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Ford Kuga 2.0 TDCI/Renault Koleos 2.0 DCI/Volkswagen Tiguan 2.0 TDI

En su primer año de vida, el Tiguan de VW ha demostrado que es uno de los SUV de tipo compacto mejor dotados de su clase. Ahora le toca defender su posición de privilegio frente a Ford Kuga y Renault Koleos, dos de las últimas novedades que aterrizan en una categoría que sigue creciendo como la espuma.
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Ford Kuga 2.0 TDCI/Renault Koleos 2.0 DCI/Volkswagen Tiguan 2.0 TDI
El VW Tiguan TDI demuestra extraordinarias cualidades y se consolida como uno de los mejores de su clase, especialmente a la hora de rodar sobre el asfalto que, como todo el mundo sabe es, en la mayoría de los casos, el hábitat natural de los SUV. No obstante, tiene que hacer frente a dos competidores de alto voltaje, como son el Ford Kuga y el Renault Koleos, dos coches con mucho atractivo dispuestos a demostrar sus cualidades y con los que ambos fabricantes se adentran en esta categoría.
Para ello, nada mejor que enfrentarlos con el Tiguan, un vehículo que, a pesar de la crisis, está obteniendo un notable éxito comercial, convirtiéndose en uno de los más deseados y mejores referentes de la clase.

Tanto el Tiguan como el Koleos se ofrecen en versiones de 170 CV pero, para la ocasión, hemos escogido las de 140 y 150 CV, respectivamente, ya que por potencia y precio son las que están más cerca de los 136 CV que se anuncian para el Kuga, siendo las que más se venden. En la práctica, lo cierto es que en este apartado están muy igualados y los tres motores dos litros turbodiésel de inyección directa ofrecen un funcionamiento muy parecido. Como se puede comprobar por los datos obtenidos en el banco de rodillos, los tres desarrollan cifras de par muy similares en toda la gama de revoluciones, ofrecen un margen de utilización casi idéntico y sólo en lo que a potencia máxima respecta, tanto el Koleos como sobre todo el Tiguan —que es el más poderoso—, sacan ventaja al Kuga. Este último apenas lo acusa, ya que cuenta con la ventaja de pesar 84 kg menos que el Tiguan y 154 kg menos que el Koleos. Gracias a ello, el Ford es prácticamente igual de rápido que el VW en aceleración y adelantamiento, quedando el Renault en tercera posición, pero por un margen muy escaso. En placer de conducción están también a la par, ya que los tres motores responden bien desde abajo y ofrecen un funcionamiento bastante suave y agradable. De las cajas de cambios puede decirse algo parecido. Todas tienen un tacto suave, rápido y preciso, si bien en este apartado el VW tiene ventaja, ya que para el Tiguan se ofrece en opción la caja automática Tiptronic de convertidor de par y sistema de accionamiento secuencial (1.600 €), con la que no sólo se gana en confort y placer de utilización, sino que también se mejoran notablemente sus posibilidades en conducción todo terreno dado que, de alguna manera, se compensa la ausencia de reductora. Para la práctica del off road, el Tiguan cuenta además con la posibilidad de escoger la versión Country 28º, que dispone de un paragolpes delantero más recortado con el que se aumenta el ángulo de ataque, de una gestión electrónica de los controles de tracción y ABS específicos, de sistema de arranque en cuesta y de neumáticos de perfil 55 en lugar de 50.

De todas formas, cuando se abandona el asfalto, no hace faltar rodar muchos kilómetros para darse cuenta que el más apropiado para estos menesteres es el Koleos. Conviene recordar que básicamente se trata de un Nissan X-Trail vestido por Renault y fabricado por Samsung en Corea. Para ello, cuenta con unas suspensiones de mayor recorrido que se adaptan mucho mejor al medio, lo que permite rodar por caminos y pistas a buen ritmo sin hacer topes. Su capacidad de absorción es también superior a la de sus oponentes y el coche da la sensación de sufrir mucho menos en la utilización por rutas no asfaltadas. Pero las ventajas no acaban ahí, ya que mientras los modelos de la competencia se conforman con un sistema de tracción total con diferencial central Haldex —que únicamente manda par a las ruedas posteriores cuando detecta pérdidas de motricidad en las anteriores—, el Koleos cuenta con un sistema más completo y sofisticado. Éste dispone de tres posiciones a elegir: tracción únicamente a las ruedas delanteras, total de reparto variable y total con el diferencial central bloqueado. En esta última posición se dispone de una extraordinaria capacidad de tracción, si bien sólo se puede utilizar en tierra o firme deslizante. Pero las ventajas del modelo galo en estas circunstancias no acaban ahí, ya que también dispone de control de descenso de pendientes.
Comportamiento en carretera
El VW Tiguan TDI demuestra extraordinarias cualidades y se consolida como uno de los mejores de su clase, especialmente a la hora de rodar sobre el asfalto que, como todo el mundo sabe es, en la mayoría de los casos, el hábitat natural de los SUV. No obstante, tiene que hacer frente a dos competidores de alto voltaje, como son el Ford Kuga y el Renault Koleos, dos coches con mucho atractivo dispuestos a demostrar sus cualidades y con los que ambos fabricantes se adentran en esta categoría. Para ello, nada mejor que enfrentarlos con el Tiguan, un vehículo que, a pesar de la crisis, está obteniendo un notable éxito comercial, convirtiéndose en uno de los más deseados y mejores referentes de la clase.

Tanto el Tiguan como el Koleos se ofrecen en versiones de 170 CV pero, para la ocasión, hemos escogido las de 140 y 150 CV, respectivamente, ya que por potencia y precio son las que están más cerca de los 136 CV que se anuncian para el Kuga, siendo las que más se venden. En la práctica, lo cierto es que en este apartado están muy igualados y los tres motores dos litros turbodiésel de inyección directa ofrecen un funcionamiento muy parecido. Como se puede comprobar por los datos obtenidos en el banco de rodillos, los tres desarrollan cifras de par muy similares en toda la gama de revoluciones, ofrecen un margen de utilización casi idéntico y sólo en lo que a potencia máxima respecta, tanto el Koleos como sobre todo el Tiguan —que es el más poderoso—, sacan ventaja al Kuga. Este último apenas lo acusa, ya que cuenta con la ventaja de pesar 84 kg menos que el Tiguan y 154 kg menos que el Koleos. Gracias a ello, el Ford es prácticamente igual de rápido que el VW en aceleración y adelantamiento, quedando el Renault en tercera posición, pero por un margen muy escaso. En placer de conducción están también a la par, ya que los tres motores responden bien desde abajo y ofrecen un funcionamiento bastante suave y agradable. De las cajas de cambios puede decirse algo parecido. Todas tienen un tacto suave, rápido y preciso, si bien en este apartado el VW tiene ventaja, ya que para el Tiguan se ofrece en opción la caja automática Tiptronic de convertidor de par y sistema de accionamiento secuencial (1.600 €), con la que no sólo se gana en confort y placer de utilización, sino que también se mejoran notablemente sus posibilidades en conducción todo terreno dado que, de alguna manera, se compensa la ausencia de reductora. Para la práctica del off road, el Tiguan cuenta además con la posibilidad de escoger la versión Country 28º, que dispone de un paragolpes delantero más recortado con el que se aumenta el ángulo de ataque, de una gestión electrónica de los controles de tracción y ABS específicos, de sistema de arranque en cuesta y de neumáticos de perfil 55 en lugar de 50.

De todas formas, cuando se abandona el asfalto, no hace faltar rodar muchos kilómetros para darse cuenta que el más apropiado para estos menesteres es el Koleos. Conviene recordar que básicamente se trata de un Nissan X-Trail vestido por Renault y fabricado por Samsung en Corea. Para ello, cuenta con unas suspensiones de mayor recorrido que se adaptan mucho mejor al medio, lo que permite rodar por caminos y pistas a buen ritmo sin hacer topes. Su capacidad de absorción es también superior a la de sus oponentes y el coche da la sensación de sufrir mucho menos en la utilización por rutas no asfaltadas. Pero las ventajas no acaban ahí, ya que mientras los modelos de la competencia se conforman con un sistema de tracción total con diferencial central Haldex —que únicamente manda par a las ruedas posteriores cuando detecta pérdidas de motricidad en las anteriores—, el Koleos cuenta con un sistema más completo y sofisticado. Éste dispone de tres posiciones a elegir: tracción únicamente a las ruedas delanteras, total de reparto variable y total con el diferencial central bloqueado. En esta última posición se dispone de una extraordinaria capacidad de tracción, si bien sólo se puede utilizar en tierra o firme deslizante. Pero las ventajas del modelo galo en estas circunstancias no acaban ahí, ya que también dispone de control de descenso de pendientes.
Comportamiento en carretera
El VW Tiguan TDI demuestra extraordinarias cualidades y se consolida como uno de los mejores de su clase, especialmente a la hora de rodar sobre el asfalto que, como todo el mundo sabe es, en la mayoría de los casos, el hábitat natural de los SUV. No obstante, tiene que hacer frente a dos competidores de alto voltaje, como son el Ford Kuga y el Renault Koleos, dos coches con mucho atractivo dispuestos a demostrar sus cualidades y con los que ambos fabricantes se adentran en esta categoría. Para ello, nada mejor que enfrentarlos con el Tiguan, un vehículo que, a pesar de la crisis, está obteniendo un notable éxito comercial, convirtiéndose en uno de los más deseados y mejores referentes de la clase.

Tanto el Tiguan como el Koleos se ofrecen en versiones de 170 CV pero, para la ocasión, hemos escogido las de 140 y 150 CV, respectivamente, ya que por potencia y precio son las que están más cerca de los 136 CV que se anuncian para el Kuga, siendo las que más se venden. En la práctica, lo cierto es que en este apartado están muy igualados y los tres motores dos litros turbodiésel de inyección directa ofrecen un funcionamiento muy parecido. Como se puede comprobar por los datos obtenidos en el banco de rodillos, los tres desarrollan cifras de par muy similares en toda la gama de revoluciones, ofrecen un margen de utilización casi idéntico y sólo en lo que a potencia máxima respecta, tanto el Koleos como sobre todo el Tiguan —que es el más poderoso—, sacan ventaja al Kuga. Este último apenas lo acusa, ya que cuenta con la ventaja de pesar 84 kg menos que el Tiguan y 154 kg menos que el Koleos. Gracias a ello, el Ford es prácticamente igual de rápido que el VW en aceleración y adelantamiento, quedando el Renault en tercera posición, pero por un margen muy escaso. En placer de conducción están también a la par, ya que los tres motores responden bien desde abajo y ofrecen un funcionamiento bastante suave y agradable. De las cajas de cambios puede decirse algo parecido. Todas tienen un tacto suave, rápido y preciso, si bien en este apartado el VW tiene ventaja, ya que para el Tiguan se ofrece en opción la caja automática Tiptronic de convertidor de par y sistema de accionamiento secuencial (1.600 €), con la que no sólo se gana en confort y placer de utilización, sino que también se mejoran notablemente sus posibilidades en conducción todo terreno dado que, de alguna manera, se compensa la ausencia de reductora. Para la práctica del off road, el Tiguan cuenta además con la posibilidad de escoger la versión Country 28º, que dispone de un paragolpes delantero más recortado con el que se aumenta el ángulo de ataque, de una gestión electrónica de los controles de tracción y ABS específicos, de sistema de arranque en cuesta y de neumáticos de perfil 55 en lugar de 50.

De todas formas, cuando se abandona el asfalto, no hace faltar rodar muchos kilómetros para darse cuenta que el más apropiado para estos menesteres es el Koleos. Conviene recordar que básicamente se trata de un Nissan X-Trail vestido por Renault y fabricado por Samsung en Corea. Para ello, cuenta con unas suspensiones de mayor recorrido que se adaptan mucho mejor al medio, lo que permite rodar por caminos y pistas a buen ritmo sin hacer topes. Su capacidad de absorción es también superior a la de sus oponentes y el coche da la sensación de sufrir mucho menos en la utilización por rutas no asfaltadas. Pero las ventajas no acaban ahí, ya que mientras los modelos de la competencia se conforman con un sistema de tracción total con diferencial central Haldex —que únicamente manda par a las ruedas posteriores cuando detecta pérdidas de motricidad en las anteriores—, el Koleos cuenta con un sistema más completo y sofisticado. Éste dispone de tres posiciones a elegir: tracción únicamente a las ruedas delanteras, total de reparto variable y total con el diferencial central bloqueado. En esta última posición se dispone de una extraordinaria capacidad de tracción, si bien sólo se puede utilizar en tierra o firme deslizante. Pero las ventajas del modelo galo en estas circunstancias no acaban ahí, ya que también dispone de control de descenso de pendientes.
Comportamiento en carretera

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