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Aras de los Olmos

Encontramos en la zona de Aras un paisaje de abundante vegetación. El color verde fresco, poco común en esta árida región, nos acompaña durante toda esta ruta de montaña. Hablamos de un descanso, un refugio en pleno contacto con la naturaleza: zonas de recreo, de acampada, molinos abandonados, incluso el propio Turia son protagonistas de esta ruta.
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Aras de los Olmos
La ruta comienza en la carretera que cruza el pueblo de Aras de los Olmos, a la altura del restaurante «Los Tornajos». Dejando el restaurante a la izquierda, encontraremos una pista tras un kilómetro de asfalto. Se trata de un camino poco transitado y pisado que va atravesando campos de cultivo de almendros. Al llegar a una «T» giramos a la derecha, y el firme, de piedras, hace que el camino sea un poco más lento.

Comenzamos un suave descenso dejando a la izquierda una zona de pinos.

Al llegar a la casilla 4 giramos totalmente a la izquierda, las piedras en el firme del camino son una constante durante varios kilómetros, mientras éste se adentra poco a poco en el monte.

Comenzamos a ascender tras un giro a la izquierda (casilla 6). Aquí la pista, aunque con algún bache, ha mejorado notablemente. Las plantaciones de almendro suceden al bosque de pinos de la montaña, alternándose sucesivamente unas con otros. Mientras continuamos internándonos en las montañas, a la izquierda observamos en la cima de estos montes, más boscosos que el resto, unos molinos eólicos situados ahí para aprovechar la fuerza del viento.

Aunque Aras del Olmo es un Municipio Amigo, rogamos consultéis, antes de realizar esta ruta, la legislación regional de la ley sobre incendios en los meses de verano.

Al seguir por la izquierda (casilla 8), el camino se vuelve más ancho y sin baches, nos ofrece unas bonitas vistas a la derecha del Barranco del Regajo.

En llano, la ruta transcurre por la pista principal hasta la casilla 10, donde giramos a la izquierda dejándola. Este tramo, ancho aunque con baches, desciende a la vez que nos lleva de nuevo por una zona frondosa, donde el cielo se ve cubierto por estos altos árboles.

En el siguiente cruce tomamos una pista forestal señalizada, para dejarla inmediatamente, sustituyéndola por otra menos principal que, tras llegar al valle, comienza a ascender de por un precioso monte de pinos de la zona de Los Serranillos.

Continuamos la subida dejando a la izquierda una cantera. La pista, ahora ancha y lisa, corona el monte. El descenso, cómodo, al igual que la subida, lo realizamos por un tramo ancho y rápido.

En la casilla 14 giramos a la izquierda, el camino, que ha empeorado levemente, se cruza con varios símbolos con los colores blanco y amarillo, se trata de las «PR»: pequeñas rutas de senderismo, numerosas en esta región.

Seguimos la «PR» de «El Puente del Marqués», prestando atención a las zanjas que pueden aparecer repentinamente a la izquierda del camino. A 3,5 km de la casilla 14 comenzamos una subida a la vez que el estado de la pista empeora, encontrando más piedras en el firme, aunque por poco tiempo, ya que en la siguiente casilla nos incorporamos a una pista forestal señalizada, revirada, que va descendiendo hasta llegar al valle del río Turia. Recomendamos precaución, pues al ser totalmente lisa, es muy probable encontrarnos con algún turismo, gente en bicicleta, paseando, senderistas…

Si al llegar a la casilla 16 giráramos a la izquierda, iríamos a la zona recreativa El Molinillo, un lugar tranquilo habilitado con sillas y mesas de madera para hacer meriendas, un buen lugar para acampar (con los permisos correspondientes), que puede servir como centro o punto de referencia para los senderistas, también lo recomendamos para tomar el almuerzo o comer a la sombra.

Continuando nuestra ruta, en la siguiente casilla, a la izquierda, el Puente del Marqués: un puente de madera que forma parte de este acogedor entorno, que nos invita a parar un momento y observar el Turia a su paso. Esta pista nos lleva a través del valle, frondoso también, aunque menos que en el monte anterior, nos regala las vistas de toda la zona de Los Serranillos desde abajo.

En las montañas el color predominante es el verde pino, sólo las zonas de sombra, y alguna casa aislada se atreven a intentar servir de contraste de estas vistas. Remontando el Turia, tras un ascenso y posterior descenso al valle, a la izquierda descubrimos una zona donde las rocas se alzan creando curiosas formas, a los árboles que crecen en ellas no parece importarles la dificultad e inclinación de su superficie. Seguimos la pista principal ignorando las señales que indican las direcciones de «Agua Tomás» y «Los Mangranos».

El camino, rápido y sin baches, va cambiando de ladera de montaña, hasta que deja de ir paralelo al Turia y comienza a ascender hacia el Este.

En la casilla 22 cruzamos una carretera siguiendo la dirección «Pino la Legua». Se trata, por lo general, de una pista rápida y sin baches. Nos acompañan bellas vistas de las gargantas del Turia y del viaducto por donde pasa la carretera. Más allá de éste, las tierras que vemos pertenecen a la provincia de Cuenca. Un poco más adelante cambiamos de rumbo hacia el Este, empeorando paulatinamente el firme de la pista.

En la 23 giramos a la derecha en un cruce, para girar inmediatamente (a 60 metros) a la izquierda y continuar por el camino de más inclinación. Se trata de un interesante ascenso, no por la dificultad sino por el paisaje, donde aconsejamos una vez arriba, mirar hacia atrás para contemplar las hermosas vis-tas de la zona anteriormente recorrida. A 1.050 metros de altitud vamos atravesando una cuerda llamada Umbría del Hornillo. Los primeros montes que vemos a la izquierda pertenecen a Cuenca. Al despejarse la zona frondosa de delante, el Pico Montpedroso, de 1.212 metros altitud, aparece como la cumbre más alta de la zona.

Continuamos el suave ascenso por la cuerda, encontrando numerosas piedras dibujadas con el símbolo que indica que el cruce de las «PR» a nuestro paso. En la casilla 28 nos encontramos en un «vértice» de comunidades. A la izquierda Castilla-La Mancha, un poco más a la derecha Aragón y donde nos encontramos y hacia el Este, la provincia de Valencia. Ahora el camino, más bacheado y lento, continúa subiendo hasta la casilla 20, donde llanea mezclándose parcialmente con la vegetación del monte, compuesta principalmente de pinos.

Poco a poco nos aproximamos a la loma de Montpedroso, adivinándose de vez en cuando, a la izquierda, las gargantas del río Arcos. Al llegar a la cima se observa, de frente, el pueblo de Losilla.

La bajada, sin problemas, nos lleva a una zona de abundante cultivo de almendros. Llegamos a la carretera poco después de haber completado el descenso.

Si en la casilla 32 giramos a la izquierda, después de un par de kilómetros encontramos un desvío a la derecha que nos lleva primero a una ermita, y posteriormente al observatorio espacial. Siguiendo la ruta en la 32 giramos a la derecha, a la izquierda en el siguiente cruce, y de este modo llegamos a Aras del Olmo y al restaurante Los Tornajos, fin de ruta.

Historia y curiosidades

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