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Kuga 2.0 TDCI 4WD vs ASX 200 DI-D y Qashqai 2.0 dCi 4x4

Concentran imagen, buen espacio familiar, rendimiento de gran turismo y versatilidad 4x4. Son los llamados SUV compactos; una fórmula que 'cocinó' Nissan y a la que Ford aliñó con su Kuga ingredientes deportivos para liderar, tras Qashqai, tan sabroso mercado. Ahora, Mitsubishi llega también con hambre. El ASX es su receta, pero… ¿Cuál es más irresistible?
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Kuga 2.0 TDCI 4WD vs ASX 200 DI-D y Qashqai 2.0 dCi 4x4

 Sal, pimienta y mucho sabor. Lo que comenzó siendo un plato típico de Nissan ha pasado a formar ya parte del recetario popular. Es la clave del éxito. Igual que la irrupción del Mercedes CLS dio origen a una legión de coupés de 4 puertas, el Qashqai creó escuela. ¿Su secreto? Sin duda, como en la pizza, la masa. Diseñado en 2006, no olvidemos que para rivalizar con el VW Golf, Nissan consiguió un relleno con porciones de monovolumen (espacio, maletero y buenos accesos), de SUV (altura de carrocería y opción de tracción total) y, de lo que en realidad es, de derivado de compacto (eficiencia y respuesta en asfalto).

El Qashqai enganchó así los tres segmentos más demandados... y triunfó: las previsiones quedaron cortas, dobló producción y, en 3 años, vendió más de medio millón de unidades. Hoy, incluso con variante Qashqai+2 de 7 plazas, coquetea con colarse entre los 5 superventas totales del mercado. Al éxito, hay quien reaccionó a tiempo. Como Ford, que a partir del Focus dibujó 2 años después una alternativa más deportiva y estética para liderar ya hoy, tras él, el segmento. Y duplicando a sus rivales; y hay también quien se suma ahora, como el Hyundai ix35 o quien parece atacar más fuerte: Mitsubishi. Basta analizar su derivado de Lancer, el ASX, para ver cómo calca a Nissan en espacio, rendimiento mecánico, equipamiento y dimensiones (el Kuga se desmarca con más presencia TT por superior longitud, anchura y altura).

El Mitsubishi ASX apunta, por tanto, maneras, con un diseño más vistoso y moderno. ¿Para desbancar al plato original? Pues, para recibirle, Nissan se pone al día. Así que nada como enfrentarlos y saborearlos juntos, con suseficaces motores turbodiésel y sistemas de tracción total: sí, la razón de ser del SUV, por más que en ventas supongan sólo un 30% y cuesten hasta 3.000 € más que las de dos ruedas motrices. Vayamos a la mesa.

A los mandos

Prácticamente no hace falta ni abrirlos para conocer su estado de cocción. Hablamos de los SUV compactos con el planteamiento más dinámico del mercado. Nissan y Ford son ya referencia, y ahora Mitsubishi se suma a la filosofía. Con similares y evolucionadas arquitecturas (con ejes delanteros McPherson y traseros multibrazo), cualquiera se conducen fácil y rápido. También el nuevo ASX, que apuesta por la carrocería más ligera (pesa casi 100 kgmenos que Kuga) para ofrecer un comportamiento casi de turismo.

Con buena visibilidad, el Mitsubishi ASX resulta cómodo de conducir y muy eficaz por todo trazado. Desenvuelto en ciudad y asentado en vías rápidas, sólo en firme irregular o grandes badenes pierde calidad de amortiguación con un paso por bache menos confortable. Pero, por lo demás, ni siquiera los fuertes apoyos generan en él problemas. Con buen guiado y tacto de dirección, en curva se mueve bien, siempre por su sitio y con alto agarre. Cierto que su suspensión, inclinada hacia la suavidad, crea un inicial balanceo de carrocería y una consiguiente tendencia a abrir la trazada en virajes muy cerrados, pero siempre en menor proporción que casi todos sus rivales. Sin embargo, aquí, quedan al descubierto. Primero, ante un muy deportivo Ford Kuga ya desde el tacto de mandos.

Y es que, siguiendo la línea marcada por Focus, Ford dispone del SUV más dinámico... aunque con el peor diámetro de giro para moverse entre calles. La precisión del tren delantero (es el único con dirección electrohidráulica), una zaga segura pero más viva y la mayor firmeza de amortiguación (también con los neumáticos más anchos y de menor perfil) generan una agilidad extraordinaria en el Kuga y unos apoyos planos a pesar de su mayor peso. Pero también el mayor silencio de marcha. ¿Serán kilos de material insonorizante?

Y, segundo, ante un Nissan que eleva un grado el rendimiento del Kuga. Porque con nuevos bujes y amortiguadores más suaves y de más recorrido tras su reciente actualización, el Qashqai sigue sujetando de maravilla la carrocería al rodar rápido, donde Nissan transmite también excelente respuesta entre trenes y gran información de reacciones. Ágil, resulta al final también más equilibrado y confortable de rodadura. Es el más agradable en el día a día, a pesar de contar aquí con llanta de 18 pulgadas que copia más el asfalto y con la peor visibilidad trasera. Además, termina imponiendo también mayor versatilidad.

A la seguridad que aporta en cualquiera de ellos sus sistemas 4x4 en firmes de baja adherencia, el modo de tracción delantera con eje trasero conectable delNissan Qashqai, por mando y capaz de bloquear el reparto de par al 50/50 (también en un ASX con 70% de componentes tomados del Outlander), tiene un funcionamiento más rápido que la tracción integral automática de un Kuga(también con menor recorrido de suspensión) que sólo responde a partir de la diferencia de giro entre ejes.

 Puestos a salir del asfalto, el Mitsubishi ASX, por su parte, tiene el inconveniente de una altura de carrocería limitada, hasta 4 cm más baja que el Qashqai. En todo caso no conviene adentrarse con ellos en grandes aventuras por sus neumáticos todos de asfalto. Además, ante el pinchazo,  Ford Kuga MitsubishiASX responden con kit de emergencia y Nissan con rueda pequeña de repuesto. Quedarse tirado en campo puede ser con ellos fácil.


Con efectivos sistemas de tracción 4x4 y buenos bastidores en reacciones y facilidad de conducción, cualquiera de estos SUV de nueva generación presenta un excelente nivel de seguridad. Las diferencias en protección, al final, provienen de equipamiento y capacidad de frenada. En el primer caso todos cumplen sin fisuras, contando de serie con controles de estabilidad, sensores de luz y lluvia, control de crucero y buenos airbags, aunque el Mitsubishi ASX impone sus faros de xenón y sofisticado airbag de rodilla, no disponible en sus rivales. En cambio, en frenada se descuelga de ambos con menos mordiente y mayor rapidez de fatiga, necesitando más metros para la detención. Aquí, el Nissan Qashqai es el que muestra más decisión, acusando menos las inercias.
Motores y espacio

 Sal, pimienta y mucho sabor. Lo que comenzó siendo un plato típico de Nissan ha pasado a formar ya parte del recetario popular. Es la clave del éxito. Igual que la irrupción del Mercedes CLS dio origen a una legión de coupés de 4 puertas, el Qashqai creó escuela. ¿Su secreto? Sin duda, como en la pizza, la masa. Diseñado en 2006, no olvidemos que para rivalizar con el VW Golf, Nissan consiguió un relleno con porciones de monovolumen (espacio, maletero y buenos accesos), de SUV (altura de carrocería y opción de tracción total) y, de lo que en realidad es, de derivado de compacto (eficiencia y respuesta en asfalto).

El Qashqai enganchó así los tres segmentos más demandados... y triunfó: las previsiones quedaron cortas, dobló producción y, en 3 años, vendió más de medio millón de unidades. Hoy, incluso con variante Qashqai+2 de 7 plazas, coquetea con colarse entre los 5 superventas totales del mercado. Al éxito, hay quien reaccionó a tiempo. Como Ford, que a partir del Focus dibujó 2 años después una alternativa más deportiva y estética para liderar ya hoy, tras él, el segmento. Y duplicando a sus rivales; y hay también quien se suma ahora, como el Hyundai ix35 o quien parece atacar más fuerte: Mitsubishi. Basta analizar su derivado de Lancer, el ASX, para ver cómo calca a Nissan en espacio, rendimiento mecánico, equipamiento y dimensiones (el Kuga se desmarca con más presencia TT por superior longitud, anchura y altura).

El Mitsubishi ASX apunta, por tanto, maneras, con un diseño más vistoso y moderno. ¿Para desbancar al plato original? Pues, para recibirle, Nissan se pone al día. Así que nada como enfrentarlos y saborearlos juntos, con suseficaces motores turbodiésel y sistemas de tracción total: sí, la razón de ser del SUV, por más que en ventas supongan sólo un 30% y cuesten hasta 3.000 € más que las de dos ruedas motrices. Vayamos a la mesa.

A los mandos

Prácticamente no hace falta ni abrirlos para conocer su estado de cocción. Hablamos de los SUV compactos con el planteamiento más dinámico del mercado. Nissan y Ford son ya referencia, y ahora Mitsubishi se suma a la filosofía. Con similares y evolucionadas arquitecturas (con ejes delanteros McPherson y traseros multibrazo), cualquiera se conducen fácil y rápido. También el nuevo ASX, que apuesta por la carrocería más ligera (pesa casi 100 kgmenos que Kuga) para ofrecer un comportamiento casi de turismo.

Con buena visibilidad, el Mitsubishi ASX resulta cómodo de conducir y muy eficaz por todo trazado. Desenvuelto en ciudad y asentado en vías rápidas, sólo en firme irregular o grandes badenes pierde calidad de amortiguación con un paso por bache menos confortable. Pero, por lo demás, ni siquiera los fuertes apoyos generan en él problemas. Con buen guiado y tacto de dirección, en curva se mueve bien, siempre por su sitio y con alto agarre. Cierto que su suspensión, inclinada hacia la suavidad, crea un inicial balanceo de carrocería y una consiguiente tendencia a abrir la trazada en virajes muy cerrados, pero siempre en menor proporción que casi todos sus rivales. Sin embargo, aquí, quedan al descubierto. Primero, ante un muy deportivo Ford Kuga ya desde el tacto de mandos.

Y es que, siguiendo la línea marcada por Focus, Ford dispone del SUV más dinámico... aunque con el peor diámetro de giro para moverse entre calles. La precisión del tren delantero (es el único con dirección electrohidráulica), una zaga segura pero más viva y la mayor firmeza de amortiguación (también con los neumáticos más anchos y de menor perfil) generan una agilidad extraordinaria en el Kuga y unos apoyos planos a pesar de su mayor peso. Pero también el mayor silencio de marcha. ¿Serán kilos de material insonorizante?

Y, segundo, ante un Nissan que eleva un grado el rendimiento del Kuga. Porque con nuevos bujes y amortiguadores más suaves y de más recorrido tras su reciente actualización, el Qashqai sigue sujetando de maravilla la carrocería al rodar rápido, donde Nissan transmite también excelente respuesta entre trenes y gran información de reacciones. Ágil, resulta al final también más equilibrado y confortable de rodadura. Es el más agradable en el día a día, a pesar de contar aquí con llanta de 18 pulgadas que copia más el asfalto y con la peor visibilidad trasera. Además, termina imponiendo también mayor versatilidad.

A la seguridad que aporta en cualquiera de ellos sus sistemas 4x4 en firmes de baja adherencia, el modo de tracción delantera con eje trasero conectable delNissan Qashqai, por mando y capaz de bloquear el reparto de par al 50/50 (también en un ASX con 70% de componentes tomados del Outlander), tiene un funcionamiento más rápido que la tracción integral automática de un Kuga(también con menor recorrido de suspensión) que sólo responde a partir de la diferencia de giro entre ejes.

 Puestos a salir del asfalto, el Mitsubishi ASX, por su parte, tiene el inconveniente de una altura de carrocería limitada, hasta 4 cm más baja que el Qashqai. En todo caso no conviene adentrarse con ellos en grandes aventuras por sus neumáticos todos de asfalto. Además, ante el pinchazo,  Ford Kuga MitsubishiASX responden con kit de emergencia y Nissan con rueda pequeña de repuesto. Quedarse tirado en campo puede ser con ellos fácil.


Con efectivos sistemas de tracción 4x4 y buenos bastidores en reacciones y facilidad de conducción, cualquiera de estos SUV de nueva generación presenta un excelente nivel de seguridad. Las diferencias en protección, al final, provienen de equipamiento y capacidad de frenada. En el primer caso todos cumplen sin fisuras, contando de serie con controles de estabilidad, sensores de luz y lluvia, control de crucero y buenos airbags, aunque el Mitsubishi ASX impone sus faros de xenón y sofisticado airbag de rodilla, no disponible en sus rivales. En cambio, en frenada se descuelga de ambos con menos mordiente y mayor rapidez de fatiga, necesitando más metros para la detención. Aquí, el Nissan Qashqai es el que muestra más decisión, acusando menos las inercias.
Motores y espacio

 Sal, pimienta y mucho sabor. Lo que comenzó siendo un plato típico de Nissan ha pasado a formar ya parte del recetario popular. Es la clave del éxito. Igual que la irrupción del Mercedes CLS dio origen a una legión de coupés de 4 puertas, el Qashqai creó escuela. ¿Su secreto? Sin duda, como en la pizza, la masa. Diseñado en 2006, no olvidemos que para rivalizar con el VW Golf, Nissan consiguió un relleno con porciones de monovolumen (espacio, maletero y buenos accesos), de SUV (altura de carrocería y opción de tracción total) y, de lo que en realidad es, de derivado de compacto (eficiencia y respuesta en asfalto).

El Qashqai enganchó así los tres segmentos más demandados... y triunfó: las previsiones quedaron cortas, dobló producción y, en 3 años, vendió más de medio millón de unidades. Hoy, incluso con variante Qashqai+2 de 7 plazas, coquetea con colarse entre los 5 superventas totales del mercado. Al éxito, hay quien reaccionó a tiempo. Como Ford, que a partir del Focus dibujó 2 años después una alternativa más deportiva y estética para liderar ya hoy, tras él, el segmento. Y duplicando a sus rivales; y hay también quien se suma ahora, como el Hyundai ix35 o quien parece atacar más fuerte: Mitsubishi. Basta analizar su derivado de Lancer, el ASX, para ver cómo calca a Nissan en espacio, rendimiento mecánico, equipamiento y dimensiones (el Kuga se desmarca con más presencia TT por superior longitud, anchura y altura).

El Mitsubishi ASX apunta, por tanto, maneras, con un diseño más vistoso y moderno. ¿Para desbancar al plato original? Pues, para recibirle, Nissan se pone al día. Así que nada como enfrentarlos y saborearlos juntos, con suseficaces motores turbodiésel y sistemas de tracción total: sí, la razón de ser del SUV, por más que en ventas supongan sólo un 30% y cuesten hasta 3.000 € más que las de dos ruedas motrices. Vayamos a la mesa.

A los mandos

Prácticamente no hace falta ni abrirlos para conocer su estado de cocción. Hablamos de los SUV compactos con el planteamiento más dinámico del mercado. Nissan y Ford son ya referencia, y ahora Mitsubishi se suma a la filosofía. Con similares y evolucionadas arquitecturas (con ejes delanteros McPherson y traseros multibrazo), cualquiera se conducen fácil y rápido. También el nuevo ASX, que apuesta por la carrocería más ligera (pesa casi 100 kgmenos que Kuga) para ofrecer un comportamiento casi de turismo.

Con buena visibilidad, el Mitsubishi ASX resulta cómodo de conducir y muy eficaz por todo trazado. Desenvuelto en ciudad y asentado en vías rápidas, sólo en firme irregular o grandes badenes pierde calidad de amortiguación con un paso por bache menos confortable. Pero, por lo demás, ni siquiera los fuertes apoyos generan en él problemas. Con buen guiado y tacto de dirección, en curva se mueve bien, siempre por su sitio y con alto agarre. Cierto que su suspensión, inclinada hacia la suavidad, crea un inicial balanceo de carrocería y una consiguiente tendencia a abrir la trazada en virajes muy cerrados, pero siempre en menor proporción que casi todos sus rivales. Sin embargo, aquí, quedan al descubierto. Primero, ante un muy deportivo Ford Kuga ya desde el tacto de mandos.

Y es que, siguiendo la línea marcada por Focus, Ford dispone del SUV más dinámico... aunque con el peor diámetro de giro para moverse entre calles. La precisión del tren delantero (es el único con dirección electrohidráulica), una zaga segura pero más viva y la mayor firmeza de amortiguación (también con los neumáticos más anchos y de menor perfil) generan una agilidad extraordinaria en el Kuga y unos apoyos planos a pesar de su mayor peso. Pero también el mayor silencio de marcha. ¿Serán kilos de material insonorizante?

Y, segundo, ante un Nissan que eleva un grado el rendimiento del Kuga. Porque con nuevos bujes y amortiguadores más suaves y de más recorrido tras su reciente actualización, el Qashqai sigue sujetando de maravilla la carrocería al rodar rápido, donde Nissan transmite también excelente respuesta entre trenes y gran información de reacciones. Ágil, resulta al final también más equilibrado y confortable de rodadura. Es el más agradable en el día a día, a pesar de contar aquí con llanta de 18 pulgadas que copia más el asfalto y con la peor visibilidad trasera. Además, termina imponiendo también mayor versatilidad.

A la seguridad que aporta en cualquiera de ellos sus sistemas 4x4 en firmes de baja adherencia, el modo de tracción delantera con eje trasero conectable delNissan Qashqai, por mando y capaz de bloquear el reparto de par al 50/50 (también en un ASX con 70% de componentes tomados del Outlander), tiene un funcionamiento más rápido que la tracción integral automática de un Kuga(también con menor recorrido de suspensión) que sólo responde a partir de la diferencia de giro entre ejes.

 Puestos a salir del asfalto, el Mitsubishi ASX, por su parte, tiene el inconveniente de una altura de carrocería limitada, hasta 4 cm más baja que el Qashqai. En todo caso no conviene adentrarse con ellos en grandes aventuras por sus neumáticos todos de asfalto. Además, ante el pinchazo,  Ford Kuga MitsubishiASX responden con kit de emergencia y Nissan con rueda pequeña de repuesto. Quedarse tirado en campo puede ser con ellos fácil.


Con efectivos sistemas de tracción 4x4 y buenos bastidores en reacciones y facilidad de conducción, cualquiera de estos SUV de nueva generación presenta un excelente nivel de seguridad. Las diferencias en protección, al final, provienen de equipamiento y capacidad de frenada. En el primer caso todos cumplen sin fisuras, contando de serie con controles de estabilidad, sensores de luz y lluvia, control de crucero y buenos airbags, aunque el Mitsubishi ASX impone sus faros de xenón y sofisticado airbag de rodilla, no disponible en sus rivales. En cambio, en frenada se descuelga de ambos con menos mordiente y mayor rapidez de fatiga, necesitando más metros para la detención. Aquí, el Nissan Qashqai es el que muestra más decisión, acusando menos las inercias.
Motores y espacio

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