Publicidad

Hummer H3 3.7i

Las medidas del H3 hacen de este modelo el Hummer más equilibrado para el uso dual al que se le presupone incluso a este puro y duro todo terreno. Ahora estrena un motor más grande y potente, pero también consume mucho. En definitiva, un modelo auténticamente americano.
-
Hummer H3 3.7i
En su adaptación a Europa el H3 tiene todavía una deuda pendiente: un motor Diesel. Por ahora sólo ofrece dos versiones de gasolina, añadiendo a esta 3.7i de 5 cilindros un novedoso 5.3 V8. La versión probada ha sido renovada recientemente y para no faltar a su grandeza, aumentando cilindrada (200 cm3) y potencia (ahora rinde 245 CV).

Galería relacionada

Probamos el Hummer H3 3.7

La combinación ya nos podemos imaginar que queda lastrada por unos consumos que se nos puede hacer muy cuesta arriba asimilarlos. En ciudad es prácticamente imposible llevar su consumo por debajo de los 20 litros y en carretera favorable y conducción moderada nos tenemos que acostumbrar a considerar 15 litros como algo habitual. No hay ordenador de abordo que nos informe del consumo o la autonomía, y con sus 87 litros de depósito podemos tener problemas para alcanzar los 500 kilómetros. Quizá no se merezca un motor nuevo empezar hablar de sus consumos pero está claro que es una desventaja y, además, con visos de impopular. A su favor ofrece un funcionamiento agradable asociado al cambio automático opcional. Destaca sobre todo la sensación de agilidad que transmite en el inicio de marcha y hasta media velocidad. Esto lo permite ser un coche solvente frente al tráfico normal. A partir de media velocidad el coche pierde brío, porque tiene que bregar con mucho peso, mucha resistencia mecánica y aerodinámica. El cambio automático elegido no parece el ideal para esta combinación. Dispone de sólo cuatro velocidades, y se hace evidente que mueve mucho desarrollo y los saltos son muy amplios. Por esto, en los trazados favorables y ritmos mantenidos el motor destaca por un agrado general notable, pero en los cambios de ritmo no se adapta muy bien. Si buscamos mucha aceleración, el H3 está expuesto a crispantes cambios de marchas y muchas revoluciones y aun así las fases de adelantamiento exigen calcular bien la maniobra. Su imagen no esconde sus intenciones pero sí puede parecer que el H3 pretenda convertirse en una original alternativa todo-camino. Su acabado Luxury, su tapicería de piel, los reglajes eléctricos de sus asientos delanteros, un equipo de música de alta fidelidad o un sistema de navegación parecen adecuar el uso del H3 al uso diario fuera del campo, pero este no es el planteamiento técnico del H3, aunque maquille sus condiciones para poder ofrecer un doble uso.

El H3 se aleja del refinamiento de uso y de equipamiento de un SUV al uso, tipo BMW X5 o equivalentes, y su planteamiento está más en la línea de un Toyota Land Cruiser, incluso de un Jeep Wrangler o Land Rover Defender. En su equipamiento no se contemplan faros de xenon, control de crucero o climatizador… y sí una suspensión más específica de campo, un bloqueo de diferencial trasero o una reductora ultra corta.
¿A la europea?
En marcha
En su adaptación a Europa el H3 tiene todavía una deuda pendiente: un motor Diesel. Por ahora sólo ofrece dos versiones de gasolina, añadiendo a esta 3.7i de 5 cilindros un novedoso 5.3 V8. La versión probada ha sido renovada recientemente y para no faltar a su grandeza, aumentando cilindrada (200 cm3) y potencia (ahora rinde 245 CV). La combinación ya nos podemos imaginar que queda lastrada por unos consumos que se nos puede hacer muy cuesta arriba asimilarlos. En ciudad es prácticamente imposible llevar su consumo por debajo de los 20 litros y en carretera favorable y conducción moderada nos tenemos que acostumbrar a considerar 15 litros como algo habitual. No hay ordenador de abordo que nos informe del consumo o la autonomía, y con sus 87 litros de depósito podemos tener problemas para alcanzar los 500 kilómetros. Quizá no se merezca un motor nuevo empezar hablar de sus consumos pero está claro que es una desventaja y, además, con visos de impopular. A su favor ofrece un funcionamiento agradable asociado al cambio automático opcional. Destaca sobre todo la sensación de agilidad que transmite en el inicio de marcha y hasta media velocidad. Esto lo permite ser un coche solvente frente al tráfico normal. A partir de media velocidad el coche pierde brío, porque tiene que bregar con mucho peso, mucha resistencia mecánica y aerodinámica. El cambio automático elegido no parece el ideal para esta combinación. Dispone de sólo cuatro velocidades, y se hace evidente que mueve mucho desarrollo y los saltos son muy amplios. Por esto, en los trazados favorables y ritmos mantenidos el motor destaca por un agrado general notable, pero en los cambios de ritmo no se adapta muy bien. Si buscamos mucha aceleración, el H3 está expuesto a crispantes cambios de marchas y muchas revoluciones y aun así las fases de adelantamiento exigen calcular bien la maniobra. Su imagen no esconde sus intenciones pero sí puede parecer que el H3 pretenda convertirse en una original alternativa todo-camino. Su acabado Luxury, su tapicería de piel, los reglajes eléctricos de sus asientos delanteros, un equipo de música de alta fidelidad o un sistema de navegación parecen adecuar el uso del H3 al uso diario fuera del campo, pero este no es el planteamiento técnico del H3, aunque maquille sus condiciones para poder ofrecer un doble uso.

El H3 se aleja del refinamiento de uso y de equipamiento de un SUV al uso, tipo BMW X5 o equivalentes, y su planteamiento está más en la línea de un Toyota Land Cruiser, incluso de un Jeep Wrangler o Land Rover Defender. En su equipamiento no se contemplan faros de xenon, control de crucero o climatizador… y sí una suspensión más específica de campo, un bloqueo de diferencial trasero o una reductora ultra corta.
¿A la europea?
En marcha

Utilizamos cookies propias y de terceros para facilitar y mejorar la navegación, mostrarte contenido relacionado con tus preferencias y recopilar información estadística. Si continúas navegando, consideramos que aceptas su uso. Más información.