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Prueba: Fiat Panda 4x4 Climbing 1.3 Multijet, el TT más pequeño del mundo

Rezuma toda la practicidad de coche urbano que tiene un Panda cualquiera y además, este aventurero 4x4 Climbing suma unas cualidades dinámicas ante las peores adversidades, que si no lo ves, no te lo crees.
Lorenzo Alcocer Fotos: Mikael Helsing -
Prueba: Fiat Panda 4x4 Climbing 1.3 Multijet, el  TT más pequeño del mundo

¿Convertir en todo-terreno un pequeño utilitario? ¿Conectar estos dos extremos? Date una vuelta por los Alpes ita­lianos y verás lo que opinan los habitantes de las zonas rurales de esa extrema geo­grafía. Recuerdo en mi última visita turís­tica a la zona, contar los Panda 4x4 como si los regalaran. Antes podría parecerme una simbiosis absurda, hasta que ves cómo no hay excusa climatológica para hacer lo que tengas que hacer a diario sin necesidad de contar con un caro y tecnológico automóvil. Ahí está la clave de este Panda 4x4, ser un per­fecto utilitario los 365 días del año, cuando en tu zona estás obligado a convivir con la nieve, el agua y el barro de forma habitual. De alguna manera, los 4x4 puros, los suce­dáneos de todo-terreno y las berlinas con tracción integral surgen para lidiar con es­tas condiciones, pero hacerlo desde la base de un utilitario, nos facilita en lo económico y en lo práctico tener un rotundo 4x4.


El Panda 4x4 Climbing dispone de un sistema de tracción integral permanente, con desvío de par simétrico entre el eje de­lantero y el trasero. Además, cuenta con un control de tracción electrónico (ELD), que si­mula bloqueos de los diferenciales, frenan­do las ruedas que pierden adherencia hasta 50 km/h y priorizando, por tanto, el giro de las ruedas con buena adherencia. Si a esto sumas unos neumáticos mixtos, con propie­dades para rodar también por barro y nie­ve, y finalmente tienes en cuenta el relativo poco peso del coche, se te quedará la boca abierta viendo con qué facilidad avanza este Panda 4x4 Climbing por cualquier superfi­cie.


Bien para el campo

Fiat Panda 4x4 Climbing 1.3 Multijet
Dispone de suspensiones algo más ele­vadas que el Panda normal y además de me­jorar la altura libre al suelo (160 mm), sus cortísimos voladizos le proporcionan unos ángulos de ataque, salida y ventral que más de un SUV quisiera. No te crees que algo tan "sencillo y poco especializado" pueda vadear (se ha subido la toma de aspiración del mo­tor) y trialear con la facilidad con que lo hace este Panda 4x4, hasta el punto que debes mar­carte unos límites de inclinación, porque antes percibes que puedes volcar (es un co­che relativamente estrecho), que no avanzar.

 


En una pista "off-road" en la que he pro­bado muchísimos TT, salvo ciertas zonas de reductora, recuerdo hacer con el anterior Panda 4x4 casi todas las "barbaridades" que tiene un circuito de estos. Pero ya no es una cuestión de usos extremos. También si tu zona es de secano, pero abrupta por geogra­fía, asfaltos rotos y caminos de tierra, este Panda también te recuerda su enorme ver­satilidad. Su naturaleza de utilitario está presente en todo momento. Es un coche de suave rodar y suave tacto de dirección, pedales y cambio. En definitiva, un coche amable, no rudo.


En ciudad se desenvuelve como el mejor de los pequeños utilitarios. Gira en un palmo y esos centímetros extras que tiene de altura de caderas, te posicio­nan para dominar mejor el entorno y tam­bién para acceder y salir mejor del habitá­culo. Se aparca muy bien y no te importan tanto esos reductores de velocidad, bordi­llos, alcantarillas, baches o demás obstácu­los urbanos. Claro que si tus adversidades diarias son básicamente estas, te bastaría la versión Trekking 4x2.


Motor pequeño

Fiat Panda 4x4 Climbing
Su motor 1.3 Multijet de 75 CV también es de puro urbano, consecuente con lo que esperas de un pequeño -y ligero- Panda. Se mueve bien desde el mismo inicio de la marcha. El bajo régimen de este motor no es precisamente algo de lo que alardear, pero el cambio tiene una 1ª velocidad algo más corta de lo habitual (y así el resto), que además de ayudarte a iniciar la mar­cha, te permite afrontar con mayor despreocupación pasos complicados o cues­tas acusadas.


El 4x4 Climbing se mueve en función a los 75 CV que anuncia, suficientes para cumplir sobradamente en el trayecto ur­bano. Tan solo piensas que podría es­tar mejor insonorizado. Dispone de un dispositivo Stop-Start para, en general, conseguir consumos bajos. Salir a ca­rretera también puede estar en tus pla­nes. Acelera simplemente bien, no para sentirte rápido, pero tampoco para es­torbar al tráfico normal. Una vez que al­canzas tu velocidad de crucero, mantie­ne bien el ritmo establecido. También su 5ª marcha ajusta su desarrollo algo a la baja para compensar el rozamiento de la transmisión y en consecuencia sientes sus 75 CV reactivos al acelerador, como de nuevo algo elevada su rumorosidad.


Su confort general es bueno para tratar­se del utilitario que es. No tiene la pre­cisión de un polivante, como el mismo Fiat Punto, pero tampoco por SUV per­cibes aparatosidad en sus movimientos. Tan solo de sus neumáticos mixtos de­bes recordar, que el plus que te dan para rodar por nieve, te lo quita si demandas mucho dinamismo en asfalto seco, pero creo que a costa de distorsionar el papel único del TT más pequeño del mundo o si quieres, del utilitario más polifacético del universo.

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