento. Pero es que, además, el Nissan es el único del grupo que incorpora una caja de cambios de seis velocidades.

Las seis relaciones tienen dos ventajas. Por una parte la sexta tiene un desarrollo largo, que permite al motor circular en carretera a regimenes bastante moderados, lo que repercute positivamente en el consumo. Por otro lado, también la primera es algo más corta, lo que en el campo aumenta su eficacia, tanto cuando circulamos en largas, como cuando lo hacemos con la reductora conectada. Las cuatro marchas intermedias ofrecen un escalonamiento bastante razonable sin que se aprecien saltos incómodos entre marchas. La capacidad de carga también está entre sus cualidades más sobresalientes. Con sus 1.210 dm3, propiciados por los casi 190 cm de longitud de la caja, ofrece una operatividad sobresaliente. Además, dispone de un ingenioso sistema de anclaje que permite asegurar la carga con comodidad de manera eficiente, independientemente de su tamaño. Unos raíles situados en el piso permiten enganchar una serie de argollas, que de esta manera se convierten en anclajes móviles, con lo que podemos situarlas en la posición más favorable y nos permite situar la carga con absoluta seguridad en el lugar que más nos convenga. El sistema autoriza colocar cargas, poco voluminosas, pero pesadas, en el lugar más conveniente para que no interfiera en el comportamiento del coche, equilibrando el reparto de pesos entre ambos ejes.

La postura de conducción es excelente y la visibilidad bastante buena en general. No vamos a descubrir las cualidades en campo del Navara, pero es algo que no debemos obviar, sobre todo gracias al excelente rendimiento del motor. Con la reductora conectada, solo la capacidad de adherencia de los neumáticos puede plantearnos problemas. La moda de los neumáticos descomunalmente anchos tiene evidentes ventajas estéticas y no deja de tener pequeñas ventajas en asfalto seco. Pero, tanto en agua, como en barro, pueden llegar a ser una limitación notable. Los de 235 de sección que trae de serie no son precisamente “de bicicleta” y se nos antojan más adecuados que los 255 opcionales que montaba nuestra unidad de pruebas. Sobre asfalto mojado, sobre todo cuando circulamos sin carga, pueden llegar a plantearnos algún problema, llegando incluso a hacer “aquaplanning” de atrás, y no tenemos que decir las consecuencias que ello puede tener en un vehículo como este de tracción trasera. En todo caso el resultado del conjunto es sumamente brillante. El motor nos proporciona unas cualidades dinámicas de primer orden, la caja de cambios de seis marchas autoriza gestionar perfectamente los 174 CV de potencia y el habitáculo dispone de un notable grado de refinamiento. Como en la mayoría de sus rivales sólo tenemos un reproche que hacerle y es la ausencia de una variante con muelles en el eje trasero en lugar de ballestas. Perderíamos capacidad de carga en cuanto a peso máximo, pero se ganaría mucho en confort de marcha.
Comparativa de excepción
La gran final
Ford Ranger
Isuzu D-Max
Mahindra Goa
Mitsubishi L200
Ssangyong Actyon
Tata Xenon
Toyota Hi-Lux
Te recomendamos

El Kia Stinger es la gran berlina deportiva de la marca surcoreana. Su versión GT, co...

El cicloturismo es una de las actividades deportivas que más desplazamientos por nues...

Ágil, cómodo y con gran espacio, el Citroën C3 Aircross propone interesantes solucion...

Repasamos todos los SUV a los que hay que estar atento en 2018 y algunos que ya sabem...

Una encuesta a nivel europeo permite a la OCU valorar los coches más y menos fiables ...

Toda la potencia y fuerza que pueda desarrollar un coche deportivo llegará al asfalto...

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.